Viernes, 4 de diciembre de 2020

ESTUDIO BÍBLICO #52 – VIERNES, 4 DE DICIEMBRE DE 2020

TEMA: COSECHANDO EN EL TIEMPO APROPIADO

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 25 de junio de 1999

(Segunda actividad)

Cartagena, Bolívar, Colombia

Escrituras base: Proverbios 10:5, San Juan 4:34-38

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL – VOL. II – Pág. 146-147

Los obreros de la última hora

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 20 de mayo de 2011

Villahermosa, Tabasco, México

Es una bendición y privilegio grande vivir en el tiempo final, en la última hora, el tiempo de madurar el trigo y para la cosecha; y luego, dice Apocalipsis, capítulo 22, verso 12: “He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo (¿para qué?) para recompensar a cada uno según sea (¿qué?) su obra”.

La Obra de los obreros del Día Postrero tiene que ser en la edad que le corresponde, como la Obra de los obreros de la primera hora tenía que ser allá en el principio; la Obra de los obreros de la tercera hora y de la hora sexta y la hora novena, tenía que ser también en la edad que les correspondía. Por lo tanto, no vamos a estar preocupados en estar trabajando en una edad pasada.

Pablo… aun Pablo decía: “Yo no me meto en la labor de otros”. Él se fue a evangelizar donde no habían evangelizado, para no tener nada que ver con la labor de otros. Y así también es para nuestro tiempo: ocupados trabajando en la hora undécima, trabajando en la hora final, en la labor que corresponde a este tiempo.

Esa es la labor que estarán respaldando los obreros de la hora undécima, para que se realice el Programa Divino correspondiente al Día Postrero. Y todo culminará en el cumplimiento de una Gran Carpa Catedral como fue prometido; porque eso está prometido, no para las horas anteriores sino para la hora postrera, la hora undécima, que se completará la hora undécima con la hora duodécima, y ahí se completa la labor en el tiempo de la tarde, porque la hora undécima y duodécima son las 5:00 y las 6:00 de la tarde.

 

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL – VOL. III – Pág. 279

Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 17 de enero de 2016

Bogotá D.C., Colombia

Así que podemos ver por qué cuando Cristo dijo en San Mateo, capítulo 16, versos 26 al 28: “¿De qué le vale al hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma? Porque el Hijo del Hombre vendrá con Sus Ángeles y entonces pagará a cada uno según sus obras…”. Y luego los llevó al Monte de la Transfiguración en el capítulo 17, seis días después (otro lugar dice: ocho días después), los llevó a un monte alto, se transfiguró delante de ellos, y aparecieron allí Moisés y Elías; porque ese es el Orden de la Segunda Venida de Cristo; es la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, que son los mismos que Él muestra en la parábola del trigo y de la cizaña, en donde el Hijo del Hombre enviará Sus Ángeles para llevar a cabo la Cosecha; y juntarán el trigo en el alfolí, y la cizaña será echada fuera para ser quemada con fuego.

Son los mismos Ángeles de la pesca de San Mateo, capítulo 13, verso 47 al 50, donde dice que el Reino de los Cielos es como una red que es echada al mar, y recoge toda clase de peces; y luego se llena, la sacan fuera, y recogen lo bueno en cestas y lo malo echan fuera. Dice: “Así será en el fin del siglo. Enviará Sus Ángeles”.

Esos Ángeles son los Dos Olivos, son los que tocan la Trompeta, son los que tienen que ver con la Cosecha; y ahí está el misterio de la Segunda Venida de Cristo con Sus Ángeles, lo cual será revelado en el cumplimiento de la Visión de la Carpa que vio el reverendo William Branham.

Ahí es que será abierto ese misterio, ese secreto de la Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles, de la Venida de Cristo a Su Iglesia. Es a Su Iglesia que Él viene para darle la fe para ser transformada y llevada con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Por lo tanto, somos personas bienaventuradas al estar viviendo en este tiempo final, en el tiempo en que todas estas promesas serán cumplidas. Y las veremos ¿dónde? En la Casa de Dios, el Templo de Dios, la Iglesia del Señor Jesucristo.

