Viernes, 6 de noviembre de 2020

ESTUDIO BÍBLICO #44 – VIERNES, 6 DE NOVIEMBRE DE 2020

TEMA: LOS ESPÍRITUS DE LOS PROFETAS

Dr. William Soto Santiago

Jueves, 13 de mayo de 1999 – (Tercera actividad)

Francisco Trujillo [Gurría], Huimanguillo, Tabasco, México

Escrituras base: Hebreos 12:22-24, Apocalipsis 22:6

LIBRO DE LAS EDADES

La Edad de Esmirna – Pág. 168

Rev. William M. Branham

[168]. Note aquí que Jesús (por el Espíritu) en cada edad se dirige solamente a UNA persona, en relación a la Palabra para esa edad. Sólo UN mensajero en cada edad recibe lo que el Espíritu tiene que decir a esa edad, y aquel mensajero es el mensajero a la Iglesia Verdadera. Él habla por Dios, por revelación a las ‘iglesias’: Tanto a la verdadera y a la falsa. Así que el Mensaje es transmitido a todos; pero aunque es transmitido para todos los que están al alcance del Mensaje, tal Mensaje es recibido individualmente sólo por un cierto grupo calificado y de cierta manera. Cada individuo en aquel grupo es uno que tiene la habilidad para oír lo que el Espíritu está diciendo por medio del mensajero. Aquellos que lo están oyendo, no están recibiendo su propia revelación, ni tampoco están (el grupo) recibiendo su revelación colectiva, pero cada persona está oyendo y recibiendo lo que el mensajero ya ha recibido de Dios.

 

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL – VOL. II – Pág. 448

El Sello predicho

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 1 de noviembre de 2013

Buenos Aires, Argentina

Y eso lo vamos a dejar quietecito ahí, porque dice el reverendo William Branham: “No es el Señor Jesucristo; porque cuando Juan quiso adorarlo, el Ángel le dijo que no lo hiciera”. Si hubiera sido el Señor Jesucristo hubiera recibido la adoración; pero eso lo vamos a dejar ahí quietecito, eso será aclarado más adelante; y algunos dirán: “Yo me lo imaginaba”.

El reverendo William Branham dice: “Pudo haber sido Elías, el profeta Elías, o alguno de los profetas”. ¿Por qué? Porque es un espíritu, un cuerpo espiritual, un cuerpo angelical de profeta; porque Dios es el Dios de los espíritus de los profetas, o sea, de los cuerpos angelicales teofánicos de los profetas. Esa es la clase de cuerpo en que están las personas creyentes en Cristo que han partido de esta Tierra, y están en la sexta dimensión, en el Paraíso; están en cuerpos espirituales, cuerpos teofánicos, cuerpos angelicales, igual al cuerpo angelical del Ángel del Señor Jesucristo.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 41

La Revelación de Jesucristo

Jeffersonville, Ind., 12-4-60

Rev. William M. Branham

330 – “Y Eso fue enviado al… ‘Y la declaró enviándola por medio de Su ángel a Su siervo Juan’. No sabemos quién era el ángel. La Biblia no declara quién era el ángel. Pero sí sabemos que era un profeta, porque la Biblia después dice: ‘Yo Jesús he enviado Mi ángel para daros testimonio de estas cosas, las cuales pronto acontecerán’. Después encontramos que cuando Juan comenzó a adorar al ángel, el ángel dijo: ‘Mira, no lo hagas’. Apocalipsis 22. Y él dijo: ‘Porque soy consiervo tuyo, y de los profetas’. Pudo haber sido Elías, pudo haber sido uno de los profetas… Juan era un apóstol, pero este profeta fue enviado. Y Juan siendo un apóstol… Fíjense en la naturaleza de sus otras epístolas: eso prueba que no era Juan quien lo escribió, porque no tiene la naturaleza de Juan. Fíjense en Primera de Juan y Segunda de Juan, y lo demás, y léanlo; y miren la naturaleza de eso. Después miren la naturaleza de esto. Juan era un escritor y un apóstol, pero este es el espíritu de un profeta. Es una persona completamente diferente”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 41

La Revelación de Jesucristo

Jeffersonville, Ind., 12-4-60

Rev. William M. Branham

331 – “Un profeta es la Palabra. Nosotros lo sabemos. La palabra profeta quiere decir ‘un divino intérprete de la Palabra’. La Palabra Divina es escrita y el profeta tiene ese Espíritu Divino de Dios en él. Y ustedes saben, el profeta en el Viejo Testamento fue llamado Dios”.

