Viernes, 2 de abril de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #86 – VIERNES, 2 DE ABRIL DE 2021

TEMA: EL HILO DEL PENSAMIENTO DIVINO

EN CUANTO A LA PALABRA PROFÉTICA

Dr. William Soto Santiago

Martes, 12 de octubre de 1999

(Segunda actividad)

Guayaquil, Guayas, Ecuador

Escritura base: Isaías 55:8-11 / 2 Pedro 1:19-21

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Séptimo Sello – Pág. 448

Rev. William M. Branham

48. Entonces el octavo capítulo solamente revela la escena del Séptimo Sello, y aparte de la escena no hay otra cosa revelada; y esto no tiene nada que ver con el capítulo 7. La revelación del Séptimo Sello es completamente sin palabras, y si tuviera el tiempo (quiero ver algunos ejemplos) les podría mostrar cómo es que desde allá, desde el Génesis, este Séptimo Sello viene siendo anunciado. Estos Sellos aparecieron desde el principio. ¿Se acuerdan cómo vimos las cosas esta mañana? Y ahora fíjense bien cómo presentamos esto, y hallaremos que al llegar al Séptimo Sello allí termina.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Edad de Pérgamo – Pág. 179

Rev. William M. Branham

26. Recuerde, Juan el Bautista era tanto el profeta como el mensajero de su día. Fue lleno del Espíritu Santo aun desde el vientre de su madre. Cuando él estaba bautizando en el Jordán, a él vino la Palabra de Dios (Jesús). La Palabra siempre viene a los que en verdad son llenos del Espíritu. Esa es la evidencia de ser lleno del Espíritu Santo. Eso es lo que Jesús dijo que sería la evidencia. Él dijo:

Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre:

Al Espíritu de verdad, al cual el mundo no puede recibir.

Juan 14:16-17a

Ahora, sabemos lo que es verdad: “tu palabra es verdad” (Juan 17:17b). También en Juan 8:43:

¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? porque no podéis oír mi palabra.

27. ¿Se fijó usted que Jesús dijo que el mundo no podía recibir el Espíritu Santo? Pues en este versículo que acabo de leer, Él dijo que tampoco podían recibir la Palabra. ¿Por qué? Porque el Espíritu y la Palabra son UNO, y si usted tiene el Espíritu Santo como lo tuvieron los profetas, la Palabra vendría a usted y usted la recibiría.

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, al cual el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todas las cosas que os he dicho.

Juan 14:26

Aquí de nuevo hallamos que la Palabra viene a través del Espíritu de Dios. También dice en Juan 16:13:

Pero cuando viniere aquel Espíritu de verdad (la Palabra), él os guiará a toda verdad (tu Palabra es Verdad); porque no hablará de sí mismo, sino que hablará (la Palabra) todo lo que oyere (Palabra de Dios), y os hará saber las cosas que han de venir (el Espíritu trayendo la Palabra profética).

28. Quiero que se fije bien que Jesús no dijo que la evidencia de ser bautizado con el Espíritu Santo era hablar en lenguas o interpretarlas, profetizar, gritar o danzar. Él dijo que la evidencia sería que usted estaría en la Verdad, en la Palabra de Dios para su edad. La Evidencia tiene que ver con recibir la Palabra para la edad.

Si alguno a su parecer, es profeta, o espiritual, reconozca lo que os escribo, porque son mandamientos del Señor.

1 Corintios 14:37

29. ¿Ve usted eso? La prueba del Espíritu morando en una persona, era reconocer y seguir lo que el profeta de Dios daba para su edad a medida de que ponía a la Iglesia en orden. Pablo tenía que decir a aquellos que venían con otra revelación (versículo 36):

“Qué, ¿ha salido de vosotros la Palabra de Dios? ¿o a vosotros solos ha llegado?”. La evidencia de un genuino cristiano lleno del Espíritu, no es de producir la verdad (la Palabra), sino de recibir la verdad (la Palabra), de creerla y obedecerla.

 

LA BENDICIÓN DE LA PALABRA DE DIOS

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 13 de enero de 1991

Cayey, Puerto Rico

Y cuando hemos llegado al fin del tiempo, al fin del siglo, nos preguntamos: ¿Cuál es la Palabra de Bendición para este tiempo final? Porque todos queremos la bendición divina, la bendición de la Palabra de Dios.

Para nuestro tiempo el Señor Jesucristo ha prometido en Su Palabra (que leímos al principio): “Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado Su Ángel, para manifestar a Sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

Y en Apocalipsis, capítulo 22, verso 16, dice: “Yo Jesús he enviado mi Ángel para dar testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Aquí tenemos el Ángel Mensajero en el cual el Señor Jesucristo tendría sellado el Programa Divino que Él llevaría a cabo en el fin del siglo, el Programa Divino anunciado en la Escritura,1 que dice:

“Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos (juntarán a Sus escogidos de las cuatro esquinas, de los cuatro ángulos)”.

