Viernes, 20 de agosto de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #126

VIERNES, 20 DE AGOSTO DE 2021

TEMA: EL MISTERIO DE LA EVANGELIZACIÓN

DEL DÍA POSTRERO

Dr. William Soto Santiago

Lunes, 9 de febrero de 1998

Cayey, Puerto Rico

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 72

Tomando lados con Jesús

Jeffersonville, Ind., 6-1-62

Rev. William M. Branham

618 – “Ello está en cintas; irá por todo el mundo en las cintas donde la gente en sus casas… Esas cintas caerán justamente en las manos de los predestinados de Dios. Él puede dirigir la Palabra; Él dirigirá todas las cosas exactamente en su curso. Por esa razón Él me envió de nuevo para hacer esto. ‘Almacena el alimento aquí’. Él me prohibió ir a ultramar”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 9B

Es la salida del Sol

Jeffersonville, Ind., 4-18-65

Rev. William M. Branham

85 – “No me importa lo que el pastor diga; es lo que dice la Palabra. Si usted quiere ser un pollo, continúe con él. Pero si el pastor habla distinto a esta Palabra, entonces él no provee alimento de águilas; él provee alimento de gallinas (¿ven?), no es alimento de águilas. ¿Ven? Las águilas comen alimento de águilas. ¿Ven? Ellas son limpias… la Dinámica hace impacto en esa… Pero si hace impacto en un pollo, no hará ningún bien. Pero cuando impacta a un águila, esta sale fuera”.

 

LUCHANDO POR EL ALIMENTO ESPIRITUAL

Dr. William Soto Santiago

Miércoles, 13 de septiembre del 2000

Imbert, Puerto Plata, República Dominicana

Hemos visto que siempre hay una lucha. Hubo lucha en el tiempo, por ejemplo, de los apóstoles, en el tiempo de San Pablo; también, vean cómo perseguían a los apóstoles y luego cómo perseguían a San Pablo, y cómo perseguían a los cristianos en aquellos tiempos; pero ellos lucharon por el alimento espiritual para el alma de ellos.

Y ahora, no podemos mirar solamente la historia y cruzar nuestros brazos, y decir: “Eso sucedió con ellos”. Tenemos que ver que ahora nos ha llegado el tiempo a nosotros para luchar por el alimento espiritual para nuestra alma, aunque seamos perseguidos. Aunque tengamos luchas: necesitamos ese alimento espiritual para nuestra alma.

Sin ese alimento espiritual nuestra alma se debilita, se enferma y muere espiritualmente. Pero todos queremos la vida eterna para nuestra alma, para todo nuestro ser; y Cristo lo ha prometido para todos aquellos que luchan por el alimento espiritual.

Por lo tanto, manténgase cada uno luchando por el alimento espiritual, y comiendo ese alimento espiritual todos los días de su vida; y así se cumplirá el Salmo 23 en la persona, que nos dice:

“Jehová es mi pastor; nada me faltará.

En lugares de delicados pastos me hará descansar;

Junto a aguas de reposo me pastoreará”.

Cuando un pastor está pastoreando sus ovejas, ¿qué está haciendo? Dándole el alimento físico para sus cuerpos. Y cuando Cristo nos pastorea: nos da el alimento espiritual para nuestra alma. Dice:

“Confortará mi alma;

Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.

Aunque ande en valle de sombra de muerte,

No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;

Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.

Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores (‘aderezará mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores’, o sea, mesa espiritual con comida espiritual para nuestra alma);

Unges mi cabeza con aceite (eso es el bautismo del Espíritu Santo, porque el aceite representa el Espíritu Santo); mi copa está rebosando.

Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida”.

Y ahora, así como la copa de aceite – o la lámpara de aceite rebosaba con aceite para alumbrar: rebosamos con el aceite del Espíritu Santo para que Cristo alumbre por medio de nosotros.

“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida”.

El bien (la bendición de Dios) y la misericordia de Dios nos van a seguir, ¿cuánto? Todos los días de nuestra vida, por toda la eternidad.

“Y en la casa de Jehová moraré por largos días (por toda la eternidad)”.

La Casa de Jehová: la Iglesia del Señor Jesucristo. Pues pertenecemos a un Templo espiritual, que es la Iglesia del Señor Jesucristo; esa es la Casa de Jehová, el Templo de Dios; en donde Él siempre ha tenido un siervo fiel y prudente para darles el alimento espiritual a tiempo a todos los hijos e hijas de Dios.

Y así luchamos nosotros por el alimento espiritual para nuestra alma; y lo comemos, y somos bien alimentados, y nos mantenemos en buena salud espiritual.

¡Manténgase luchando por el alimento espiritual!

Impreso en Puerto Rico