Domingo, 25 de abril de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #93 – DOMINGO, 25 DE ABRIL DE 2021

TEMA: EL VELO QUE CRISTO NOS HA QUITADO

Dr. William Soto Santiago

Jueves, 10 de septiembre de 1998

San Bartolomé Milpas Altas, Sacatepéquez, Guatemala

Escritura base: 2 Corintios 3:6-16

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 126

Quitando el velo a Dios

Jeffersonville, Ind., 14-6-64

Rev. William M. Branham

1118 – “Cuando la Palabra estaba en Moisés, él era Dios en carne. ¿Ven? Cuando estaba en Jesús, era Dios en carne. ¿Ven? La única cosa que Él hizo fue cambiar Su máscara, no Su Palabra, no Su naturaleza. Él es el mismo ayer, hoy, y por los siglos. Él sólo cambió Su forma. Él cambió de Noé a Moisés; el cambió de Moisés a David; de David a José; así sucesivamente hasta que Él entró en la plenitud de la Deidad corporalmente. ¿Ven? ¡Todavía es el mismo Dios! / José era la Palabra para sus días, representando exactamente a Cristo. ¿Ven? Cada uno de ellos era la Palabra. Y cuando Jesús vino, Él era la Palabra en Su plenitud, porque todo el plan de redención estaba en Él”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 13-A

El Juicio

Topeka, Ks., 6-21-64

Rev. William M. Branham

128 – “Ahora, ¿en qué prometió Él vindicarse? En un hombre, en carne humana, igual como Él hizo con Abraham: ‘Cuando el Hijo del Hombre…’. Sería el Hijo del Hombre, no-no-no-no el Hijo de Dios ahora; el Hijo de Dios en el Hijo del Hombre. En Ezequiel, capítulo 1, verso 2, Jehová llamó a Ezequiel el Hijo del Hombre, exactamente como Jesús se llamó a Sí Mismo. Ustedes entienden eso, a través de la enseñanza durante la semana. Ahora vean, ¿qué es el Hijo del Hombre? Es profético. ¿Qué sería Malaquías 4? Sería un profeta. ¿Cuáles eran estas cosas que han de suceder en los últimos días? Ahora, Él no dijo cuándo. Él dijo que sucederían, y así fue. Ahora, si Él aún es el Hijo de Dios, el Hijo del Hombre; listo para ser revelado en los últimos días en el Trono de David como Hijo de David, vean, vigilen; si eso es correcto y Él lo prometió, Él está obligado a esa Palabra. / Él es esa Palabra. Y Él sólo ha cambiado Su máscara (¿ven?) de lo que no podía ser visto a lo que es absolutamente declarado, la Palabra hecha carne”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 155

¿Cuál es la atracción en el monte?

Jeffersonville, Ind., 25-7-65

Rev. William M. Branham

1383 -“Oh, habrá una verdadera lluvia temprana y tardía en los postreros días, sobre ese grupo pequeño que viene con Él sobre este asno manso y humilde, sin duda, sin denominación, clamando: ‘Hosanna al Rey que viene en el nombre del Señor’. ¿Qué pasa hoy? ¿Cuál es la atracción en el monte?”.

 

FUEGO EN LA CIMA DEL MONTE

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 1 de octubre de 1978

Cayey, Puerto Rico

Encontramos que, también, cuando estaba Elías en la cima de la montaña, allí el fuego de Dios descendió; allí estaba también una dimensión celestial, allí con Elías.

Encontramos,      también,      que      cuando      Jesús      estuvo sobre el Monte de la Transfiguración, allí también había una dimensión celestial, una dimensión maravillosa que estaba allí; y los que estaban allá arriba estaban viendo en esa dimensión, viendo las personas de esa dimensión: allí estaba Jesús, allí estaba Moisés y allí estaba Elías; estaban allí personas que pertenecían a otra dimensión, los cuales habían vivido sobre esta Tierra en muchos siglos pasados; y allí estaban hablando, estaban conversando.