(…) Así que en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo, en el fin del tiempo, estará sellado el Mensaje de Bendición, estará sellado el Mensaje de Bendición y el ministerio de bendición como fue prometido2: “En sus alas traerá salud”, las alas del Sol de Justicia, que es el ministerio de Moisés y de Elías. Todo esto estará sellado en el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo.

Y cuando el Señor Jesucristo toma a Su Ángel Mensajero y abre ese Sello, rompe ese Sello, y le muestra el propósito de su existencia aquí en la Tierra, y le muestra quién él es en ese Programa Divino, y le dice: “Tú eres este Ángel Mensajero que yo prometí para el fin del tiempo, para dar testimonio de estas cosas en las iglesias, a todos los hijos de Dios, a todas las iglesias, a los que han vivido en este tiempo y a los que vivieron en el pasado, que están en el Paraíso. Tú eres ese Ángel Mensajero con el doble ministerio de Moisés y de Elías, para traerle el Mensaje de Gran Voz de Trompeta a todos mis hijos, a todos mis escogidos; y así juntar a todos los escogidos, comenzando en la América Latina con el Caribe, y luego llevando el Mensaje al pueblo hebreo, en donde tengo 144.000, escogidos también, esperando por el llamado de la Trompeta Final”.

Cuando Él abre ese Sello y le muestra a Su Ángel Mensajero ese gran misterio que el Señor Jesucristo escondió en él, como también lo hizo con Sus siete ángeles mensajeros en el pasado, y como lo hizo también con Moisés: el Ángel Mensajero entonces ocupa su lugar, su posición en el Reino de Dios, y comienza a proclamar el Mensaje de Gran Voz de Trompeta, el Mensaje con el cual llama y junta a todos los escogidos en este tiempo final.

Y esa es la labor del Ángel Mensajero del Señor Jesucristo para así preparar a todo hijo de Dios, para que reciba las bendiciones de Dios materializadas; por eso les tiene que dar el Mensaje de la Palabra de Bendición a todos los hijos de Dios.

Y cuando ellos la reciben, han recibido la bendición de la Palabra de Dios, y pueden decir como podían decir en el pasado todos los que recibieron la Palabra de Bendición para su edad y dispensación, los cuales podían decir: “¡Nosotros tenemos la bendición de la Palabra!, porque hemos recibido la Palabra de Bendición para nuestra edad y dispensación”.

En este tiempo final…, así como también cada mensajero podía decir: “Yo tengo la Palabra de Bendición para este tiempo, porque tengo el Mensaje de Bendición, el Mensaje de esta edad, el cual me ha sido dado por el Señor Jesucristo. Tengo la Palabra de Bendición, el Mensaje para mi edad”, podía decir cada uno de los mensajeros. Por lo tanto, podía decir y se podía llenar la boca diciendo: “Tengo la bendición de la Palabra de Dios, por cuanto he recibido la Palabra de Bendición para mi edad; y la estoy compartiendo con todos los hijos de Dios en esta edad que Dios me ha dado para traer Su Palabra”.

Así para este tiempo final el Ángel Mensajero del Señor Jesucristo también puede decir: “Tengo la Palabra de Bendición para mi edad: la Edad de la Piedra angular, y para mi dispensación: la Dispensación del Reino; por lo tanto, tengo la bendición de la Palabra de Dios para este tiempo final. Y estoy compartiendo la Palabra de Bendición con todos los latinoamericanos y caribeños, para que todos tengan la bendición de la Palabra de Dios”.

 

LA PALABRA PROFETICA MÁS SEGURA

(Reunión de ministros)

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 31 de mayo de 2013

Cali, Colombia

Por lo tanto, esperen un poquito, porque la Tercera Etapa… en la Tercera Etapa va a ser abierto el misterio del Séptimo Sello; y todo eso está ligado al cumplimiento de la Visión de La Gran Carpa Catedral.

Por eso es que todos deseamos llegar hasta ese momento glorioso, en donde le va a ser dada la fe para ser transformados y raptados a todos los creyentes en Cristo nacidos de nuevo; y entonces tendrán la revelación divina de la Primera Venida de Cristo, y la revelación divina de la Segunda Venida de Cristo; ese es el misterio que causó silencio en el Cielo como por media hora.

Por lo tanto, esperamos con paciencia, pero trabajando; y trabajando en pro de que pronto surja en la escena profética del cumplimiento profético de la Palabra profética, la visión convertida en una realidad.

Tiene que ocurrir, porque ya fue vista: fue mostrada por el Espíritu Santo al reverendo William Branham. Y por lo tanto, eso vino de la mente de Dios por medio del Espíritu Santo. Eso tiene que concretarse, materializarse en esta Tierra, en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo, en la etapa que corresponde al tiempo final, en la etapa que corresponde a este tiempo en el cual nosotros estamos viviendo.

Si fuera para ser cumplida en el tiempo de San Pablo, San Pablo no tenía problema: él fabricaba carpas, estaba ligado; pero no fue para ese tiempo, por lo tanto no le fue mostrada la visión a él. Él hubiera construido una Carpa Catedral al estilo de aquel tiempo.

