Viernes, 30 de abril de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #94 – VIERNES, 30 DE ABRIL DE 2021

TEMA: DADLE VOSOTROS DE COMER

Dr. William Soto Santiago

Miércoles, 3 de noviembre de 1999

Talcahuano, Biobío, Chile

Escritura base: San Mateo 14:13-21

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 1

Yo no fui desobediente a la visión celestial

Rev. William M. Branham

1 – “Fue en el mes de marzo de 1945, una mañana como a las 3:00 A.M., que nuestro Señor Jesucristo me dio una visión. Él ha hecho esto muchas veces, y yo muy humildemente le alabo por ello. Al principio de esta visión, aparentemente yo estaba caminando al noreste en un camino, cuando el Espíritu me volteó y me apuntó hacia el oeste. Yo estaba frente a una gran montaña. ¡Parecía que era la montaña del Señor! Tenía una torre de iglesia alta y elevada en la cúspide de ella. Se me pidió entonces que fuera al oeste, hacia la montaña. Yo entré a la montaña por una puerta, y adentro fui recibido por una mujer que tenía puesta una vestidura que podría haber sido blanca como la nieve en algún tiempo. Ahora la vestidura estaba bastante manchada. Ella me preguntó si yo era el hermano Billy Branham, y yo respondí: ‘Yo soy’. Ella entonces introdújose a sí misma como la Sra. Metodista. Yo le pregunté a ella por qué las manchas en ese hermoso vestido blanco. Ella respondió: ‘Yo he estado tan ocupada’. Yo entonces le dije a ella: ‘Eso es correcto; ustedes metodistas, tienen tantas organizaciones y sociedades en su iglesia, ustedes no han tenido mucho tiempo para el Señor’. Entonces ella dijo: ‘Me fue dicho que usted sería siendo enviado a mí. ¡Tal vez debería despertar a mi marido!’. Entonces ella desapareció. Mirando hacia mi izquierda, yo miré a un pequeño montón de suave pan cocido. Allí había aves blancas paradas cerca de ello, pero ellas no comían mucho de ello. Entonces el Señor me dijo: ‘¿Los conoces?’. Yo dije: ‘No’. Entonces Él dijo: ‘Ese es tu tabernáculo, y ellos no comen ya más el Pan de Vida. Yo te estoy enviando por este camino’. Entonces yo viajé hacia el oeste. Yo fui entonces traído a un llano donde una plataforma fue erigida. Aparentemente, estaba bajo una gran carpa o auditorio. Allí había cortinas extendidas detrás de la plataforma. El Señor entonces me dijo que tirara hacia atrás las cortinas, y cuando lo hice yo vi una gran montaña del Pan de Vida. Él entonces dijo: ‘Alimenta a estos’. Y volteándome alrededor yo vi personas vestidas de blanco viniendo de dondequiera, formando una gran audiencia”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 63

La batalla más grande jamás peleada

Jeffersonville, Ind., 3-11-62

Rev. William M. Branham

550 – “Ahora, esto es, lo que yo estoy diciendo esta mañana, es almacenando comida. Almacenando comida, para que ustedes tengan alguna cosa para comer, para que ustedes tengan algo para hacer un banquete. Obténganlo en sus cintas. Siéntense en lo fresco del cuarto. Quizá cuando yo esté ausente a una larga distancia, ustedes aún se acuerden que estas cosas son verdaderas. Siéntese en su cuarto y escuche. ¿Ven? Y esta es comida, almacenándola en el almacén. Yo no sé a dónde será el viaje. Pero a dondequiera que sea, Él sabe para dónde Él está guiando; yo no. Yo solo sigo”.

 

LA PROFECÍA ACTUALIZADA

Dr. William Soto Santiago

Lunes, 15 de agosto de 1983

Tizayuca, Hidalgo, México

Ahora, ¿cómo conoceremos nosotros a una persona que se haya comido algo, que se haya comido algo que está escrito; y ese ‘algo’ es la Palabra de Dios, es el Libro de Dios, el Libro de la Redención, es el Título de Propiedad? Él lo convertirá en Palabra, en Mensaje, eso que se comió. Cuando lo saca para afuera, cuando lo manifiesta hacia afuera, lo manifiesta en Mensaje, en Palabra de Dios.

Así será, entonces, que la gente conocerá lo que estaba escrito en ese Librito abierto que trajo el Ángel Fuerte: lo conocerán a medida que lo saque para afuera —con su Mensaje— el que se lo comió. Él no sacará otra cosa, sino el contenido del Librito abierto, del Librito de la Redención, del Título de Propiedad. Y la manera en que serán hechos participantes de ese Libro, del contenido de ese Libro, de las bendiciones de ese Libro, será recibiendo lo que traiga – el Mensaje que traiga el Ángel, el mensajero que se comió ese Librito.

Así también, lo mismo que aconteció con él, acontecerá con aquellos que reciban su Mensaje; pues él les dirá: “Esto es el contenido de ese Librito abierto, esto es la Palabra de Dios. ¡Cómelo!, y endulzará tu boca, será dulce en tu boca; aunque será amargo en tu vientre. Pasarás amargura por comerte el Mensaje Final de Dios; pues está anunciado que habrá un tiempo de apretura”. Esas serán amarguras en el vientre, para aquellos que se hayan comido el contenido de ese Librito.