Por lo tanto, entonces encontramos que en la cima de la Montaña, ahí en la cima de la Montaña, donde el Fuego de Dios desciende, encontramos que eso pertenece a otra dimensión. Y encontramos que todos los que suben ahí y se encuentran ahí en esa dimensión, en la cima de la Montaña, escucharán cosas de otra dimensión, de la dimensión de Dios; escucharán a Dios hablando como habló en el monte Sinaí, como habló también en el Monte de la Transfiguración.

Y vean ustedes que ese lugar de la cima de la Montaña es el lugar de adopción, encontramos también que ese lugar es el lugar para ser transformados.

Encontramos que Moisés, cuando estuvo allá arriba, su rostro fue transformado, su rostro brilló, su cabello estuvo brillando, y se tuvo que poner un velo para que los hijos de Israel no vieran la gloria que había brillando sobre su rostro.

Cuando Jesús subió también al Monte de la Transfiguración, Su rostro también brilló como el sol, y Sus vestiduras se volvieron blancas como la nieve. Así que hubo una transformación allí también para el que fue adoptado.

Y encontramos que todos los que suben a la cima de la Montaña, suben al lugar para ser adoptados, el lugar donde han de ser transformados y sus vestiduras han de ser resplandecientemente blancas. Las vestiduras espirituales serán el Mensaje, pero las vestiduras literales que han de tener será el cuerpo glorificado que han de recibir. Este cuerpo terrenal va a ser transformado, y entonces va a ser ¿cómo qué? Como fue mostrado allá en el Monte de la Transfiguración; nuestro cuerpo terrenal va a ser transformado y va a resplandecer.

Así que ya usted ve todo lo que hay ahí en la cima de la Montaña; esa es una dimensión celestial, es una dimensión en donde los ángeles de Dios están trabajando, es una dimensión donde Dios está moviéndose y es una dimensión donde Dios habla a Sus hijos. Es una dimensión donde el Fuego de Dios se derrama, y ese Fuego de Dios encontramos que es la Venida del Señor.

 

LA BRECHA

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 23 de enero de 1977

Servicio de Carpa

Cayey, Puerto Rico

Bueno, y entonces viendo todas estas cosas, y lo que significa ese tema “La Brecha”, entonces tenemos que realmente estar preparados; porque después del mensaje “Brecha”… fíjese hemos estado en estos días pasados alrededor de ese tema: Dios en simplicidad. Muchísimos mensajes de cierto tiempo para acá, que usted los junta y tiene el mensaje “Dios en simplicidad”. Y hoy hemos visto este tema sobre “Brecha”, lo cual yo puedo observar, y es: que ya entonces está a la vuelta de la esquina el pasar a esa nueva fase.

Y en esa nueva fase es que nosotros recibiremos todo lo que falta por nosotros recibir de parte de Dios; es que recibiremos el cumplimiento de la visión de la Carpa, lo que falta de ella; también será el tiempo en que nuestros cuerpos serán transformados.

Será el tiempo también, en que el grupo que tiene que salir de los gentiles, que verá lo que tiene que ver para salir de las denominaciones, para poder entrar al Año del Jubileo…; ellos están como esclavos en las denominaciones, pero para oír esa Trompeta tienen que salirse. Por eso el llamado es: “Salid de en medio de ella”. Al salir, entonces podrán oír, ser libertados (y también…), y es en esa fase que viene ahora.

Y también es el tiempo en que serán libertados los 144.000. ¿No le dijo el Arcángel Gabriel a Daniel: “En ese tiempo se levantará Miguel, el cual está por los hijos de tu pueblo, y será libertado tu pueblo”? ¿Ve? Es tiempo de ser libertados, es tiempo de liberación.

