Domingo, 4 de abril de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #87 – DOMINGO, 4 DE ABRIL DE 2021

TEMA: EL MISTERIO DEL ACEITE PARA LAS LÁMPARAS

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 6 de septiembre de 1998

Ciudad de México, México

Escritura base:    Zacarías 4:1-14

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Quinto Sello – Pág. 325

Rev. William M. Branham

235. Si no hay altar de sacrificio en el Cielo, entonces ¿dónde está colocado el sacrificio por el pecado, el Cordero? Tiene que haber un lugar donde está colocado el Cordero inmolado, donde está la Sangre. Ahora, el incienso era el perfume oloroso que quemaban; lo cual, la Biblia dice que son las oraciones de los santos. Si no hay sacrificio sobre el altar, entonces las oraciones no pueden ser recibidas. Solamente por medio de la Sangre sobre el altar del sacrificio, es posible que las oraciones lleguen a Dios.

 

EL CICLO ETERNO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 1 de junio de 1980

Servicio de Carpa

Cayey, Puerto Rico

Encontramos que más adelante, cuando Jesús murió y resucitó, Jesús murió y resucitó en el ciclo eterno. Al Él morir y resucitar estando Él viviendo en el ciclo eterno, Él tenía que levantarse; porque Él no podía permanecer muerto, porque Él estaba viviendo en eternidad, Él no se había salido del ciclo eterno.

Por eso entonces, Él estando viviendo en el ciclo eterno, Él pudo ir a los lugares que fue. Él fue a la quinta dimensión, al infierno, y predicó allí la Palabra; y les mostró, a los que estaban allí, que estaban allí y se merecían estar en ese lugar: aquellos que fueron desobedientes en los días de Noé.

Luego pasó al Paraíso, y en el Paraíso allí Él trajo un Mensaje de victoria, trajo un Mensaje de paz, un Mensaje de esperanza, para todos los que estaban allí.

Todos los que estaban allí habían muerto fuera del ciclo eterno; por eso ninguno de ellos se podía levantar para traer a todos los demás a una resurrección; porque ellos habían muerto fuera del ciclo eterno.

Pero cuando Jesús llegó, Jesús estando en el ciclo eterno, entonces Él podía hablarles de la resurrección, Él podía decirles: “Vamos a salir ya de aquí”. Y así fue.

Él esperó… Él esperó. Noten ustedes, Él esperó a que llegara el día representativo del ciclo eterno. Él les podía decir a todos ellos: “Ya pronto vamos a salir de aquí. Solamente, lo único que tenemos que hacer es esperar a que el día representativo del ciclo eterno llegue; y cuando llegue, entonces resucitaremos”.

Encontramos que cuando llegó el domingo, el día octavo, que representa el ciclo eterno, entonces en ese día octavo nos dice la Escritura que Jesús se levantó, Jesús resucitó; y con Él, todos los que habían descansado, todos los que habían muerto creyendo en el cordero que habían sacrificado. Entonces cuando estuvo el Cordero de Dios con ellos, entonces ellos resucitaron con Él; y dice la Escritura que aparecieron en la ciudad a muchas gentes1.

Así que ellos entraron al ciclo eterno con aquel mensajero del ciclo eterno, aun los que habían muerto. Porque ellos estaban esperando que llegase ese ciclo eterno, pero había Uno que tenía ese ciclo eterno y estaba viviendo en ese ciclo eterno, y era el ciclo de Él; por lo tanto Él fue con ese ciclo. Y cuando Él llegó: llegó el ciclo eterno con el Señor. Y cuando ellos entraron a ese ciclo eterno, entonces tenía que haber una resurrección. ¿Por qué? Porque había llegado el ciclo eterno para manifestarse.

El ciclo eterno es algo muy importante en el Plan de Dios. Es en ese ciclo eterno en donde —cuando se manifiesta aquí en la Tierra— son establecidas las cosas que han de acontecer o han de ser por toda la trayectoria de aquellos que entran a ese ciclo.

