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ESTUDIO BÍBLICO #119

DOMINGO, 25 DE JULIO DE 2021

TEMA: UNA DESCRIPCIÓN DEL HIJO DEL HOMBRE

EN MEDIO DE LOS SIETE CANDELEROS

Dr. William Soto Santiago

Miércoles, 28 de octubre de 1998

(Segunda actividad)

Talcahuano, Biobío, Chile

Escritura base: Apocalipsis 1:10-20

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 48

Rev. William M. Branham

40. Cuán conmovedora e inspirativa fue la aparición de Jesús a Juan, quien estaba desterrado por causa de la Palabra. ¡Y he aquí, la Palabra viva ahora estaba en frente de él! ¡Qué visión tan iluminadora! Porque todo atributo descriptivo tiene una significación. ¡Qué revelación de Su glorioso Ser!

41. 1. Su cabello tan blanco como la nieve. Juan se fijó en Él, y mencionó primeramente la blancura de Su cabello. Era blanco y brillante como la nieve. Esto no fue por causa de Su edad. Oh, no. El cabello resplandecientemente blanco no significa edad, sino experiencia, madurez y sabiduría. El Ser Eterno no cumple años. ¿Qué es el tiempo para Dios? Tiempo significa muy poco para Dios, pero sabiduría significa mucho. Es como cuando Salomón le rogó a Dios por sabiduría para juzgar al pueblo de Israel. Ahora, Él viene, el Juez de toda la Tierra. Él será coronado con sabiduría. Eso es lo que significa el cabello blanco y resplandeciente.

[Lectura de Daniel 7:9-14]

42. Allí está. Daniel lo vio con aquel cabello blanco. Él era el Juez que abría los libros y juzgaba con ellos. Daniel lo vio que venía en las nubes. Eso es exactamente lo que vio Juan. Ambos lo vieron exactamente igual. Ellos vieron al Juez con Su cinta de juicio alrededor de sus hombros, puro y santo, lleno de sabiduría, completamente apto para juzgar al mundo en justicia. ¡Aleluya!

43. Aun el mundo entiende este simbolismo, porque en tiempos pasados el juez llegaba y convocaba la corte, estando vestido con una peluca blanca y un manto largo que significaba completa autoridad (un manto desde el cuello hasta los pies) para impartir justicia.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 50

Rev. William M. Branham

44. 2. Sus ojos como fuego. Piense en esto: Aquellos ojos que una vez fueron nublados con lágrimas de tristeza y piedad, aquellos ojos que lloraron de compasión ante la tumba de Lázaro, aquellos ojos que no vieron la maldad de los asesinos que le colgaron en una cruz, antes con tristeza clamó: “Padre, perdónalos”. Ahora aquellos ojos del Juez son como llama de fuego, que juzgarán a aquellos que le rechazaron.

45. De todas las emociones humanas, Él manifestó esta con más frecuencia que todas las demás; cuando Él apareció como el Hijo del Hombre: Él lloró mucho; pero detrás de aquel llanto y tristeza, estaba Dios.

46. Aquellos mismos ojos vieron visiones, miraron hasta lo profundo de los corazones de los hombres, leyeron sus pensamientos y conocieron sus diversos caminos. Brillando ardientemente a través de ojos mortales estaba Dios, Quien clamaba a aquellos que no le conocían por lo que Él era:

porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.

Juan 8:24b

Si no hago obras de mi Padre, no me creáis.

Mas si las hago (las obras de mi Padre), aunque a no creáis, creed a las obras…

Juan 10:37-38

47. Como el Jeremías de la antigüedad, Él fue el profeta de muchas lágrimas, porque los hombres no recibieron la Palabra de Dios y echaron a un lado la revelación.

48. Aquellos ojos ardientes y llameantes del Juez están aún ahora escudriñando la vida de toda carne, recorriendo toda la Tierra. No hay nada que Él no conozca. Él conoce los deseos del corazón y lo que cada uno se propone hacer. No hay nada escondido que no sea revelado, porque todas las cosas están desnudas ante Él a Quien tenemos que dar cuenta. Piense en eso, Él sabe aun lo que usted está pensando en este momento.

49. Sí, allí está Él de pie como Juez con Sus ojos llameantes para impartir juicio. El día de la misericordia ha llegado a su fin. Oh, que los hombres se arrepintieran y buscaran Su rostro en justicia, mientras todavía hay tiempo. Que pudieran recostarse en Su seno mientras el mundo se deshace en fuego.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 51

Rev. William M. Branham

50. 3. Los pies de latón. Y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno. El latón es conocido por su extraordinaria dureza. No se conoce nada que pueda mezclarse con el latón para templarlo. Pero este latón que describe Sus pies es aún más sobresaliente, porque ha resistido la prueba del horno ardiente; una prueba que ningún otro ha resistido. Y eso es exactamente correcto, porque latón significa Juicio Divino; un juicio que Dios determinó y trajo a su cumplimiento.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 53

Rev. William M. Branham

55. 4. Su Voz como el ruido de muchas aguas. Ahora, ¿qué representan las aguas? Véalo en Apocalipsis 17:15: “… las aguas que has visto son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas”.

56. Su voz era como el ruido de multitudes hablando. ¿Qué es esto? Es el juicio. Porque estas son las voces de las multitudes de testigos, quienes por medio del Espíritu Santo en todas las edades han dado testimonio de Cristo y han predicado Su Evangelio. Será la voz de cada hombre pronunciando juicio en contra del pecador que no hizo caso al aviso. Las voces de los siete mensajeros se oirán con potencia y claridad. Aquellos predicadores fieles quienes predicaron el poder salvador de Jesús, el bautismo en el Nombre de Jesús, el bautismo y el poder del Espíritu Santo, aquellos que apreciaron y se mantuvieron más con la Palabra que con sus propias vidas, todos ellos fueron la voz de Jesucristo por medio del Espíritu Santo a través de las edades.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 54

Rev. William M. Branham

60. 5. En Su mano derecha tenía siete estrellas. “Y tenía en su diestra siete estrellas”. Ahora, ya sabemos, de acuerdo con el versículo 20, lo que en realidad son las siete estrellas: “Y el misterio de las siete estrellas, estos son los ángeles (mensajeros) de las siete iglesias”. Ahora, aquí nunca podríamos cometer error, porque Él mismo lo interpretó. Estas siete estrellas son los mensajeros a las siete edades sucesivas. No son llamados individualmente. Solamente están mostrados como siete, uno para cada edad.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 56

Rev. William M. Branham

64. 6. La espada de dos filos.

[Lectura de Apocalipsis 1:16, Hebreos 4:12, Apocalipsis 19:11-16 y Juan 1:48]

65. Allí está. Cuando Él venga, aquella Palabra vendrá en contra de toda nación y todo hombre; y ninguno podrá pararse en contra de ella. Revelará lo que hay en cada corazón como hizo con Natanael.

