Viernes, 7 de enero de 2022

ESTUDIO BÍBLICO #166

VIERNES, 7 DE ENERO DE 2022

TEMA: EL FIN DEL SIGLO Y LOS ÁNGELES

DE LA COSECHA

Dr. William Soto Santiago

Martes, 25 de agosto de 1998

(Segunda actividad)

Cerro de Piedra, Guerrero, México

 

ESCAPA AL MONTE PARA QUE NO PEREZCAS

Dr. William Soto Santiago

Jueves, 19 de abril de 2001 (Tercera actividad)

Dallas, Texas, Estados Unidos

Para pasar al Paraíso las personas tienen que estar primero en el Monte de Sion, que es el Monte donde hay salvación, y es el Monte donde se escapa del juicio divino.

Y ahora, el mensaje de los Ángeles es: “Escápate; escápate al Monte para que libres tu alma, para que no perezcas”.

También fue dicho por los Ángeles que Lot se diera prisa: “Date prisa, escápate al monte, porque nada podré hacer o nada podremos hacer hasta que tú hayas llegado allá, hasta que tú hayas escapado”.

Y los Arcángeles Gabriel y Miguel nada podrán hacer con relación al juicio divino que ha de venir sobre la raza humana, hasta que hayan escapado todos los escogidos de Dios escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, hasta que hayan llegado al Monte de Sion, a la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y también las vírgenes fatuas, las vírgenes insensatas, van a escuchar el Mensaje Final, y va a haber un éxodo: eso será escapando para evitar que los juicios divinos caigan sobre ellos; aunque la bestia, el hombre de pecado, los va a perseguir y los va a matar; pero morirán salvos y resucitarán después del Reino Milenial.

Los 144.000 también van a ser perseguidos, pero ellos escaparán; por eso en Apocalipsis, capítulo 14, aparecen sobre el Monte de Sion en pie con el Cordero, y sellados en sus frentes, porque el Ángel que viene con el Sello del Dios vivo en Apocalipsis, capítulo 7, verso 2 en adelante (o sea, que viene con el Espíritu Santo), los llama y los junta y los sella en sus frentes.

 

LAS SIETE VISIONES PROFÉTICAS DEL REVERENDO WILLIAM BRANHAM CUMPLIÉNDOSE ANTES DE LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO

(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 9 de mayo de 2015

Cali, Valle del Cauca, Colombia

Y ahora, en Apocalipsis, capítulo 11, también está prometido que los ministerios de los Dos Ungidos, los Dos Olivos, Moisés y Elías, estarán en la Tierra.

Y ¿qué nos dice el reverendo William Branham acerca de estos dos ministerios que estarán sobre la Tierra para el Día Postrero? En la página 358 y 359 del libro de Los Sellos dice… Corrijo, 458 y 459, dice… comenzando en el último párrafo de la 458, dice:

112. Entonces es entre el Sexto y Séptimo Sello cuando Él llama esta gente, los cuales fueron mencionados por Jesucristo en Mateo 24:31 (O sea, que ‘enviará Sus Ángeles con Gran Voz de Trompeta y juntarán a Sus escogidos’. Vamos a ver quiénes son esos escogidos y quién es el que suena la Trompeta). Cuando la Trompeta suena, será la Trompeta de los dos testigos de la edad de gracia para los judíos (o sea, la Trompeta de Moisés y Elías, el Mensaje de Moisés y Elías sonando el Mensaje Final para los judíos). Suena una Trompeta… Ahora veámoslo más claro acá en Mateo 24:31: ‘Y enviará sus ángeles (no es solamente uno, sino dos) con gran voz de trompeta’. ¿Qué es? Cuando Dios habla, se oye el sonido de trompeta (o sea que es Dios hablando por medio de los Dos Olivos). Siempre ha sido así la Voz de Dios, llamando a la batalla. Dios está hablando. Estos dos ángeles (ahora dice que son ángeles, mensajeros) vienen con el sonido de la Trompeta. Y noten bien: Pero en los días de la voz del séptimo ángel, suena la Trompeta. En los días de la voz del primer ángel, sonó la trompeta. En los días de la voz del segundo ángel, sonó una trompeta, y así fue cuando Él mandó a cada uno.

113. Pero cuando fueron anunciados los Sellos, estaban todos juntos en una gran escena Divina para llamar un grupo de gente, y hubo el sonido de una sola Trompeta; y fueron abiertos siete Sellos. Él está reuniendo Sus judíos escogidos de los cuatro ángulos de la Tierra”.

Con esa Trompeta que suena, la Gran Voz de Trompeta, con la cual llamará a los escogidos, dice que se abren siete Sellos; o sea que algo grande va a suceder en este tiempo final.

Los Sellos se abren cuando Cristo completa Su Iglesia y completa, por consiguiente, Su Obra de Intercesión en el Cielo; sale del Trono del Padre, del Trono de Intercesión, y se convierte en el León de la tribu de Judá, y toma el Libro de la diestra del que está sentado en el Trono, y lo abre en el Cielo; y en los capítulos 6 en adelante, son abiertos los Sellos, y aparece la historia contenida bajo cada uno de esos Sellos misteriosos.

Luego, en Apocalipsis, capítulo 8, cuando abre el Séptimo Sello, hubo silencio en el Cielo como por media hora. El reverendo William Branham dice que esa es Su Venida, el Séptimo Sello es Su Venida.

Por lo tanto, ese es el misterio más grande que hay en el Cielo: la Venida del Señor. Es el misterio más grande que hay en los Sellos: el Séptimo Sello, el cual será abierto para dar la fe para ser transformados y raptados a los escogidos de Dios del Día Postrero, del tiempo final. Porque los Truenos de Apocalipsis, capítulo 10, es la Voz de Cristo viniendo con el Librito abierto en Su mano, viniendo a Su Iglesia, para entregarlo a Su Iglesia.

Él lo entregará a Su Iglesia así como hizo de edad en edad, que entregó a Su Iglesia el Mensaje correspondiente a cada edad cuando lo entregó al mensajero de cada edad y el mensajero lo habló; y así lo entregó al mensajero primero, y después —a través del mensajero— lo entregó a Su Iglesia. Ese es uno de los misterios grandes correspondientes al Séptimo Sello; y así le dará la fe, la revelación del Séptimo Sello, para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Las siete visiones las vigilamos; y sobre todo vigilamos lo que está prometido para Dios llevar a cabo en medio de Su Iglesia. El Ángel Fuerte que ha descendido del Cielo es Cristo, el Ángel del Pacto, con el Librito abierto en Su mano para traerlo a Su Iglesia, para ser restaurados a la vida eterna con cuerpos eternos y glorificados: los que murieron al ser resucitados en cuerpos glorificados, y a los que vivimos ser transformados; y todos ser iguales a Jesucristo, a Su imagen y semejanza, como Jesucristo nuestro Salvador; y jóvenes para toda la eternidad.

Impreso en Puerto Rico