Encontramos que es de esa manera y no puede ser de otra. La humanidad ignora las leyes divinas, la humanidad ignora que hay tiempo y hay hora para todas las cosas, la humanidad ignora que Dios tiene Sus Leyes; Dios tiene todo esto establecido de tal manera que nadie puede violarlo.

Y tenemos nosotros que entender que Dios es el que dirige todo Su Plan, y que Sus hijos solamente lo que hacen es ver el Plan de Dios cuando Dios lo manifiesta para el tiempo en que Sus hijos están viviendo.

Y cuando Dios lo manifiesta, y abre el corazón y la mente de Sus hijos para que puedan entender, entonces es un momento muy grande y muy sublime para todos los hijos de Dios.

 

EL TIEMPO DE ESPERA PARA SER TRANSFORMADOS

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 3 de septiembre de 1995

Cayey, Puerto Rico

Y luego resucitó, resucitó victorioso, estuvo unos 40 días… Miren, después de morir tuvo que esperar: murió viernes en la tarde, a las 3 de la tarde, y luego tuvo que esperar hasta el domingo en la mañana para resucitar; pero durante ese tiempo fue al infierno, le quitó las llaves del infierno y de la muerte al diablo, y por eso en Apocalipsis2 Él dice que tiene las llaves del infierno y de la muerte.

Y también encontramos que fue y predicó a las almas encarceladas que fueron desobedientes en los días de Noé; o sea, Él predicó a los antediluvianos un mensaje de juicio divino, condenándolos por ser incrédulos al Mensaje de Noé.

Luego pasó al Paraíso y allí Él recibió la bienvenida de Juan el Bautista, y él lo presentó a todos los que lo esperaban allí. Y allí estaba Abraham, Isaac, Jacob, los patriarcas y los profetas también, del Antiguo Testamento, los cuales se llenaron de alegría al ver al Mesías, al Redentor, allí en el Paraíso. Cuando ellos lo vieron allí, supieron que la resurrección se iba a llevar a cabo; porque cuando aparece el Redentor, la resurrección está para llevarse a cabo.

Ahora, encontramos que allí en el Paraíso estuvo poco tiempo, y en la mañana del domingo se levantó, y con Él todos los santos del Antiguo Testamento; y aparecieron a muchos en la ciudad. Juan el Bautista también se levantó.

La historia no nos dice si Juan el Bautista les apareció a sus discípulos o no; es posible que les haya aparecido. Pero nuestro Señor Jesucristo les apareció a Sus discípulos. No dice que les apareció a los discípulos de Juan el Bautista, no dice que les apareció a otras personas, aunque pudo hacerlo, pero no lo registra la Escritura. Pero de los cuales habla la Escritura, que recibieron la visita de nuestro amado Señor Jesucristo, del Redentor, fueron los apóstoles del Señor. Y dice que hubo como 500 personas que vieron a Jesucristo resucitado.

Ahora, miren, la resurrección de Cristo no fue para ser dada a conocer o para ser vista por todos los seres humanos. Luego, cuando fuera predicada Su resurrección, entonces tenía que ser creída por las personas. Ahora miren todo lo que Cristo tuvo que esperar.

Luego, ya resucitado, tuvo que esperar 40 días, y luego ascendió al Cielo con los santos que habían resucitado con Él. Y luego encontramos que los discípulos…, les había dicho que ellos también tenían que esperar en Jerusalén3. Y se fueron al aposento alto y allí esperaron sin saber cuántos días tenían que esperar, pues Cristo no les dijo: “De aquí a 10 días”, sino: “De aquí a poco tiempo o dentro de muy poco tiempo, dentro de muy pocos días, ustedes serán llenos de poder de lo alto”.

Ellos esperaron en el aposento alto, y Cristo esperó en el Cielo hasta allí presentar Su Sangre y llevar a cabo todos los preparativos para poder descender el Espíritu Santo sobre los que estaban esperándolo en el aposento alto.

Impreso en Puerto Rico

1 San Mateo 27:51-53

2 Apocalipsis 1:18

3 San Lucas 24:49; Hechos 1:4