 

EL ENVIADO DE JESÚS Y SU OBRA

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 29 de junio de 1986

Bogotá, Colombia

Estamos esperando la transformación de nuestros cuerpos, y ella no puede venir sin la Gran Voz de Trompeta en el fin del siglo, que tocan el ministerio de los Ángeles del Señor, el ministerio de Moisés y Elías, manifestados esos ministerios en el Ángel del Señor Jesucristo, el Benjamín de los profetas, el Enviado del Señor Jesucristo.

Después de esta plática, de esta conferencia, en confianza: El que se quiera ir, se puede ir… Pero yo sé que estarán los representados en Pedro, que dirán: “¿Y a quién iremos?”. ¿A San Pablo? “No”. ¿A la Edad de San Pablo? “No”. ¿A algunas de las edades de la Ley? “Menos…”. ¿A cuál de las siete edades de la Iglesia quiere usted ir en esta mañana?

Sabiendo usted —igual que yo— que estamos en una nueva dispensación, y que solamente hay Palabra de vida eterna en esa nueva dispensación, solamente podemos decir, podemos preguntar: “¿Y a quién iremos? ¡Si solamente en el Ángel del Señor Jesucristo, en el Enviado de Jesús, hay palabras de vida eterna colocadas en su boca por el Señor Jesucristo!”.

Nadie más en esta Tierra tiene el testimonio para todas las iglesias, sino el Ángel del Señor Jesucristo.

 

LA VERDAD LIBERTADORA

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 6 de julio de 1986

Villavicencio, Colombia

Queremos el Mensaje del Ángel del Señor Jesucristo; y queremos que cada ministro lo reciba y lo dé a conocer a su congregación, sin añadirle ni quitarle.

Por eso el Ángel del Señor, aquí en Apocalipsis, dice: “Porque yo protesto a cualquiera que le quite o que le añada…” (y dice la sentencia que viene para el ministro que se atreva a quitarle o añadirle a ese Mensaje).

Porque ese Mensaje, siendo un Mensaje eterno, siendo un Mensaje perfecto, siendo la Verdad libertadora que necesitan todos los escogidos, los que están vivos y también los que están muertos, para la resurrección de los muertos y para la transformación de los vivos, no se le puede añadir.

Por lo tanto, es necesario que cada ministro lo dé tal y como es; y si no lo entiende muy bien, entonces tenga un televisor y coloque las películas de video para que lo escuchen directamente del mensajero que estará proclamando la Verdad libertadora para el fin del tiempo.

Nosotros no queremos ser unos religiosos más. Nosotros no queremos estar aquí en la Tierra esperando muchísimo tiempo, sino que queremos ser transformados antes de morir; y solamente la Verdad libertadora, la Gran Voz de Trompeta, es la que hará ese trabajo.

Así que no queremos que otra persona meta sus manos, no queremos que otra persona meta su lengua para hablar otra cosa que no sea lo que le es colocado en la boca y el corazón del Ángel Mensajero del Señor Jesucristo, por el mismo Señor Jesucristo.

Que sea eso lo que sea colocado en la boca de todos los predicadores, para que lo proclamen de esa forma. Fuera de eso, no deseamos otro mensaje.

Si alguien nos dice que nos vayamos con él para otro lugar, entonces podemos decirle: “¿Y a quién iremos? Si solamente en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo hay palabras de vida eterna; solamente en el Ángel del Señor Jesucristo estará la Verdad libertadora para el fin del tiempo”.

Que se vaya solo el que se quiera ir; pero a nosotros nadie nos apartará de la Verdad libertadora del Ángel del Señor Jesucristo. Por lo tanto, estemos apercibidos.

(…) Por lo tanto, mantenga usted su fe en la Gran Voz de Trompeta, que viene de parte del Señor en el tiempo del fin del siglo, a través de Su Ángel Mensajero. Mantenga usted su fe en la Verdad libertadora para el fin del tiempo.

No escuche a nadie que le trate de sacar de la Verdad libertadora que el Señor Jesucristo le ha enviado para el fin del siglo a través de Su Ángel Mensajero.

No podemos creer, a la misma vez, en dos cosas distintas. Tenemos que creer solamente en la Verdad libertadora, y permanecer ahí hasta que seamos transformados.

A medida que pasa el tiempo, la Verdad libertadora va abriendo nuestro entendimiento y dándonos a conocer los demás misterios que faltan por ser conocidos; y así es que queremos nosotros conocer los misterios del Reino de los Cielos.

Dios no tiene otra forma para dar a conocer Sus misterios; por lo tanto, cualquier otra forma es una mentira que el diablo trata de hacerle creer a los elegidos, a través de los falsos profetas, que engañarán, si es posible, aun a los escogidos; pero no será posible, porque los escogidos estarán escuchando la Verdad libertadora para el fin del tiempo.

Impreso en Puerto Rico