La Palabra de Dios mostrará quién hizo la voluntad de Dios y quién no la hizo. Dará a conocer las obras secretas de cada hombre, y por qué las hizo; separará.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 58

Rev. William M. Branham

70. 7. Su rostro como el sol.

[Lectura de Apocalipsis 1:16, Mateo 17:1-13 y 16:28]

71. Y los tres apóstoles vieron eso: el orden de Su Segunda Venida. Ellos lo vieron transfigurado allí en el monte. Su vestido era resplandecientemente blanco, y Su rostro brillaba como el sol en su cenit. Y cuando Él apareció, allí estaban Moisés y Elías, uno a cada lado. Así es exactamente como Él vendrá. En verdad, Elías vendrá primero y convertirá los corazones de los hijos (Novia) a la doctrina apostólica de la Palabra de los padres.

 

EL TIEMPO DE OÍR LAS PALABRAS DE LA PROFECÍA APOCALÍPTICA

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 18 de septiembre de 1992

Trujillo, La Libertad, Perú

Algunas veces deseamos y pedimos a Dios Sus bendiciones, pero no sabemos dónde están.

En esta noche quiero leer la Escritura en Apocalipsis, para ver dónde están las bendiciones de Dios para nosotros.

(…) Ahora, vean ustedes, es que las palabras de la profecía de este libro son la Palabra de Dios, la Palabra de Dios para cada edad y para cada dispensación; y ahí es donde la persona encuentra la bendición, donde la persona encuentra el gran secreto de la vida eterna.

Sin la Palabra, ninguna persona podría saber que el Señor Jesucristo murió en la Cruz del Calvario y allí pagó el precio por el pecado y nos redimió con Su Sangre preciosa.

Ahora, las palabras de la profecía de este libro, encontramos que corresponden al pueblo de Dios, corresponden a la Obra de Dios; encontramos que las palabras de la profecía de este libro cubren la Dispensación de la Gracia, cubren las siete etapas o edades de la Iglesia gentil, en donde el Señor Jesucristo se reveló en cada edad y trajo Su Mensaje para cada edad; y todo esto lo llevó a cabo al mensajero y a través del mensajero de cada edad.

(…) Para recibir nuestra transformación se requiere escuchar las palabras de la profecía apocalíptica que corresponden para nuestro tiempo.

Recuerden que en esta revelación apocalíptica hay Palabra de Dios para cada edad y para cada dispensación, para la Dispensación de la Gracia y para la Dispensación del Reino.

Por esa causa ustedes encuentran que aquí la revelación dada a Juan, el discípulo amado, en la isla de Patmos, durante un lapso de tiempo de dos años, habla de las edades de las Iglesia gentil y también habla del glorioso Reino Milenial, y también habla del Juicio Final y de la entrada a la eternidad.

(…) Ahora, en cada edad de la Iglesia gentil vino Palabra del Señor Jesucristo para Su pueblo; y estas palabras fueron palabras apocalípticas.

En cada edad Jesucristo se reveló, Él estuvo caminando en medio de los candeleros de oro; y esto muestra que Él estuvo caminando en las siete etapas o edades de la Iglesia gentil, y dando Palabra para cada edad a través del mensajero de cada edad, al cual vino primero la Palabra de Dios para esa edad, y luego él la predicó; y al predicarla, los que estaban escritos en el Libro de la Vida del Cordero respondieron a ese llamado: dijeron: “¡Esto era lo que yo estaba esperando!”. Eso fue de adentro hacia afuera.

Y fueron bienaventurados en escuchar las palabras del mensajero de su edad; y ahí estaban ellos escuchando palabras de la profecía de este libro.

Ahora, para el fin del tiempo tenemos el Mensaje Final; es el Mensaje apocalíptico, final, para todos los hijos de Dios; y es bienaventurado el que lee y el que oye las palabras de la profecía de este libro.

(…) Las cosas apocalípticas que no se cumplieron en las siete edades de la Iglesia gentil, durante la Dispensación de la Gracia, se cumplirán en la Dispensación del Reino, en la Edad de la Piedra Angular; y las cosas que no se cumplan durante este tiempo en el cual vivimos, se cumplirán durante el Reino Milenial; y las que falten por ser cumplidas, se cumplirán luego que termine el Reino Milenial.

Luego se cumplirá el Juicio Final, y luego se cumplirá también la manifestación de esa gran ciudad, la Nueva Jerusalén.

(…) Tenemos que comprender que tenemos que vencer. No es comenzar en el Reino de Dios y después retirarse; porque dice el Señor Jesucristo: “El que pone su mano en el arado y mira hacia atrás, no es apto, no es digno del Reino”1.

Así que ustedes tienen que caminar hacia adelante siempre; porque tenemos que obtener la victoria, para obtener la materialización de cada una de estas promesas.

Son promesas, bendiciones, para cada uno de nosotros, y están en las palabras de la profecía apocalíptica. Y este, para nosotros, este es EL TIEMPO DE OÍR LAS PALABRAS DE LA PROFECÍA APOCALÍPTICA.

(…) Este es el tiempo de oír las palabras de la profecía apocalíptica; y al escuchar estas palabras y guardar estas palabras, creerlas con todo su corazón, son bienaventurados los que leen y los que escuchan y guardan las palabras de esta profecía, de esta profecía apocalíptica; y estamos en el tiempo señalado por Dios para oír estas palabras apocalípticas.

Este es EL TIEMPO DE OÍR LAS PALABRAS DE LA PROFECÍA APOCALÍPTICA, recuerden bien eso; donde están todas las bendiciones que nosotros podamos desear; y las que todavía no podamos desear porque no las comprendemos, también están ahí; están ahí todas las bendiciones de Dios, que con Su amor divino Él señaló, escogió para todos nosotros.

 

EL DIOS ILIMITADO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 1 de septiembre de 2002

Cayey, Puerto Rico

Y será para la Novia, la Iglesia-Novia del Señor Jesucristo.

Para la Novia, esa Tercera Etapa traerá grandes bendiciones, en donde están incluidas la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de todos nosotros los que vivimos; está también incluido – está incluida la sanidad divina para muchas personas, bajo el cumplimiento de la Visión de la Carpa, bajo el ministerio de los Dos Olivos; los Dos Olivos, que son los dos candeleros de oro que están delante de la presencia de Dios, los cuales son los Dos Ungidos; esos son los ministerios de Moisés y Elías siendo operados por Cristo en Espíritu Santo a través del Ángel del Señor Jesucristo.

Y por consiguiente estará Dios por medio de Cristo, el Ángel del Pacto, el Espíritu Santo, operando Su poder ilimitado.

