Viernes, 6 de agosto de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #122 – VIERNES, 6 DE AGOSTO DE 2021

TEMA: EL DIOS DE ABRAHAM

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 6 de febrero de 1998

Cayey, Puerto Rico

Escritura base: Éxodo 3:1-14

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 169

Cosas que han de ser

Rialto, Calif., 5-12-65

Rev. William M. Branham

1513 – “Un profeta es un reflector de Dios. Él es hecho para que él no pueda hablar sus propias palabras, tiene que ser las Palabras de Dios las que él habla. Él es exactamente como un reflector. Y él es el portavoz de Dios”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 124

Quitando el velo a Dios

Jeffersonville, Ind., 14-6-64

Rev. William M. Branham

1100 – “Fíjense, a través de las edades, de la misma manera, por medio de Sus profetas, Él mismo se ha revelado. Ellos no eran exactamente profetas; ellos eran dioses. Él así lo dijo. Porque lo que ellos hablaron era la Palabra de Dios. Ellos eran la carne en la que Dios estaba velado. Ellos eran dioses. Jesús dijo, Él mismo dijo: ‘¿Cómo me podéis condenar cuando Yo digo que Soy el Hijo de Dios, y vuestra propia ley dice que a quienes vino la Palabra del Señor eran dioses?’. ¿Ven? Así que era Dios formado en un hombre llamado un profeta. ¿Ven? Y la Palabra del Señor vino a este hombre, así que no era el profeta; el profeta era el velo, pero la Palabra era Dios. La palabra del hombre no actuará de esa manera. ¿Ven lo que quiero decir? No puede actuar de esa manera. Pero potencialmente era Dios. ¿Ven?, Él era la Palabra de Dios en la forma de un hombre, llamado ‘un hombre’. Fíjense, él nunca cambió Su naturaleza, sólo Su forma”.

 

LA REVELACIÓN DEL SEÑOR JESUCRISTO

ESTÁ EN SU ÁNGEL

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 18 de octubre de 1992

(Segunda actividad)

São José dos Campos, São Paulo, Brasil

Esa Columna de Fuego, que es Jesucristo, el cual guio al pueblo hebreo por el desierto, y el cual le apareció a Saulo de Tarso, es el que en Su Ángel Mensajero se está revelando en el fin del tiempo.

Es el Señor Jesucristo en forma de Columna de Fuego revelado en Su Ángel Mensajero, guiando a Su pueblo a la tierra prometida del nuevo cuerpo, del cuerpo eterno y glorificado; y también al nuevo Reino: al Reino glorioso del Señor Jesucristo; guiando a Su pueblo a ese glorioso Reino Milenial.

Para eso ha descendido Jesucristo en forma de Columna de Fuego a la América Latina y el Caribe: para revelarse a los latinoamericanos y caribeños, y cumplir cada profecía, cada promesa divina de la Venida del Señor como León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores.

Esa es la Venida del Hijo del Hombre en gloria: la Venida del Hijo del Hombre en la Columna de Fuego revelándose a través de Su Ángel Mensajero; porque la revelación del Señor Jesucristo está en Su Ángel Mensajero, en el Ángel del Señor Jesucristo; el cual viene con ese espíritu teofánico de profeta revelando a Jesucristo, para que la bendición de Abraham pase a través de Jesucristo a todos nosotros.

(…) Es la revelación de Jesucristo en Su Ángel; porque la revelación de Jesucristo está en Su Ángel, a través del cual Jesucristo está revelado en el fin del tiempo.

Esto es lo que también verá el pueblo hebreo; verá a Jesucristo, la Columna de Fuego, el Yo soy del Antiguo Testamento, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, que le apareció también a Moisés en aquella Columna de Fuego; el pueblo hebreo verá esa Columna de Fuego, el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob; lo verá en Su Ángel Mensajero, lo verá revelado en Su Ángel. Lo mismo que nosotros veríamos en el fin del tiempo.

LA REVELACIÓN DE JESUCRISTO ESTÁ EN SU ÁNGEL, de acuerdo a la revelación apocalíptica.

(…) Así que adelante con nuestra mirada puesta en la revelación de Jesucristo en Su Ángel; porque no estamos mirando al hombre sino al que está revelándose a través de Su Ángel.

Algunos podrán ver un hombre; otros verán a Jesucristo a través de ese hombre revelándose (y esa es la forma correcta para ver la revelación de Jesucristo en el fin del tiempo).