Y si hubiera sido para aquel tiempo, a San Pablo le tocaba encabezar con su grupo, con los ministros de su tiempo y con el pueblo creyente, el proyecto de la construcción de esa Gran Carpa Catedral; pero todavía estaba en la mente de Dios y no había sido salida de la mente de Dios por el Espíritu Santo, y dada a algún profeta para que lo hablara.

La Visión de la Carpa es Palabra profética, es la Palabra profética hablada para este tiempo final; y por lo tanto tiene que cumplirse, tiene que hacerse una realidad.

No quiere decir que no habrá luchas, no quiere decir que no habrá personas que se opondrán, pues en todos los tiempos los creyentes manufacturados y los incrédulos se han levantado en contra de los verdaderos creyentes.

Los verdaderos creyentes han estado siempre trabajando en el Programa Divino de acuerdo a la Palabra profética para el tiempo en que ellos están viviendo.

Para cada tiempo hay Palabra profética, hay Palabra de Dios hablada para Dios cumplirla; y eso será el Programa Divino que Dios estará llevando a cabo.

Si la Visión de la Carpa fuera para ser cumplida en el tiempo de Ireneo, de Martín, de Colombo, de Lutero, de Wesley o el reverendo William Branham, tenía que cumplirse en el tiempo vigente de esa edad, o de la edad de alguno de esos mensajeros.

Pero vean, ha transcurrido el tiempo y en ninguna de esas edades se cumplió, y ninguno de esos siete mensajeros llevó a cabo el proyecto. Digamos, como dice en Hebreos, lo vieron de lejos y hablaron de él.

Cuando San Pablo habla de la adopción de los hijos e hijas de Dios, está hablando del tiempo en que va a ser hecha una realidad la Visión de la Carpa, está hablando de ese aspecto que Dios va a llevar a cabo.

Pero en el tiempo del reverendo William Branham Dios sacó de Su mente —por medio del Espíritu Santo— esa Palabra profética, y le fue dada al reverendo William Branham para que él la hablara. Es una Palabra profética, que es más segura que cualquier opinión humana, religiosa o política.

No importa lo que digan las demás personas; hay una Palabra profética que Dios va a cumplir; y por lo tanto, tiene que revelarlo al pueblo del tiempo en que Él va a cumplir esa Palabra, revelarlo para que trabajen en ese proyecto. Fue revelado como profecía, dada como profecía, pero tiene que ser vivificada esa Palabra, traída a vida, traída a cumplimiento.

Por lo cual habrá personas y ministros, Iglesias y hermanos, que obtendrán esa revelación y trabajarán con amor divino, y con alegría, gozo en sus almas, en ese proyecto divino; porque la Palabra profética es más segura que cualquier cosa que usted pueda pensar.

La Palabra profética es el pensamiento divino que nadie conoce, y que solamente puede ser conocido cuando Dios lo pasa a Su Espíritu, Su cuerpo angelical, el Ángel del Pacto, Cristo, el Espíritu Santo; y de ahí el Espíritu Santo comienza a hablar esa Palabra, ese pensamiento divino creador, comienza a hablar y comienza a crearse ese programa.

Es dado por el Espíritu Santo, revelado como Palabra profética, porque el único que trae la profecía es el Espíritu Santo, es el Espíritu de la profecía; y lo da siempre a un hombre. “Porque no hará nada el Señor sin que revele Sus secretos a Sus siervos, Sus profetas”. Amós, capítulo 3, verso 7.

 

LOS CUARENTA DÍAS DE JESÚS EN LA TIERRA,

ANTES DEL RAPTO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 3 de abril de 2016

Cayey, Puerto Rico

Grandes son las bendiciones que Dios tiene para los creyentes en Cristo de este tiempo final.

Y en el cumplimiento de la Visión de la Carpa que vio el reverendo William Branham, se llevará a cabo de parte de Dios el cumplimiento de la promesa de la Tercera Etapa, en donde Dios se manifestará en toda Su plenitud.

No sabemos si al comienzo, a mediados o al final de la Visión de la Carpa; pero una cosa sí sabemos: que será en una Gran Carpa Catedral que tendrán los creyentes en Cristo en medio del cristianismo; y por consiguiente, estarán trabajando unidos para el cumplimiento de esa Visión, porque las manos para trabajar las tiene la Iglesia del Señor Jesucristo. Las manos que Dios usa, que Cristo usa, que el Espíritu de Dios usa, son nuestras manos; y a través de los creyentes es que Cristo trabaja en Espíritu Santo en medio de Su Iglesia.

Por lo tanto, estemos bien despiertos y conociendo las promesas, las profecías correspondientes a este tiempo final; porque todo lo que Dios va a hacer en este tiempo en medio de Su Iglesia y en medio del pueblo hebreo, está en la Palabra profética; porque la profecía es “como antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día es perfecto y el lucero de la mañana salga en nuestros corazones”.

El Lucero de la Mañana es Cristo, Cristo en Su Venida.

Impreso en Puerto Rico

1 San Mateo 24:31

2 Malaquías 4:2