Impreso en Puerto Rico

1 San Lucas 9:62

[:en]

BIBLE STUDY #119 – SUNDAY, JULY 25, 2021

TITLE: A DESCRIPTION OF THE SON OF MAN

IN THE MIDST OF THE SEVEN CANDLESTICKS

Dr. William Soto Santiago

Wednesday, October 28, 1998

(Second activity)

Talcahuano, Biobio, Chile

Source Scripture: Revelation 1:10-20

 

BOOK OF THE AGES

The Patmos Vision – Pages 53-54

Rev. William M. Branham

How deeply moving and inspiring was the appearing of Jesus to John, who was in exile for the cause of the Word, and behold, the Living WORD now stands before him. What an illuminating vision, for every descriptive attribute has a significance. What a revelation of His glorious Being.

1. His Hair as White as Snow

John first notices and mentions the whiteness of His hair. It was white, and as bright as snow. This was not because of His age. Oh, no. The brilliantly white hair does not signify age but experience, maturity, and wisdom. The Eternal One does not age. What is time to God? Time means little to God, but wisdom means much. It is as when Solomon called to God for wisdom to judge the people of Israel. Now He is coming, the Judge of all the earth. He will be crowned with wisdom. That is what the white and glistening hair signifies. See this in Daniel 7:9-14… (…) There it is. Daniel saw Him with that white hair. He was the Judge opening the books and judging out of them. Daniel saw Him coming in clouds. That is exactly what John saw. They both saw Him exactly the same. They saw the Judge with His judgment girdle over His shoulders, standing pure and holy, full of wisdom, fully qualified to judge the world in righteousness. Hallelujah. Even the world understands this symbology, for in ancient times the judge would appear and convene court, dressed in a white wig and a long robe that signified his complete authority (head to foot robe) to mete out justice.

 

BOOK OF THE AGES

The Patmos Vision – Pages 54-55

Rev. William M. Branham

2. His Eyes as Fire

Think of it. Those eyes that were once dimmed with tears of sorrow and pity. Those eyes that wept with compassion at the grave of Lazarus. Those eyes that saw not the evil of the murderers who hanged Him on a cross but in sorrow cried, “Father forgive them.” Now those eyes are a flame of fire, the eyes of the Judge Who will recompence those who rejected Him.

Of all the human emotions He manifested the most when He appeared as the Son of Man was this one, He wept often. Yet behind that weeping and that sorrow there was still God.

Those same eyes saw visions. They looked deep within the hearts of men and read their very thoughts and knew all their various ways. Blazing out of mortal eyes was God, Who cried to those who knew Him not for what He was, “If ye believe not that I am He, ye shall die in your sins,” John 8:24. “If I do not the works of My Father, believe Me not. But if I do (the works of My Father), though ye believe not Me, believe the works,” John 10:37-38. Like Jeremiah of old, He was the weeping prophet, for men received not the Word of God and thrust aside the revelation.

Those fiery flaming eyes of the Judge are even now recording the lives of all flesh. Running to and fro throughout the earth, there is nothing He does not know. He knows the desires of the heart and what each one intends to do. There is nothing hidden that shall not be revealed, for all things are naked before Him with Whom we have to do. Think of it, He knows even now what you are thinking.

Yes, there He stands as Judge with flaming eyes to mete out judgment. The day of mercy is over. Oh, that men might repent and seek His face in righteousness while there is yet time. That they might make His bosom their pillow ere the world dissolves in fire.

 

BOOK OF THE AGES

The Patmos Vision – Page 55

Rev. William M. Branham

3. The Feet of Brass

“And His feet like unto fine brass, as if they burned in a furnace.” Brass is noted for its remarkable hardness. There is nothing that is known that you can put with it to temper it. But this brass that describes His feet is more remarkable yet in that it has stood the test of the fiery furnace, a test that no other one has gone through. And that is exactly right. For brass signifies Divine Judgment: a judgment that God decreed and brought to pass.

 

BOOK OF THE AGES

The Patmos Vision – Page 57

Rev. William M. Branham

4. His Voice Was as the Sound of Many Waters

Now what do the waters represent? Hear it in Revelation 17:15, “The waters which thou sawest,…are peoples, and multitudes, and nations, and tongues.” His voice was as the sound of multitudes speaking. What is it? It is the judgment. For these are the voices of the multitudes of witnesses, who by the Holy Spirit all through the ages have testified to Christ and preached His Gospel. It will be the voice of every man rising in judgment against the sinner who would not take warning. The voices of the seven messengers will be heard loud and clear. Those faithful preachers who preached the saving power of Jesus, who preached water baptism in Jesus’ Name, who preached the infilling and power of the Holy Ghost, who stood with the Word more than they stood with their own lives; all of them were the voice of Jesus Christ by the Holy Ghost down through the ages.

 

BOOK OF THE AGES

The Patmos Vision – Page 58

Rev. William M. Branham

5. In His Right Hand Were Seven Stars

“And He had in His right hand seven stars.” Now of course we already know from verse 20 what the seven stars actually are. “And the mystery of the seven stars are the angels (messengers) of the seven churches.” Now we couldn’t make a mistake here on any account, as He interprets it for us. These seven stars are the messengers to the seven successive church ages. They are not called by name. They are just set forth as seven, one to each age.

 

BOOK OF THE AGES

The Patmos Vision – Page 60

Rev. William M. Branham

6. The Two-edged Sword

[Reading of Revelation, 1:16, Hebrews 4:12, Revelation 19:11-16 and John 1:48].

There it is. When He comes, that Word will come against all nations and all men. And none will be able to stand against it. It will reveal what was in every heart as He did with Nathanael. The Word of God will show who did the will of God and who didn’t. It will make known the secret works of every man and why he did them. It will divide asunder.

 

BOOK OF THE AGES

The Patmos Vision – Page 62

Rev. William M. Branham

7. His Face Like The Sun

[Reading of Revelation 1:16, Matthew 17:1-13 and 16:28].

And the three apostles did see just that — the order of His second coming. They saw Him transfigured there on the mountain top. His raiment was blazing white and His face shone like the sun at its zenith. And there as He appeared, stood Moses and Elijah on either side. That is exactly how He is coming again. Truly Elijah will first come and turn the hearts of the children (bride) back to the fathers’ Apostolic Word Doctrine.

 

THE TIME TO HEAR

THE WORDS OF THE APOCALYPTIC PROPHECY

Dr. William Soto Santiago

Friday, September 18, 1992

Trujillo, La Libertad, Peru

Sometimes we desire and ask God for His blessings, but we don’t know where they are.

Tonight I want to read the Scripture in Revelation, to see where God’s blessings are for us.

