Viernes, 30 de julio de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #120 – VIERNES, 30 DE JULIO DE 2021

TEMA: EL LUGAR DE SEGURIDAD HOY

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 30 de enero de 1998

Cayey, Puerto Rico

Escritura base: Salmos 23:1-6

 

LIBRO DE LOS SELLOS

EL SEXTO SELLO – Pág. 376

Rev. William M. Branham

232. Algo sucedió hoy, yo vi algo aparecer, y casi no podía respirar. Él estaba allí parado con esa Luz, yo sé que esto es la Verdad.

233. Pensé: “Dios, yo no puedo decir eso, no puedo”. Salí de la casa y caminé un rato. Pensé: “¿Qué puedo hacer?”. Tendré que salir a pescar o hacer algo para distraerme. Señor, Tú… No se los puedo decir.

234. Nos hemos gozado, ¿verdad? Alabado sea Dios. Nosotros estamos en un tiempo muy tremendo; y mi corazón está rebosando de gozo y alegría. Pero cuando pienso en este mundo y los miles que sé que están perdidos, veo las sombras negras; entonces el corazón me duele tanto. ¿Qué podemos hacer?

235. Podemos sentir al Espíritu Santo gimiendo dentro de nuestro corazón; así como debió haber sido con nuestro Señor Jesucristo cuando desde el Monte de las Olivas miró sobre la ciudad de Jerusalem, viendo Su propia gente, dijo: “Jerusalem, Jerusalem, ¡cuántas veces quise juntar tus hijos, como la gallina junta a sus pollos debajo de las alas, y no quisiste!”. Y ahora sentimos al Espíritu decir: “¡Cuántas veces os quise juntar, pero no quisisteis!”.

236. Amigos, estamos aquí a la puerta de algo. Lo que es, sólo Dios lo sabe. Nadie, pero nadie, sabe cuándo sucederá. Eso sí es un secreto. Pero Jesús nos dijo: “Cuando viereis estas cosas comenzando a suceder…”. Esto es todas estas cosas que hemos visto esta noche, la comparación del Sexto Sello con lo que Él dijo en Mateo capítulo 24. Ahora, recuerden lo que dijo: “Cuando viereis todas estas cosas, sabed que está cercano, a las puertas”. Y noten también en el versículo 31, que dice: “Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro”. ¿Así dice? Luego continuó con la parábola de la higuera. Allí se detuvo con el Sexto Sello, no entró al séptimo. Habló del primer Sello, el segundo, tercero, cuarto, quinto y sexto, y allí se detuvo; de allí en adelante siguió con las parábolas. Dijo: “Estas cosas serán”. Les estaba dando respuesta a sus tres preguntas: “¿Cuándo serán estas cosas? ¿Qué señal habrá de tu venida?. Y ¿qué señal habrá del fin del mundo?”. Y sucede que este Sexto Sello fue el fin del mundo. Luego cuando el séptimo Ángel tocó la Trompeta, alzó las manos y juró por el que vive para siempre jamás, que el tiempo no será más. La Tierra estaba dando a luz a una Tierra nueva. Todo se termina allí.

237. Y aquí estamos completamente a las puertas. ¡Eso me hace temblar! Señor, ¿qué debo hacer? ¿Qué más puedo hacer? Luego al pensar en aquel lugar y después de haber visto esas personas tan preciosas… Yo podía ver mi propio cuerpo allá sobre la cama, y dije: “¡Oh, Señor! No pueden pasar esto por alto, tienen que llegar aquí; yo debo forzarlos. Debería sacarlos de la congregación y forzarlos”. Pero hermano, uno no puede hacer eso. Las mismas Escrituras dicen:

Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.

Juan 6:44

Pero esta es la consolación:

Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

Juan 6:37

238. Pero a los demás, que están en las organizaciones confiando en toda clase de cosas, a ellos les dice: “Y él engañó a todos los que moran en la Tierra, cuyos nombres no están escritos en el Libro de la Vida del Cordero, el cual fue muerto desde el principio del mundo”.

239. Entonces usted puede ver que es una situación triste. Lo único que podemos hacer es quedarnos con la Palabra y oír lo que Él dice que hagamos, y hacerlo.

240. Mucha gente llega y dicen: “Hermano Branham, cómo quisiera tener un ministerio…”. Hermanos y hermanas, ustedes no se imaginan lo que acompaña a un ministerio de esta clase. Y luego la responsabilidad al ver que hay gente confiando en cada palabra. Recuerden, si yo les digo algo errado, Dios demandará su sangre de mí. ¡Piénselo! Es algo muy tremendo.

241. Manténganse amorosos. Amen a Jesucristo de todo corazón. Sean sencillos. No traten de imaginarse las cosas, simplemente quédense sencillos ante Dios; porque cuanto más usted se las imagina, tanto más se aleja de Dios. Simplemente créalo.