 

LA OBRA DEL SÉPTIMO SELLO EN TODAS LAS DIMENSIONES

Parte I – Pág. 82-83

El Ángel con la misión celestial

Dr. William Soto Santiago

Miércoles, 15 de agosto de 2001

Managua, Nicaragua

Ahora, estamos viviendo en el tiempo en donde la misión celestial del Ángel del Señor Jesucristo tiene que ser cumplida, para lo cual Cristo tiene que colocar en medio de Su Iglesia en carne humana a Su Ángel Mensajero.

El reverendo William Branham, hablando de este Ángel Mensajero que le dio a Juan el apóstol la revelación del Apocalipsis, dice que ese es un espíritu de profeta, el cual le dio a Juan la revelación del Apocalipsis, y si es… y es un espíritu de profeta, tiene que manifestarse en la Tierra en medio de la Iglesia en carne humana. Un espíritu de profeta, un cuerpo angelical de profeta, el cual le dio a Juan la revelación del Apocalipsis: ese es el Ángel del Señor Jesucristo, en donde Cristo escribe Su Nombre Nuevo, y Nombre Eterno de Dios, y Nombre de la Ciudad de nuestro Dios; y ese es el Ángel que en el Día Postrero estará viviendo en la Tierra en el tiempo de la Adopción, y será adoptado cuando haya cumplido su misión celestial.

La misión celestial de este Ángel es en favor de cada miembro de la Iglesia de Jesucristo, es en favor de toda la Iglesia de Jesucristo, y es en favor del pueblo hebreo; es en favor de todo el Programa Divino correspondiente a la Dispensación del Reino y también para el final de la Dispensación de la Gracia, en donde se hace un entrelace dispensacional.

Ese Ángel es el que tiene la misión celestial para hacer ese entrelace dispensacional, ungido con el Espíritu de Cristo, y para traer el Mensaje Final: el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta, que es el Evangelio del Reino; y por medio de ese Ángel, Cristo cumplir todo Su Programa correspondiente a este tiempo final, vivificar, o sea, vivificar cada promesa, cumplir cada promesa divina correspondiente a este tiempo final; para eso es el Ángel del Señor Jesucristo con su misión celestial de parte de Cristo nuestro Salvador.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Revelación de Jesucristo – Págs. 6 y 7

Rev. William M. Branham

15. Recordarán que mencioné al principio de este mensaje, que este libro que estamos estudiando es la revelación real de Jesucristo en la Iglesia y Su obra en las edades futuras. Entonces mencioné que solamente por medio del Espíritu Santo obtendremos revelación, o nos pasará por alto. Uniendo estos dos pensamientos, veremos que no será solamente estudio y pensamiento natural lo que hará que este libro sea real. Se necesitará la operación del Espíritu Santo. Eso quiere decir que este libro no puede ser revelado a nadie más que a un pueblo especial. Será una clase de gente con percepción profética. Necesitará la habilidad para oír de Dios. Necesitará instrucción sobrenatural, y no ser solamente un estudiante comparando versículo con versículo, aunque eso está bien. Pero un misterio requiere la revelación del Espíritu o nunca será claro. ¡Cómo necesitamos oír de Dios, y abrir nuestros corazones, y llegar a estar rendidos al Espíritu para oír y entender!

 

LA OBRA DEL SÉPTIMO SELLO EN TODAS LAS DIMENSIONES

Parte II – Pág. 44

La materialización del Cielo en la Tierra

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 6 de febrero de 2000

(Segunda actividad)

Cayey, Puerto Rico

Algún día espero poder identificar a los ángeles mensajeros de la Iglesia, identificarlos más claramente en la sexta dimensión. O sea que… ¿qué quiero decir con eso? Ya sabemos sus nombres en esta dimensión. Pero algún día, si Dios me permite ver los nombres que ellos tenían en la sexta dimensión, o a lo menos el del último mensajero de la Edad de la Piedra Angular, pues lo estaremos viendo, y veremos quién él es y cómo se llamaba cuando le dio la revelación al apóstol San Juan.