(…) Now, you see, the words of the prophecy of this book are the Word of God, the Word of God for every age and for every dispensation; and that is where the person finds the blessing, where the person finds the great secret of eternal life.

Without the Word, no person could know that the Lord Jesus Christ died on Calvary’s Cross and there He paid the price for sin and redeemed us with His precious Blood.

Now, the words of the prophecy of this book, we find that they correspond to the people of God, they correspond to the Work of God; we find that the words of the prophecy of this book cover the Dispensation of Grace, they cover the seven stages or ages of the gentile Church, where the Lord Jesus Christ revealed Himself in each age and brought His Message for each age; and He carried out all this to the messenger and through the messenger of each age.

(…) It is required to listen to the words of the apocalyptic prophecy that correspond to our time in order to receive our transformation.

Remember that in this apocalyptic revelation there is the Word of God for every age and for every dispensation, for the Dispensation of Grace and for the Dispensation of the Kingdom.

For that reason you find that here the revelation given to John, the beloved disciple, on the island of Patmos, during a time span of two years, speaks of the ages of the gentile Church and also speaks of the glorious Millennial Kingdom, and also speaks of the Final Judgment and the entrance into eternity.

(…) Now, Word of the Lord Jesus Christ came to His people in every age of the gentile Church; and these words were apocalyptic words.

Jesus Christ revealed Himself in every age, He was walking in the midst of the golden candlesticks; and this shows that He was walking in the seven stages or ages of the gentile Church, and giving Word for each age through the messenger of each age, to whom first came the Word of God for that age, and then he preached it; and in preaching it, those who were written in the Lamb’s Book of Life responded to that call: They said: “This was what I was waiting for!” That was from the inside out.

And they were blessed to hear the words of the messenger of their age; and there they were listening to the words of the prophecy of this book.

Now, for the end of time we have the Final Message; it is the apocalyptic Message, last, for all the children of God; and blessed is he who reads and hears the words of the prophecy of this book.

(…) The apocalyptic things that were not fulfilled in the seven ages of the gentile Church, during the Dispensation of Grace, will be fulfilled in the Dispensation of the Kingdom, in the Age of the Cornerstone; and the things that are not fulfilled during this time in which we live, will be fulfilled during the Millennial Kingdom; and those that are yet to be fulfilled, will be fulfilled after the end of the Millennial Kingdom.

Then the Final Judgment will be fulfilled, and then the manifestation of that great city, the New Jerusalem, will also be fulfilled.

(…) We have to understand that we have to overcome. It is not to start in the Kingdom of God and then withdraw; because the Lord Jesus Christ says: “He who puts his hand to the plow and looks back, is not fit, he is not worthy of the Kingdom.”1

So you have to always walk forward; because we have to obtain the victory, to obtain the materialization of each one of these promises.

They are promises, blessings, for each one of us, and they are in the words of apocalyptic prophecy. And this, for us, this is THE TIME TO HEAR THE WORDS OF APOCALYPTIC PROPHECY.

(…) This is the time to hear the words of the apocalyptic prophecy; and in hearing these words and keeping these words, believing them with all their heart, blessed are those who read and those who hear and keep the words of this prophecy, of this apocalyptic prophecy; and we are in the time appointed by God to hear these apocalyptic words.

This is THE TIME TO HEAR THE WORDS OF THE APOCALYPTIC PROPHECY, remember that well; where all the blessings that we can desire are there; and those that we still can’t desire because we don’t understand them, are also there; all the blessings of God are there, that with His divine love He pointed out, He chose for all of us.

 

THE UNLIMITED GOD

Dr. William Soto Santiago

Sunday, September 1, 2002

Cayey, Puerto Rico

And it will be for the Bride, the Church-Bride of the Lord Jesus Christ.

For the Bride, that Third Pull will bring great blessings, wherein is included the resurrection of the dead in Christ and the transformation of all of us who live; it is also included – the divine healing for many people is included, under the fulfillment of the Tent Vision, under the ministry of the Two Olive Trees; the Two Olive Trees, which are the two golden candlesticks that stand before the presence of God, which are the Two Anointed Ones; those are the ministries of Moses and Elijah being operated by Christ in Holy Spirit through the Angel of the Lord Jesus Christ.

And therefore God will be through Christ, the Angel of the Covenant, the Holy Spirit, operating His unlimited power.

Printed in Puerto Rico

1 Luke 9:62

[:pt]

ESTUDO BÍBLICO #119

DOMINGO, 25 DE JULHO DE 2021

TEMA: UMA DESCRIÇÃO DO FILHO DO HOMEM

NO MEIO DOS SETE CANDEEIROS

Dr. William Soto Santiago

Quarta-feira, 28 de outubro de 1998

(Segunda atividade)

Talcahuano, Biobío, Chile

Escritura base:    Apocalipse 1:10-20

 

LIVRO DAS ERAS

A Visão de Patmos – Pág. 48

Rev. William M. Branham

40. Quão comovedora e inspirativa foi a aparição de Jesus a João, que estava banido por causa da Palavra. E eis aqui, a Palavra viva agora estava em frente a ele! Que visão tão iluminadora! Porque todo atributo descritivo tem um significado. Que revelação do Seu glorioso Ser!

41. 1. Seu cabelo tão branco como a neve. João notou nele, e mencionou primeiro a brancura do Seu cabelo. Era branco e brilhante como a neve. Isto não foi por causa da Sua idade. Oh, não. O cabelo resplandecentemente branco não significa idade, mas experiência, maturidade e sabedoria. O Ser Eterno não cumpre anos [não faz aniversário]. O que é o tempo para Deus? Tempo significa muito pouco para Deus, mas sabedoria significa muito. É como quando Salomão rogou a Deus por sabedoria para julgar o povo de Israel. Agora, Ele vem, o Juiz de toda a Terra. Ele será coroado com sabedoria. Isso é o que significa o cabelo branco e resplandecente.

[Leitura de Daniel 7:9-14]

42. Ali está. Daniel o viu com aquele cabelo branco. Ele era o Juiz que abria os livros e julgava com eles.    Daniel o viu que vinha nas nuvens. Isso é exatamente o que viu João. Ambos o viram exatamente igual. Eles viram o Juiz com Seu cinto de juízo ao redor dos seus ombros, puro e santo, cheio de sabedoria, completamente apto para julgar o mundo em justiça. Aleluia!

43. Até o mundo entende este simbolismo, porque em tempos passados o juiz chegava e convocava a corte, estando vestido com uma peruca branca e um manto comprido que significava completa autoridade (um manto do pescoço até os pés) para dar justiça.