Y entonces comprenderemos lo que Él dijo, y comprenderemos que era verdad: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”. Lo veremos entre nosotros cuando nuestros ojos sean abiertos y las Escrituras sean abiertas; y recibiremos la fe, la revelación, para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

 

LIBRO DE CITAS- Pág. 171

Liderato

Covina, Calif., 7-12-65

Rev. William M. Branham

1532 – “Ahora, vean ustedes, es el tiempo del trigo ahora. Está llegando el tiempo de cosecha. Esta no es la edad de Lutero, esta no es la edad de pentecostés; esta es la edad de la Novia. Como Moisés llamó una nación fuera de una nación, Cristo hoy está llamando una Iglesia fuera de una iglesia, vean ustedes, la misma cosa en tipo, llevándolos a la gloriosa Tierra Prometida Eterna”.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Edad de Sardis – Pág. 317

Rev. William M. Branham

145. El grano de trigo que llegó a ser una planta para la cosecha, es el registro de la Iglesia. Y así como no toda la planta de trigo es grano de trigo, y no toda la planta es utilizada en la cosecha, así también es con la Iglesia; no toda la iglesia es la Novia, ni tampoco le es dada vida eterna a toda la iglesia. Pero una parte de ella es juntada en el alfolí y la otra parte es reservada para que pueda entrar a vida eterna en la segunda resurrección; mientras que la otra parte, que es conocida como la paja, es quemada en el Lago de Fuego. Esto es exactamente lo que dijo Juan el Bautista y también Jesús. Juan dijo que el trigo sería juntado en el alfolí y la paja sería quemada (Lucas 3:17). Jesús dijo: “Coged primero la cizaña y luego recoged el trigo” (Mateo 13:30). El movimiento ecuménico juntará a las iglesias cizañas, porque la cizaña tiene que ser juntada primero, y aunque su fin es ser quemada, ellas no son quemadas cuando son juntadas, sino que son reservadas para un tiempo futuro, el cual es al fin de los mil años, o sea la segunda resurrección. Pero una vez que la cizaña haya sido juntada, el Rapto puede suceder, y en realidad sucederá en cualquier momento, entre el tiempo cuando la cizaña es juntada y el anti-Cristo es revelado. Entonces vendrá el día cuando TODOS estarán juntos, como es visto en Daniel 7:10: El Rey estará allí con Su Esposa, y frente a ellos estarán las multitudes que han de ser juzgadas. Sí, todos estarán allí. Todos los libros son abiertos. Una disposición final de todos es hecha. La cosecha ciertamente habrá terminado. Los libros para siempre serán cerrados.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 138

Preguntas y respuestas Núm. 3

Jeffersonville, Ind., 30-8-64

Rev. William M. Branham

1236 – “ ‘Y entonces enviará sus ángeles… y juntarán a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la Tierra hasta los extremos del cielo’. Eso está hablando de la resurrección, el arrebatamiento, subiendo. Él enviará a Sus ángeles para juntar. ¿Han pensado alguna vez qué son los ángeles? ¿Ah? Mensajeros. Él los juntará, los congregará juntos (¿ven?), trayéndolos, juntándolos de los extremos de la Tierra hasta los extremos del Cielo, la Palabra que fue, y ha sido hecha manifiesta en la Tierra. ¿Ven? ¿Lo captan? La Palabra ha sido hablada; aquí está manifestada”.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Edad de Laodicea – Pág. 409

Rev. William M. Branham

155. El trigo y la cizaña, que desde la primera edad hasta ahora han crecido juntos, son cosechados. Lo que Nicea se propuso hacer, por fin ha llegado a suceder. Con todo el poder de la organización, la iglesia falsa se aparta de cualquier rayito de verdad, y con el poder político se fortalece, con el respaldo del Estado, y se propone a erradicar para siempre al verdadero creyente; pero cuando ya parece que su plan ha tenido éxito, el trigo es juntado en el alfolí. Jamás crecerán juntos el trigo y la cizaña, y jamás recibirá la cizaña las bendiciones de Dios por causa de la presencia del trigo, porque el trigo estará en el alfolí, y la ira de Dios será derramada en el Sexto Sello, terminando con la completa destrucción de los malvados.

 

LIBRO DE LAS EDADES

Un resumen de las edades – Pág. 429

Rev. William M. Branham

49. Ahora, dice que Dios va a restituir. La Edad Luterana no restauró la iglesia, sino que empezó la reforma; la de Wesley tampoco restauró, ni la Edad Pentecostal; pero Dios tiene que restaurar porque no puede negar Su Palabra. Esto no es la resurrección de la iglesia, es la “Restauración”. Dios llevará la Iglesia de nuevo a Pentecostés, como en el principio. Ahora fíjese en el versículo 25, donde nos dice por qué necesitamos restauración. La oruga, la langosta, el pulgón y el revoltón se han comido todo, menos la raíz y un poquito del tallo. Nos ha sido dicho que todos estos insectos son el mismo en distintas etapas. Eso es correcto. Son el espíritu del anticristo manifestado en la organización, la denominación y en la falsa doctrina a través de las edades. Y aquel tallo y raíz van a ser restaurados. Dios no va a sembrar una iglesia nueva, sino que va a traer su planta original de nuevo como simiente original. Lo está haciendo como dice en el versículo 23, por medio de la lluvia de la enseñanza o “temprana”. En seguida vendrá la lluvia de la cosecha o fe para el rapto.

Impreso en Puerto Rico