242. Ustedes me preguntan: “¿Cuándo viene?”. Si Él viene hoy, muy bien; si no viene hasta dentro de veinte años, también está bien. De todas maneras yo voy a seguir igual, siguiéndole a Él. Señor, si puedes utilizarme en alguna parte, aquí estoy. Si todavía faltan cien años o si los nietos de los nietos de mis nietos son los que vivirán para ver Tu Venida; Señor, yo no sé cuándo será. Solamente pido que me permitas seguir caminando contigo en este día. No será diferente. En aquel día yo resucitaré, y será igual como si hubiera tomado una siestecita.

243. Luego, pensando en aquel Palacio tan glorioso, el Reino de Dios, donde todos los ancianos serán jóvenes, y todos tendrán sus ropas blancas; y los varones y hembras, todos estarán en una condición perfecta y nunca podrán envejecer ni podrán pecar; no habrá celo, ni odio, ni esas cosas. ¡Qué cosa!

 

EL MENSAJE DE LA BENDICIÓN DEL PRIMOGÉNITO

Dr. William Soto Santiago

Miércoles, 14 de febrero de 1990

Bogotá, Colombia

Aunque las demás personas no sepan lo importante que es para nosotros, lo importante es que nosotros sí lo sepamos, lo apreciemos, lo busquemos y lo recibamos.

Y para eso está en películas de video, está también en folletos y en cintas magnetofónicas; y también cuando se habla en vivo, ahí también está el Mensaje de la Bendición del Primogénito.

Primero se habla en vivo, y después queda todo listo, todo grabado, para recorrer todos los lugares en donde estén los hijos de Dios, la simiente de Dios; porque llegará el Mensaje de la Palabra hablada, de la Edad de la Piedra Angular, llegará a toda simiente de Dios. Y son reunidos por ese Mensaje todos los hijos de Dios para recibir la bendición de Dios, comenzando con la Bendición (¿de quién?) del Primogénito.

 

LA GRAN VICTORIA DEL AMOR DIVINO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 19 de abril de 1992

Domingo de Resurrección, Cayey, Puerto Rico

Los que estaban en el Paraíso recibieron grandes beneficios: pudieron salir del Paraíso, pues ellos esperaban salir del Paraíso; y se dieron en seguida un paseíto por Jerusalén, y les aparecieron a muchas personas. ¿Por qué? Porque pueden aparecer y pueden desaparecer también.

Los que van a resucitar en el tiempo final van a dar un paseíto por Puerto Rico, el Caribe, la América Latina y —lo más seguro— por el mundo entero.

Pero nosotros somos los anfitriones de esos huéspedes que han de venir. Así que vamos a decir que la sede de los resucitados será Puerto Rico, el Caribe y la América Latina. Así como la sede de los muertos del Antiguo Testamento, juntamente con el Señor Jesucristo, fue Jerusalén. Y eso no se le podía quedar fuera al Programa Divino.

 

UN PUEBLO BIEN APERCIBIDO

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 9 de octubre de 1992

Santa Cruz, Bolivia

Podemos decir que tenemos, en la América Latina y el Caribe, un pueblo bien apercibido, ¡listo para la batalla!, ¡apercibido para la batalla!, para obtener la Victoria en el Amor Divino.

Estaría tan bien apercibido el pueblo de Dios, los hijos de Dios, en el fin del tiempo, que ya de antemano el Señor nos anuncia la gran victoria que recibiremos, mostrando que sería un pueblo bien apercibido, porque estaría escuchando la Trompeta Final dando sonido cierto.

Y somos nosotros los que estamos escuchando esa Trompeta Final dando el sonido cierto, el Mensaje cierto para nuestra edad y nuestra dispensación; y así hemos estado siendo preparados para la batalla.

Estamos bien apercibidos: nada nos tomará por sorpresa. Y en todo seremos más que vencedores.

 

EL ESPÍRITU DE DIOS MOVIÉNDOSE PARA UNA RESURRECCIÓN

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 24 de febrero de 1991

(Segunda actividad)

Medellín, Colombia

Así que la pregunta que podían hacerse miles de años atrás: “¿Dónde será el lugar donde nacerán a imagen y semejanza los hijos de Dios: en la resurrección, los que partieron; y en la transformación, los que están vivos?”.

En este tiempo tenemos la contestación a esa pregunta: En Puerto Rico, el Caribe y toda la América Latina.

Así que vamos a dejarlo ahí quietecito; no vaya a ser que suceda más adelante algo que sucedió en el pasado, y todos se preguntaban: “¿Cómo puede ser esto?”.

Así que esperamos que el Espíritu de Dios, que está haciendo esta Obra en Puerto Rico, el Caribe y Latinoamérica completa, continúe haciéndola. Y las maravillas de Dios, que están siendo habladas, y las que se hablarán más adelante, y las que serán habladas cuando ya estemos transformados, sean oídas y entendidas, por todos los de las demás naciones sean entendidas; y así ellos puedan decir: “Les oímos hablar las maravillas de Dios y las estamos entendiendo. Las estamos entendiendo en nuestra propia lengua, en nuestro propio idioma, en nuestra propia nación”.

Impreso en Puerto Rico