 

LIVRO DAS ERAS

A Visão do Patmos – Pág. 50

Rev. William M. Branham

44. 2. Seus olhos como fogo. Pense nisto: Aqueles olhos que uma vez foram nublados com lágrimas de tristeza e piedade, aqueles olhos que choraram de compaixão diante da tumba de Lázaro, aqueles olhos que não viram a maldade dos assassinos que o penduraram em uma cruz, antes com tristeza clamou: “Pai, perdoa-os”. Agora aqueles olhos do Juiz são como chama de fogo, que julgarão àqueles que o rejeitaram.

45. De todas as emoções humanas, Ele manifestou esta com mais frequência que todas as demais; quando Ele apareceu como o Filho do Homem: Ele chorou muito; mas por trás daquele pranto e tristeza, estava Deus.

46. Aqueles mesmos olhos viram visões, olharam até o profundo dos corações dos homens, leram seus pensamentos e conheceram seus diversos caminhos. Brilhando ardentemente através de olhos mortais estava Deus, Quem clamava àqueles que não o conheciam pelo que Ele era:

… porque se não credes que eu sou, em vossos pecados morrereis.

João 8:24

Se não faço as obras de meu Pai, não acrediteis em mim.

Mas, se as faço (as obras de meu Pai), então credes em mim, credes nas obras;…

João 10:37-38

47. Como o Jeremias da antiguidade, Ele foi o profeta de muitas lágrimas, porque os homens não receberam a Palavra de Deus e lançaram de lado a revelação.

48. Aqueles olhos ardentes e chamejantes do Juiz estão ainda agora esquadrinhando a vida de toda carne, percorrendo toda a Terra. Não há nada que Ele não conheça. Ele conhece os desejos do coração e o que cada um se propõe fazer. Não há nada escondido que não seja revelado, porque todas as coisas estão nuas ante Ele a quem temos que prestar conta. Pense nisso, Ele sabe até o que você está pensando neste momento.

49. Sim, ali está Ele de pé como Juiz com Seus olhos chamejantes para dar juízo. O dia da misericórdia chegou ao seu fim. Oh, que os homens se arrependessem e buscassem Seu rosto em justiça, enquanto ainda há tempo. Que pudessem se recostar em Seu seio enquanto o mundo se desfaz em fogo.

 

LIVRO DAS ERAS

A Visão de Patmos – Pág. 51

Rev. William M. Branham

50. 3. Os pés de latão. E seus pés semelhantes ao latão fino, ardentes como em um forno. O latão é conhecido por sua extraordinária dureza. Não se conhece nada que possa se misturar com o latão para temperá-lo. Mas este latão que descreve Seus pés é ainda mais importante, porque resistiu a prova do forno ardente; uma prova que nenhum outro resistiu. E isso é exatamente correto, porque latão significa juízo Divino; um juízo que Deus determinou e trouxe a seu cumprimento.

 

LIVRO DAS ERAS

A Visão de Patmos – Pág. 53

Rev. William M. Branham

55. 4. Sua Voz como o ruído de muitas águas. Agora, o que representam as águas? Veja em Apocalipse 17:15: “… as águas que viu … são povos e multidões e nações e línguas”.

56. Sua voz era como o ruído de multidões falando. O que é isto? É o juízo. Porque estas são as vozes das multidões de testemunhas, que por meio do Espírito Santo em todas as eras deram testemunho de Cristo e pregaram Seu Evangelho. Será a voz de cada homem pronunciando juízo contra o pecador que não fez caso ao aviso. As vozes dos sete mensageiros se ouvirão com potência e clareza. Aqueles pregadores fiéis que pregaram o poder salvador de Jesus, o batismo no Nome de Jesus, o batismo e o poder do Espírito Santo, aqueles que apreciaram e se mantiveram mais com a Palavra que com suas próprias vidas, todos eles foram a voz de Jesus Cristo por meio do Espírito Santo através das eras.

 

LIVRO DAS ERAS

A Visão de Patmos – Pág. 54

Rev. William M. Branham

60. 5. Em Sua mão direita tinha sete estrelas. “E tinha em sua mão direita sete estrelas”. Agora, já sabemos, de acordo com o versículo 20, o que em realidade são as sete estrelas: “E o mistério das sete estrelas, estes são os anjos (mensageiros) das sete Igrejas”. Agora, aqui nunca poderíamos cometer engano, porque Ele mesmo interpretou. Estas sete estrelas são os mensageiros às sete eras sucessivas. Não são chamados individualmente. Somente estão mostrados como sete, um para cada era.

 

LIVRO DAS ERAS

A Visão de Patmos – Pág. 56

Rev. William M. Branham

64. 6. A espada de dois fios.

[Leitura de Apocalipse 1:16, Hebreus 4:12, Apocalipse 19:11-16 e João 1:48]

65. Ali está. Quando Ele vier, aquela Palavra virá contra toda nação e todo homem; e ninguém poderá parar contra ela. Revelará o que há em cada coração como fez com Natanael.

A Palavra de Deus mostrará quem fez a vontade de Deus e quem não a fez. Revelará as obras secretas de cada homem, e por que as fez; separará.

 

LIVRO DAS ERAS

A Visão do Patmos – Pág. 58

Rev. William M. Branham

70. 7. Seu rosto como o sol.

[Leitura de Apocalipse 1:16, Mateus 17:1-13 e 16:28]

71. E os três apóstolos viram isso: a ordem da Sua Segunda Vinda. Eles o viram transfigurado ali no monte. Seu vestido era resplandecentemente branco, e Seu rosto brilhava como o sol em seu zênite. E quando Ele apareceu, ali estavam Moisés e Elias, um de cada lado. Assim é exatamente como Ele virá. Na verdade, Elias virá primeiro e converterá os corações dos filhos (Noiva) à doutrina apostólica da Palavra dos pais.

 

O TEMPO DE OUVIR AS PALAVRAS

DA PROFECIA APOCALÍPTICA

Dr. William Soto Santiago

Sexta-feira, 18 de setembro de 1992

Trujillo, A Liberdade, Peru

Algumas vezes desejamos e pedimos a Deus Suas bençãos, mas não sabemos onde estão.

Nesta noite quero ler a Escritura em Apocalipse, para ver onde estão as bençãos de Deus para nós.

(…)    Agora, vocês vejam, é que as palavras da profecia deste livro são a Palavra de Deus, a Palavra de Deus para cada era e para cada dispensação; e aí é onde a pessoa encontra a bênção, onde a pessoa encontra o grande segredo da vida eterna.

Sem a Palavra, nenhuma pessoa poderia saber que o Senhor Jesus Cristo morreu na Cruz do Calvário e ali pagou o preço pelo pecado e nos redimiu com Seu Sangue precioso.

