Viernes, 4 de junio de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #104 – VIERNES, 4 DE JUNIO DE 2021

TEMA: COMIENDO EN LA MESA DEL SEÑOR

Dr. William Soto Santiago

Miércoles, 17 de noviembre de 1999

(Segunda actividad)

Asunción, Paraguay

Escritura base: San Lucas 12:35-44

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 62

Igualdad con Dios

Jeffersonville, Ind., 2-11-62

Rev. William M. Branham

542 – “Ahora la venida está tan inminente, la venida segunda de Jesús… Él está recogiendo a Sus elegidos juntos. Yo creo eso. Oh, ellos vendrán del este y oeste – donde esté el cuerpo muerto las águilas se juntarán. ¡Oh vaya! ¿Qué es eso? Él tiene Su Igualdad, Su Igualdad verdadera, mostrándose a Sí mismo entre ellos, fuera de toda denominación, trayendo a Sus elegidos juntos de todas clases de iglesias de dondequiera y trayendo fuera Sus hijos, cayendo directamente en línea con Su Palabra. ¿Qué? Ahora la venida del Señor Jesús está tan inminente, la venida del juicio, Él está llamando a Sus elegidos juntos en igualdad Consigo Mismo, con la misma clase de ministerio que Él tuvo… Él está llamando a los pentecostales elegidos fuera, para hacer que la piedra Cabecera venga dentro de ello. Un ministerio de la misma mera clase cayendo directamente dentro en ello, llamando a Sus hijos de todas denominaciones y todas vocaciones. ¿Qué ha hecho Él? Él ha puesto con ellos un maestro verdadero, un profeta verdadero que se queda con Su Palabra, la Biblia. ‘Mis ovejas oyen mi voz’, dijo Jesús. Si esa era Su voz entonces es Su voz ahora. Cualquier cosa contraria a esa voz no es comida de oveja. Ellas no la seguirán. Oh hermano, del este, del oeste, fuera de toda denominación y fuera de toda organización ellos vienen del este y oeste, juntándose”.

 

HABLA – OIGO, SEÑOR

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 7 de noviembre de 1976

Cayey, Puerto Rico

Ahora, una cosa sí sabemos: es que, aunque no entendamos de momento, sabemos que es la Palabra; y al saber que es la Palabra y no rechazarlo, en algún momento en nuestra vida se tiene que encarnar; y eso será cuando lo entendamos. Cuando lo entendamos, cuando lo veamos, entonces se encarna.

Así que esto es un consuelo para todo hermano que de momento escucha algo y no lo capta de momento, no lo entiende de momento; no se preocupe, siga firme en la Palabra del Señor, orando al Señor; y alguna cosa que usted oye y no entiende: “Señor, mira, eso que oí, tal cosa que oí, déjame ver, déjame entender eso de la manera correcta, Señor”. Y en cualquier momento en su vida, usted de momento va a recibir esa luz de arriba: “¡Ah! ¡Oh, esto es aquello que yo no entendía. Ahora lo entiendo!”.

Y cuando eso ocurre en usted: “Ahora, lo entiendo”, ¡oh!, usted siente como algo acá dentro, ¿verdad? ¡Oh! ¿Eso es qué? Eso es que se está encarnando ahí dentro. Cuando usted lo capta y lo recibe allá dentro, es que entró eso allá adentro y se hizo carne en usted; y cuando se hizo carne, pues por supuesto uno siente algo que pasa acá dentro.

¡Oh! Pasa algo tan grande que uno no lo puede explicar. Lo que sí uno sabe es que es algo como Dios le dijo a Juan. Fíjese, Él le dijo: “Come el Libro, come ese rollo, y va a ser dulce a tu boca, va a ser dulce”. Y cuando eso es captado: ¡Oh, qué dulce los sentimos!

Por supuesto que después, después en el vientre es amargo; después, por causa de eso dulce que usted recibió y se encarnó en usted, en su corazón, luego entonces lo siente amargo cuando le vienen las pruebas por causa de eso que usted cree. Bueno esa es la parte amarga, pero tiene la parte dulce también; así que la cosa está bien balanceada.

O sea, que entonces usted tiene que sufrir por eso bueno que usted ha recibido; y entonces, eso que usted sufre testifica que lo que usted recibió es real; porque si no fuera real y si usted realmente no lo hubiera recibido dentro, no lo hubiera comido y sea encarnado dentro de usted, entonces ¿qué pasaría?: “Bueno, mejor es que yo deje esa cosa, mejor es que yo deje eso porque voy a sufrir demasiado. Ya tengo bastantes problemas; y si ahora, al creer esas cosas, voy a tener que pasar amarguras tan fuertes, mejor pues, mejor es que deje eso porque…; sin eso, pues entonces no voy a sentir tanta amargura en mi vientre, en mi vida, no voy a tener tantas amarguras”.

Bueno, eso entonces mostraría que usted no comió realmente y se encarnó realmente esa Palabra, ese rollo, que es la Palabra (que fue lo que el Señor le dijo a Juan). ¿Y qué pasa?

Recuerde que Juan representa ¿a quién? Juan representa a la Novia. Juan comiendo ese rollo, esa Palabra, ese Librito abierto, escrito por dentro y por fuera, representa a los escogidos comiéndose esa Palabra: dulce como la miel; pero después se siente amargo.

¿Ve? Las luchas, las pruebas, los sufrimientos por causa de esa Palabra… Y eso que ya usted sabe las demás amarguras y sufrimientos que nos vienen.

 

EL MANÁ ESCONDIDO

(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 29 de abril de 2006

Monterrey, México

Aquí tenemos a Aarón obedeciendo lo que le dijo Moisés por mandato de Dios, de tomar en una vasija maná y colocarlo en el lugar santísimo allá en el arca del pacto; y ese fue el maná que permanecería sin corromperse, el maná que permanecería siempre, aun cuando el pueblo hebreo entrara a la tierra prometida.

El maná es tipo y figura de la Palabra de Dios; y por cuanto es tipo y figura de la Palabra, es tipo y figura de Cristo; porque Cristo es el Verbo, la Palabra. Y por eso Él dijo, cuando le dijeron: “Nuestros padres comieron maná en el desierto…”, porque Moisés les había dado maná. Dijeron ellos: “Moisés…”. Ellos decían que les había dado maná.

Por lo tanto, habrá un hombre en la Tierra que se comerá el Título de Propiedad, y por eso recibirá autoridad sobre todas las naciones. Él hablará y las cosas sucederán.

Y llegará un momento en que todo lo estará hablando en privado, y orará por los enfermos en privado, pero todo eso será por la Palabra creadora siendo hablada, porque así fue que mostró el reverendo William Branham que será la Tercera Etapa, la muestra de la Tercera Etapa él la tuvo.

La gente vio la muestra de la Tercera Etapa, y así como fue visto esa muestra, será en toda Su plenitud lo que estará sucediendo.

Por lo tanto, cada creyente en Cristo necesita en nuestro tiempo el Maná, la Palabra, el alimento espiritual para nuestro tiempo, porque la Palabra es Cristo; por lo tanto, tenemos que comernos a Cristo en forma de Palabra, que se haga carne en nosotros, para que pueda venir nuestra transformación.

Esa Palabra creadora hablada , haciéndose carne en nosotros, traerá el cumplimiento de lo que ha sido prometido. Alrededor de esa Palabra creadora hablada se materializará el nuevo cuerpo en nosotros, se hará una realidad.

Impreso en Puerto Rico