Y ahora esta nueva fase que se moverá, será una fase de liberación, en la cual entrarán gentiles, serán liberados de las denominaciones, y en la cual entrarán los 144.000 judíos. Y nosotros seremos liberados de estos cuerpos mortales, y tendremos un cuerpo glorificado, un cuerpo transformado, y seremos luego liberados de esta dimensión terrestre y trasladados a la otra dimensión. Así que es tiempo de liberación, la cual nosotros vivimos.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 10-A

Sólo Creed

Chicago Ill., 4-27-61

Rev. William M. Branham

99 – “¡En el mismísimo minuto en que ese mundo denominacional de afuera comienza a recibir este Mensaje, esa es exactamente la hora de Su Venida. Cuando ellas fueron, las vírgenes fatuas comprendieron que no tenían suficiente aceite en sus lámparas. Y cuando vinieron a golpear la puerta para obtenerlo, ahí fue exactamente cuando la Novia se fue, cuando las vírgenes prudentes se fueron. Eso es correcto. Ellas no entraron. No. Sus organizaciones no podrán entrar. Ellas no tendrán la oportunidad: en el momento en que el Mensaje esté en circulación, la Iglesia se habrá ido”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 163

Obras es fe expresada

Shreveport, La., 26-11-65

Rev. William M. Branham

1458 – “Yo tuve un sueño la otra mañana. No sueño muy a menudo, no soy un soñador. Pero soñé que vi a un hombre, un joven preso en grilletes, y él estaba tratando de libertarse, y yo dije… Alguien me dijo: ‘Esa es gente horrible, no tenga nada que ver con ellos’. Y yo vi este muchacho salir de sus grilletes, así que lo dejé quieto. Pensé: ‘Sólo veré lo que él hace’. Así que él se libertó, y él era un buen muchacho. Y vi a otros tratando de salir. / Y ella dijo: ‘Hermano Branham, líbrenos de esto’. Dijo: ‘Esta es una casa de infierno’.    Y dijo: ‘Usted ha sido mal entendido’. Y dijo: ‘Y usted también entendió mal a esta gente’. Dijo: ‘Ellos son gente buena, pero…’. Y miré hacia allá, y era como un sótano muy grande, o unas paredes grandes, debajo de una cueva muy grande; y habían grandes barras de hierro, que median como ocho o diez pulgadas de grueso. Y gente desquiciadas, con brazos y piernas torcidas, golpeándose la cabeza así. Y ella estaba llorando, diciendo: ‘Liberte a la gente, hermano Branham’. Dijo: ‘Ayúdenos, estamos en problemas’. Ella misma, la conozco, ella pertenece a la… creo que la Iglesia de Cristo, o la Iglesia Cristiana, llamada Iglesia de los Hermanos. Así ella… Miré alrededor, y dije: ‘Yo quisiera poder’. Y seguí mirando por allí, y yo me vi con mi cuerpo pequeño y débil, y esas barras muy grandes de hierro, y esa pobre gente allí adentro. Y no podía llegar a ellos, esas barras de hierro estaban muy juntas. Yo miré, y ellos estaban golpeando sus cabezas como si estuvieran desquiciados. Vi unas luces parpadeando allí adentro. Y miré hacia arriba, y allí estaba parado el Señor Jesús con unas luces de un arco iris alrededor de Él. Y me estaba mirando directamente, y dijo: ‘Liberta esa gente’. Y Él se marchó. Y pensé: ‘Pues, ¿cómo podré yo libertarlos? Yo no tengo suficiente fuerza en mis brazos para romper esas barras’. Así que dije: ‘Casa del infierno, ríndete al Nombre de Jesucristo’. Y comenzó a reventar y crujir, y las rocas rodaban, y las barras cayeron; y la gente corría, gritando: ‘¡Libertados!’. Estaban gritando lo más fuerte que podían, y fueron todos libertados. Y entonces yo gritaba: ‘Hermano Roy Borders, ¿dónde está usted? ¿dónde está? ¡Dios está libertando a Su gente! ¿Dónde está usted, hermano Borders?”.

Impreso en Puerto Rico