Agora, as palavras da profecia deste livro, encontramos que correspondem ao povo de Deus, correspondem à Obra de Deus; encontramos que as palavras da profecia deste livro cobrem a Dispensação da Graça, cobrem as sete etapas ou eras da Igreja gentia, onde o Senhor Jesus Cristo se revelou em cada era e trouxe Sua Mensagem para cada era; e tudo isto realizou no mensageiro e através do mensageiro de cada era.

(…) Para receber nossa transformação é necessário escutar as palavras da profecia apocalíptica que correspondem para nosso tempo.

Recordem que nesta revelação apocalíptica há Palavra de Deus para cada era e para cada dispensação, para a Dispensação da Graça e para a Dispensação do Reino.

Por isso vocês encontram que aqui a revelação dada a João, o discípulo amado, na ilha de Patmos, durante um lapso de tempo de dois anos, fala das eras das Igreja gentia e também fala do glorioso Reino Milenial, e também fala do Juízo Final e da entrada à eternidade.

(…) Agora, em cada era da Igreja gentia veio Palavra do Senhor Jesus Cristo para Seu povo; e estas palavras foram palavras apocalípticas.

Em cada era Jesus Cristo se revelou, Ele esteve caminhando no meio dos castiçais de ouro; e isto mostra que Ele esteve caminhando nas sete etapas ou eras da Igreja gentia, e dando Palavra para cada era através do mensageiro de cada era, ao qual veio primeiro a Palavra de Deus para essa era, e depois ele a pregou; e ao pregá-la, os que estavam escritos no Livro da Vida do Cordeiro responderam a esse chamado: disseram: “Isto era o que eu estava esperando!” Isso foi de dentro para fora.

E foram bem-aventurados em escutarem as palavras do mensageiro da sua era; e aí estavam eles escutando palavras da profecia deste livro.

Agora, para o fim do tempo, temos a Mensagem Final; é a Mensagem apocalíptica, final, para todos os filhos de Deus; e é bem-aventurado quem lê e quem ouve as palavras da profecia deste livro.

(…) As coisas apocalípticas que não se cumpriram nas sete eras da Igreja gentia, durante a Dispensação da Graça, se cumprirão na Dispensação do Reino, na Era da Pedra Angular; e as coisas que não se cumpram durante este tempo no qual vivemos, se cumprirão durante o Reino Milenial; e as que faltem para ser cumpridas, se cumprirão depois que terminar o Reino Milenial.

Depois se cumprirá o Juízo Final, e depois se cumprirá também a manifestação dessa grande cidade, a Nova Jerusalém.

(…) Temos que compreender que temos que vencer. Não é começar no Reino de Deus e depois se aposentar; porque diz o Senhor Jesus Cristo: “Quem põe sua mão no arado e olhar para trás, não é apto, não é digno do Reino”1.

Assim que vocês têm que caminhar em frente sempre; porque temos que obter a vitória, para obter a materialização de cada uma destas promessas.

São promessas, bençãos, para cada um de nós, e estão nas palavras da profecia apocalíptica. E este, para nós, este é O TEMPO DE OUVIR AS PALAVRAS DA PROFECIA APOCALÍPTICA.

(…) Este é o tempo de ouvir as palavras da profecia apocalíptica; e ao escutar estas palavras e guardar estas palavras, crer com todo seu coração, são bem-aventurados os que leem e os que escutam e guardam as palavras desta profecia, desta profecia apocalíptica; e estamos no tempo assinalado por Deus para ouvir estas palavras apocalípticas.

Este é O TEMPO DE OUVIR AS PALAVRAS DA PROFECIA APOCALÍPTICA, recordem bem isso; onde estão todas as bençãos que nós possamos desejar; e as que ainda não possamos desejar porque não as compreendemos, também estão aí; estão aí todas as bençãos de Deus, que com Seu amor divino Ele assinalou, escolheu para todos nós.

 

O DEUS ILIMITADO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 1 de setembro de 2002

Cayey, Porto Rico

E será para a Noiva, a Igreja-Noiva do Senhor Jesus Cristo.

Para a Noiva, essa Terceira Etapa trará grandes bençãos, onde    estão    incluídas a ressurreição dos mortos em Cristo e a transformação de todos nós os que vivemos; está também incluído – está incluída a cura divina para muitas pessoas, sob o cumprimento da Visão da Carpa, sob o ministério das Duas Oliveiras; as Duas Oliveiras, que são os dois castiçais de ouro que estão diante da presença de Deus, os quais são os Dois Ungidos; esses são os ministérios de Moisés e Elias sendo operados por Cristo em Espírito Santo através do Anjo do Senhor Jesus Cristo.

E, consequentemente, Deus estará por meio de Cristo, o Anjo do Pacto, o Espírito Santo, operando Seu poder ilimitado.

Impresso em Porto Rico

1 São Lucas 9:62

[:fr]

ÉTUDE BIBLIQUE #119 – DIMANCHE 25 JUILLET 2021

THÈME : UNE DESCRIPTION DU FILS DE L’HOMME

AU MILIEU DES SEPT CHANDELIERS

Dr. William Soto Santiago

Mercredi 28 octobre 1998

(Deuxième activité)

Talcahuano, Biobío, Chili

Écriture de base : Apocalypse 1:10-20

 

LIVRE DES ÂGES

La Vision de Patmos – P. 51

Rev. William M. Branham

Cette apparition de Jésus, quelle source d’émotion profonde et d’inspiration pour Jean, qui était en exil à cause de la Parole, et voilà maintenant que la PAROLE Vivante se tient devant lui ! Quelle vision lumineuse : en effet, chacun des attributs décrits a un sens. Quelle révélation de Son Être glorieux !

1. Ses cheveux blancs comme la neige

Jean remarque d’abord et mentionne la blancheur de Ses cheveux. Ils étaient blancs et brillants comme la neige. Ce n’était pas à cause de Son âge. Oh non ! Les cheveux d’une blancheur éclatante ne sont pas un signe d’âge, mais d’expérience, de maturité et de sagesse. Celui qui est l’Éternel n’a pas d’âge. Que représente le temps, pour Dieu ? Pour Dieu, le temps a peu d’importance, mais la sagesse a une grande importance. C’est comme quand Salomon demandait la sagesse à Dieu, pour juger le peuple d’Israël. Maintenant, Le voici qui vient, le Juge de toute la terre. Il sera couronné de sagesse. Voilà ce que signifient la blancheur et l’éclat de Ses cheveux. [Lecture de Daniel 7:9-14.] Nous y voilà. Daniel L’a vu avec cette chevelure blanche. Il était le Juge qui ouvrait les livres et qui jugeait d’après ces livres. Daniel L’a vu arriver sur les nuées. C’est exactement ce qu’a vu Jean. Tous les deux L’ont vu exactement de la même manière. Ils ont vu le Juge portant la ceinture du jugement autour des épaules, Il se tenait pur et saint, rempli de sagesse, avec toutes les compétences voulues pour juger le monde avec justice. Alléluia !