Tiene que estar en algún lugar porque no fue un niñito el que le dio la revelación a Juan; fue un Ángel, un hombre. El reverendo William Branham dice que era un hombre, un espíritu de profeta. Un espíritu de profeta es un hombre de la sexta dimensión, y algún día encontraremos ese hombre de la sexta dimensión a través de la historia bíblica; y hasta su nombre yo creo que lo podremos encontrar.

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Séptimo Sello – Págs. 483 y 484

Rev. William M. Branham

203. Quiero que noten otra cosa que sucedió. Y si ustedes llegan a escuchar la cinta: “Señores, ¿qué hora es?” Allí escucharán que un Ángel me era muy sobresaliente; los demás eran comunes, pero este cierto Ángel era muy notable. Él estaba a mi izquierda en la constelación en forma de pirámide. ¿Recordarán también que fue en la pirámide donde estaba la piedra blanca misteriosa que no tenía nada escrito? Los ángeles me elevaron de donde estaba, adentro de esa pirámide formada por ellos mismos. Los misterios de Dios eran solamente conocidos por ellos, y ellos fueron los mensajeros que vinieron para interpretar esa pirámide, el mensaje del secreto de estos Siete Sellos que están dentro de la pirámide. Este ángel estaba a mi izquierda, Él era el último o séptimo ángel, contando de izquierda a derecha, porque Él estaba a mi izquierda, viéndolo yo así de frente hacia el Occidente, y él viniendo hacia el Oriente. Estaba a la izquierda y él sería el mensaje del último Ángel, uno muy extraordinario. Recuerden cómo dije que tenía su cabeza alzada y sus alas tan poderosas y agudas; y cómo dije que voló directamente a mí. Ahora, eso es este Séptimo Sello. Es una cosa muy extraordinaria y todavía no sabemos lo que es, porque no ha sido permitida su apertura.

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Séptimo Sello – Pág. 469

Rev. William M. Branham

153. ¿Y notaron que dije que uno de esos ángeles era muy raro? Me pareció muy distinto a los demás. Estaban en una constelación con tres a cada lado y uno arriba; y el que estaba a mi lado, contando desde la izquierda hacia la derecha, ese sería el séptimo Ángel. Él era más brillante y significaba más para mí que los demás. Les dije que tenía el pecho así robusto y estaba volando hacia el Oriente. Les dije también que: “Me levantó, me alzó”. ¿Se acuerdan?

154. Ahora, ¡aquí está! Era el que tenía el Séptimo Sello, lo cual he mantenido como una pregunta en mi mente toda mi vida. ¡Amén! Los otros Sellos significaron mucho para mí, desde luego; pero ustedes no se imaginan lo que ha significado este séptimo. Por una vez en toda la vida… Yo he orado y he clamado ante Dios, y después de estas últimas reuniones en Phoenix, Arizona, en enero, la gente que vive allá les pueden decir: yo pasé mucho tiempo en las montañas. Y un cierto día me levanté muy temprano y fui al Cañón Sabino. Allí hay cerros grandes y peligrosos. Al subir por el caminito a pie, uno se encuentra con una división en el camino; por un lado uno llega allá arriba del Cerro del Limón, lo cual es un viaje de unos 50 kilómetros, y allá hay como nueve metros de nieve en ciertos lugares en este tiempo del año. Entonces allá estaba yo muy temprano, antes del amanecer, caminando por este caminito, tirando piedras del camino; y me sentí guiado a andar por este otro lado. Y al andar por allí, me encontré con unas piedras dentelladas y gigantescas, que medirían más de cien metros de alto. Y allí, entre esas piedras, me arrodillé. Puse esta Biblia y este cuaderno a mi lado, y dije: “Señor Dios, ¿qué significa esta visión? ¿Significa mi muerte?”. ¿Se acuerdan que les dije: posiblemente era mi muerte, porque la explosión era tan tremenda que me parecía partir? ¿Cuántos se acuerdan de cuando les conté esas cosas? Y yo pensaba que posiblemente era mi muerte. Y allá en el cuarto dije: “Señor, ¿qué es esto? ¿Qué significa? ¿Es mi muerte? Si así es, entonces bien; no le diré a la familia. Déjame ir así, si mi obra ha terminado”. Pero ustedes también se acuerdan que les dije que Él me dio testimonio que no era eso, sino más bien era otra parte adicional de mi obra. ¿Lo entienden?

Impreso en Puerto Rico