 

UNA VEZ MÁS, SEÑOR

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 2 de agosto de 2015

Cayey, Puerto Rico

O sea que ahí, en el cumplimiento de las promesas de Dios para este tiempo, la Iglesia será rejuvenecida, como Sara fue rejuvenecida y como Abraham fue rejuvenecido para obtener ellos el hijo prometido. Y para la Iglesia del Señor Jesucristo tener el Hijo prometido, tiene que ser rejuvenecida, primeramente en el campo espiritual y después en el campo físico: todos transformados, rejuvenecidos, en cuerpos eternos y glorificados.

Todo eso está dentro del programa de la petición de la Iglesia, que clama: “Una vez más, Señor”. Y en esa manifestación, así como Sansón volvió a tener las fuerzas, la Iglesia tendrá el mismo poder que tuvo la Iglesia del Señor Jesucristo el Día de Pentecostés; y allá recibieron una transformación espiritual, la cual han estado recibiendo los que reciben a Cristo como su Salvador; y tenemos la promesa de una transformación física también, para este tiempo final en el cual nos ha tocado vivir, el cual tiene muchos problemas: problemas de guerra por diferentes naciones, problemas económicos, problemas de todo tipo que hay; pero la Iglesia del Señor Jesucristo está con su fe puesta en Cristo, de acuerdo a lo que Él ha prometido para este tiempo final.

Todos los creyentes en Cristo han estado esperando en diferentes edades, desde el Día de Pentecostés hacia acá, han estado esperando la Segunda Venida de Cristo. En Espíritu vino el Día de Pentecostés, pero la Segunda Venida de Cristo todavía no ha sido cumplida a la Iglesia, pero será cumplida en este tiempo final.

Y eso es lo que el Séptimo Sello contiene: es la Segunda Venida de Cristo. Misterio que le será revelado a la Iglesia y le dará la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

¿Quiénes recibieron a Cristo en Espíritu Santo el Día de Pentecostés? Los creyentes en Cristo, los cuales lo estaban esperando conforme a lo que Cristo les dijo: “No se vayan ustedes de Jerusalén hasta que sean investidos del Espíritu Santo, de poder de lo alto”1.

Y la Iglesia en el tiempo final no se va del Aposento Alto, de la Edad de la Piedra Angular, hasta que sea investida de poder de lo alto, y sean transformados todos los que van a ir a la Cena de las Bodas del Cordero.

Por lo tanto, así como fue: de la primera edad subieron a la segunda edad, de la segunda subió el Espíritu Santo a la tercera, de la tercera subió a la cuarta, de la cuarta a la quinta, de la quinta a la sexta, de la sexta a la séptima, y de la séptima sube a la Edad de Piedra Angular; porque ahí es donde tiene que estar en el Día Postrero para la Gran Victoria en el Amor Divino, en donde nos dará la fe para ser transformados y llevados con Él a la Cena de las Bodas del Cordero. Es ahí donde sube en el Día Postrero, y es ahí donde se manifestará en toda Su plenitud.

Será mostrado —en esos días del cumplimiento de la Visión de la Carpa— todo lo que Él estará haciendo; lo cual y para lo cual nos dará, nos abrirá las Escrituras y nos abrirá el entendimiento para comprender.

La Iglesia del Señor Jesucristo que sube al Aposento Alto de la Edad de la Piedra Angular es la que recibirá ese poder para obtener la Gran Victoria en el Amor Divino, contra Dagón y la idolatría a Dagón. Ahí es donde Cristo obtendrá la Gran Victoria en el Amor divino para Su Iglesia.

Por lo tanto, oramos siempre: “Señor… Una vez más, Señor”. Una vez más: la repetición de Sansón recobrando las fuerzas, viniendo el Espíritu a Sansón; porque se había apartado de Sansón, así como se aparta de la Iglesia en cada edad cuando la Iglesia se aparta de Él; entonces pasa a otra etapa, a otra edad, en algún momento.

Así también como fue el Día de Pentecostés (que subieron al aposento alto para ser investidos del poder de lo alto por medio del Espíritu Santo): hemos subido al lugar prometido para esperar y recibir el poder de lo alto, ser investidos de esa doble porción de poder de lo alto, recibir la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero. Tan sencillo como eso.

Impreso en Puerto Rico

1 San Lucas 24:49