Même le monde comprend ces symboles. En effet, jadis, le juge se présentait et convoquait la cour revêtu d’une perruque blanche et d’une longue robe, signe qu’il possédait toute autorité (une robe de la tête aux pieds) pour rendre la justice.

 

LIVRE DES ÂGES

La Vision de Patmos – P. 52

Rev. William M. Branham

2. Ses yeux comme du feu

Pensez-y ! Ces yeux qui avaient été obscurcis par des larmes de peine et de pitié. Ces yeux qui avaient pleuré de compassion au tombeau de Lazare. Ces yeux qui n’avaient pas vu la méchanceté de Ses assassins ; ils L’avaient cloué sur une croix, mais Il s’était écrié, plein de tristesse : “Père, pardonne-leur.” Ces yeux sont maintenant une flamme de feu, les yeux du Juge qui va rétribuer ceux qui L’ont rejeté.

De toutes les émotions humaines, celle qu’Il a le plus manifestée lors de Son apparition en tant que Fils de l’Homme était celle-ci : Il pleurait souvent. Pourtant, derrière ces pleurs et cette peine, Dieu était quand même là.

Ces mêmes yeux avaient des visions. Ils regardaient au fond du cœur des hommes, lisaient leurs pensées et connaissaient toutes leurs différentes voies. De ces yeux mortels jaillissait Dieu, qui criait à ceux qui ne L’ont pas reconnu pour ce qu’Il était : “… Si vous ne croyez pas Ce que Je suis, vous mourrez dans vos péchés.” Jean 8.24. “Si Je ne fais pas les œuvres de Mon Père, ne Me croyez pas. Mais si Je les fais (les œuvres de Mon Père), quand même vous ne Me croiriez point, croyez à ces œuvres…” Jean 10.37-38. Comme l’avait été Jérémie, Il était le prophète qui pleurait, parce que les hommes ne recevaient pas la Parole de Dieu et rejetaient la révélation.

Ces yeux enflammés du Juge sont maintenant même en train d’enregistrer la vie de toute chair. Ils parcourent toute la terre, et il n’est rien qu’Il ne sache pas. Il connaît les désirs du cœur, et ce que chacun se propose de faire. Il n’est rien de caché qui ne sera révélé, car tout est nu devant Celui à Qui nous devons rendre compte. Pensez-y : maintenant même, Il sait à quoi vous pensez.

Oui, Il se tient là, comme Juge aux yeux de flamme pour rendre le jugement. Le jour de la miséricorde est terminé. Oh, puissent les hommes se repentir et chercher Sa face dans la justice pendant qu’il est encore temps. Puissent-ils prendre Son sein comme oreiller avant que le monde soit dissous par le feu.

 

LIVRE DES ÂGES

La Vision de Patmos – P. 53

Rev. William M. Branham

3. Les pieds d’airain

“Ses pieds étaient semblables à de l’airain ardent, comme s’il eût été embrasé dans une fournaise.” L’airain est connu pour sa remarquable dureté. Aucune substance connue ne peut y être ajoutée pour le tremper. Mais l’airain auquel sont comparés Ses pieds est encore plus remarquable par le fait qu’il a résisté à l’épreuve de la fournaise ardente, épreuve que nul autre n’a traversée. C’est tout à fait exact. En effet, l’airain représente le Jugement Divin, un jugement que Dieu a prononcé et mis en œuvre.

 

LIVRE DES ÂGES

La Vision de Patmos – P. 54

Rev. William M. Branham

4. Sa voix était comme le bruit de grandes eaux

Les eaux, que représentent-elles ? Écoutez ce qu’il en est, dans Apocalypse 17.15 : “… les eaux que tu as vues,… ce sont des peuples, des foules, des nations, et des langues.” Sa voix était comme le bruit de foules qui parlaient. Qu’est-ce que c’est ? C’est le jugement. En effet, ce sont là les voix des multitudes de témoins qui, par le Saint-Esprit, ont témoigné de Christ et prêché Son Évangile tout au long des âges. Ce sera la voix de chaque homme qui s’élèvera en jugement contre le pécheur qui aura repoussé l’avertissement. Les voix des sept messagers se feront entendre, haut et clair. Ces prédicateurs fidèles qui ont prêché la puissance de salut de Jésus, qui ont prêché le baptême au Nom de Jésus, qui ont prêché le remplissage et la puissance du Saint-Esprit, qui ont tenu à la Parole plus qu’ils n’ont tenu à leur propre vie ; tous ceux-là étaient la voix de Jésus-Christ par le Saint-Esprit tout au long des âges.

 

LIVRE DES ÂGES

La Vision de Patmos – P. 56

Rev. William M. Branham

5. Il avait dans Sa main droite sept étoiles

“Il avait dans Sa main droite sept étoiles.” Bien sûr, le verset 20 nous dit déjà ce que sont ces sept étoiles. “Et le mystère des sept étoiles sont les anges (les messagers) des sept Églises.” Ici, nous ne pourrions pas du tout nous tromper, car Il nous l’interprète. Ces sept étoiles sont les messagers des sept âges successifs de l’Église. Leur nom n’est pas mentionné. Il est simplement dit qu’il y en a sept, un pour chaque âge.

 

LIVRE DES ÂGES

La Vision de Patmos – P. 57

Rev. William M. Branham

6. L’épée à deux tranchants

[Lecture d’Apocalypse 1:16, d’Hébreux 4:12, d’Apocalypse 19:11-16 et de Jean 1:48.]

[…] Voilà. Quand Il viendra, cette Parole s’élèvera contre toutes les nations et tous les hommes. Aucun ne pourra s’opposer à elle. Elle révélera ce qu’il y a dans chaque cœur, comme Il l’a fait pour Nathanaël. La Parole de Dieu montrera qui a fait la volonté de Dieu et qui ne l’a pas faite. Elle révélera les actions secrètes de chaque homme et la raison pour laquelle il les a faites. Elle partagera.

 

LIVRE DES ÂGES

La Vision de Patmos – P. 58

Rev. William M. Branham

7. Son visage comme le soleil

[Lecture d’Apocalypse 1:16 et de Matthieu 17:1-13 et 16:28.]

[…] Et c’est exactement ce que les trois apôtres ont vu : l’ordre de Sa seconde venue. Ils L’ont vu transfiguré, là au sommet de la montagne. Son vêtement était étincelant de blancheur, et Son visage brillait comme le soleil à son zénith. Et là, comme Il est apparu, il y avait Moïse et Élie de chaque côté de Lui. C’est exactement ainsi qu’Il revient. Il est vrai qu’Élie viendra premièrement, pour ramener les cœurs des enfants (l’épouse) à la Doctrine Apostolique de la Parole qu’avaient les pères.

 

LE TEMPS D’ENTENDRE

LES PAROLES DE LA PROPHÉTIE APOCALYPTIQUE

Dr. William Soto Santiago

Vendredi 18 septembre 1992

Trujillo, La Libertad, Pérou

Quelques fois nous désirons et demandons à Dieu Ses bénédictions, mais nous ne savons pas où elles sont.

Ce soir je veux lire l’Écriture dans Apocalypse, pour voir où sont les bénédictions de Dieu pour nous.

(…) Maintenant, voyez-vous, c’est que les paroles de la prophétie de ce livre sont la Parole de Dieu, la Parole de Dieu pour chaque âge et pour chaque dispensation ; et c’est là où la personne trouve la bénédiction, où la personne trouve le grand secret de la vie éternelle.

Sans la Parole, aucune personne ne pourrait savoir que le Seigneur Jésus-Christ est mort sur la Croix du Calvaire, et que là Il a payé le prix pour le péché, et qu’Il nous a rachetés par Son Sang précieux.

Maintenant, les paroles de la prophétie de ce livre, nous trouvons qu’elles correspondent au peuple de Dieu, correspondent à l’Œuvre de Dieu ; nous trouvons que les paroles de la prophétie de ce livre couvrent la Dispensation de la Grâce, couvrent les sept étapes ou âges de l’Église des Gentils, où le Seigneur Jésus-Christ s’est révélé dans chaque âge et a apporté Son Message pour chaque âge ; et tout ça, Il l’a réalisé au messager et à travers le messager de chaque âge.

(…) Pour recevoir notre transformation, il est requis d’écouter les paroles de la prophétie apocalyptique qui correspondent à notre temps.

Souvenez-vous que, dans cette révélation apocalyptique, il y a de la Parole de Dieu pour chaque âge et pour chaque dispensation, pour la Dispensation de la Grâce et pour la Dispensation du Royaume.

Pour cette raison, vous trouvez qu’ici la révélation donnée à Jean, le disciple bien-aimé, sur l’île de Patmos, durant un laps de temps de deux années, parle des âges de l’Église des Gentils, et parle aussi du glorieux Royaume Millénaire, et parle aussi du Jugement Dernier et de l’entrée dans l’éternité.

(…) Maintenant, dans chaque âge de l’Église des Gentils est venue de la Parole du Seigneur Jésus-Christ pour Son peuple ; et ces paroles ont été des paroles apocalyptiques.

Dans chaque âge Jésus-Christ s’est révélé, Il a marché au milieu des chandeliers d’or ; et ça montre qu’Il a marché dans les sept étapes ou âges de l’Église des Gentils et qu’Il a donné de la Parole pour chaque âge à travers le messager de chaque âge, auquel est d’abord venue la Parole de Dieu pour cet âge, et ensuite il l’a prêchée ; et, en la prêchant, ceux qui étaient écrits dans le Livre de Vie de l’Agneau ont répondu à cet appel, ils ont dit : « C’était ce que j’attendais ! » Ç’a été de l’intérieur vers l’extérieur.

Et ils ont été heureux en écoutant les paroles du messager de leur âge ; et là ils écoutaient des paroles de la prophétie de ce livre.

Maintenant, pour la fin du temps nous avons le Message Final ; c’est le Message apocalyptique, final, pour tous les enfants de Dieu ; et il est heureux, celui qui lit et celui qui entend les paroles de la prophétie de ce livre.

(…) Les choses apocalyptiques qui ne se sont pas accomplies dans les sept âges de l’Église des Gentils, durant la Dispensation de la Grâce, s’accompliront dans la Dispensation du Royaume, dans l’Âge de la Pierre Angulaire ; et les choses qui ne s’accompliront pas durant ce temps où nous vivons s’accompliront durant le Royaume Millénaire, et celles qui resteront à être accomplies s’accompliront après que le Royaume Millénaire se terminera.

Ensuite le Jugement Dernier s’accomplira, et ensuite la manifestation de cette grande ville s’accomplira aussi, la Nouvelle Jérusalem.

(…) Nous devons comprendre que nous devons vaincre. Il ne s’agit pas de commencer dans le Royaume de Dieu et après de s’en écarter ; parce que le Seigneur Jésus-Christ dit : « Celui qui met la main à la charrue et regarde en arrière n’est pas propre, n’est pas digne du Royaume1. »

Donc vous devez marcher de l’avant toujours ; parce que nous devons obtenir la victoire, pour obtenir la matérialisation de chacune de ces promesses.

Ce sont des promesses, des bénédictions, pour chacun de nous, et elles se trouvent dans les paroles de la prophétie apocalyptique. Et c’est, pour nous, c’est LE TEMPS D’ENTENDRE LES PAROLES DE LA PROPHÉTIE APOCALYPTIQUE.

(…) C’est le temps d’entendre les paroles de la prophétie apocalyptique ; et en écoutant ces paroles et en gardant ces paroles, en les croyant de tout leur cœur, ils sont heureux, ceux qui lisent et ceux qui écoutent et qui gardent les paroles de cette prophétie, de cette prophétie apocalyptique ; et nous sommes au temps fixé par Dieu pour entendre ces paroles apocalyptiques.

C’est LE TEMPS D’ENTENDRE LES PAROLES DE LA PROPHÉTIE APOCALYPTIQUE, souvenez-vous bien de ça, où se trouvent toutes les bénédictions que nous pouvons désirer ; et celles que nous ne pouvons pas encore désirer parce que nous ne les comprenons pas se trouvent aussi là ; là se trouvent toutes les bénédictions de Dieu, qu’Il a fixées, choisies, dans Son amour divin pour nous tous.

 

LE DIEU ILLIMITÉ

Dr. William Soto Santiago

Dimanche 1 septembre 2002

Cayey, Porto Rico

Et ce sera pour la Fiancée, l’Église-Fiancée du Seigneur Jésus-Christ.

Pour la Fiancée, ce Troisième Pull apportera de grandes bénédictions, où sont incluses la résurrection des morts en Christ et la transformation de nous tous qui vivons. La guérison divine pour beaucoup de personnes y est aussi incluse, sous l’accomplissement de la Vision de la Tente, sous le ministère des Deux Oliviers ; les Deux Oliviers, qui sont les deux chandeliers d’or qui se tiennent devant la présence de Dieu, lesquels sont les Deux Oints ; ce sont les ministères de Moïse et Élie étant opérés par Christ en Saint-Esprit à travers l’Ange du Seigneur Jésus-Christ.

Et par conséquent, Dieu par Christ, l’Ange de l’Alliance, le Saint-Esprit, opérera Sa puissance illimitée.

Imprimé à Porto Rico

1 Saint Luc 9:62

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