Viernes, 17 de septiembre de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #134

VIERNES, 17 DE SEPTIEMBRE DE 2021

TEMA: LA OBRA DE CRISTO EN EL DÍA POSTRERO

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 14 de agosto de 1998

Ciudad Victoria, Tamaulipas, México

Escrituras base: Habacuc 3:1-2 / San Lucas 2:46-52

 

LIBRO DE LOS SELLOS

Preguntas y respuestas – Pág. 415

Rev. William M. Branham

176. “Continúen adelante. Pero ¡hay uno en vuestro medio que vosotros no conocéis!”. Él conocía bien la hora de su Mensaje y sabía que a él le tocaba introducir a esa Persona. Juan sabía que Él estaba presente. “Hay uno en vuestro medio a quien vosotros no podéis ver. Están sucediendo cosas que vosotros no conocéis. Algo va a suceder. Él estará aquí y yo le conoceré”. Entonces un día él dijo: “¡He aquí! Allí está. ¡Allí está el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo! Mi tiempo ha llegado a su fin. Yo lo he introducido, y ahora debo menguar y desaparecer de la escena; Él continuará la Obra de aquí en adelante. Dentro de poco estaremos en el Milenio. El tiempo está a la mano”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 125

La Obra Maestra

Jeffersonville, Ind, 5-7-64

Rev. William M. Branham

1129 – “Finalmente, como Él empezó allá en los días de Moisés y vino a través de los profetas, a cada uno, finalmente –construyendo el cuerpo, acercándose más todo el tiempo… Y el más grande de todos ellos fue Juan. La Biblia dice eso. Jesús lo dijo: ‘No ha nacido hombre de mujer, tan grande como Juan el Bautista’. Porque él era aquel que introduciría la Palabra. Y entonces finalmente vino la gran Cabeza, la Cabeza de todo. El resto del cuerpo sólo hablaba de la Cabeza. El fundamento fue colocado por los patriarcas, pero el cuerpo fue construido por la Palabra, la cual eran los profetas. Y aquí viene la Cabeza de todo: Jesús vino a la escena. Allí, cuando esta Cabeza fue colocada sobre el cuerpo, encontramos en Él toda la Obra de Dios. Encontramos en Él el reflejo perfecto de la Palabra, porque Él era la Palabra, la plenitud de la Palabra”.

 

EL TIEMPO DE ANGUSTIA Y LIBERACIÓN

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 26 de diciembre de 1999

(Segunda actividad)

Cayey, Puerto Rico

El reverendo William Branham en una ocasión tuvo un sueño o una visión en donde vio una serpiente persiguiendo a un hermano suyo y amigo suyo; y eso no es otra cosa sino la serpiente antigua, el diablo, Satanás, en el Día Postrero trayendo esa apretura y persiguiendo al Ungido del Señor Jesucristo, al Ángel Mensajero del Señor Jesucristo y al grupo del Día Postrero que estará con el Ángel del Señor Jesucristo. Pero el Ángel de Jesucristo y el grupo que estará con el Ángel de Jesucristo tendrán de su lado al Arcángel Miguel y al Arcángel Gabriel; o sea que, aunque habrá una lucha, habrá una Victoria en el Amor Divino, la cual está prometida.

Así que de un momento a otro vendrá esa apretura. Pero recuerden: cuando llegue esa apretura, recuerden que es el tiempo para una bendición grande de parte de Dios ser manifestada en los escogidos de Dios; es para la adopción de todos los escogidos de Dios que han trabajado en la Obra de Cristo con el Ángel de Jesucristo, y habrán terminado la labor estando en cuerpos mortales; y por consiguiente, continuarán la labor estando en el cuerpo eterno, inmortal y glorificado. Y en unos 30 o 40 días estaremos trabajando en la Obra de Cristo con el cuerpo nuevo, y llevaremos a cabo la labor correspondiente a esos días.

Y si en estos cuerpo mortales hemos trabajado en la Obra de Cristo y hemos obtenido éxito, ¿cómo será en el nuevo cuerpo que Él nos dará? Nos dará el nuevo cuerpo para que trabajemos esos 30 o 40 días, y después ser llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

 

EL ENVIADO DE JESUCRISTO PARA HACER LA OBRA DE CRISTO PARA EL DÍA POSTRERO, Y EL HOMBRE CON LA MISIÓN CELESTIAL

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 6 de agosto del 2000

(Segunda actividad)

Cayey, Puerto Rico

En alguna otra ocasión veremos a ese Ángel haciendo algunas otras cosas antes de venir en carne humana en el Día Postrero.

A medida que Dios nos permita profundizar más en el misterio de ese Ángel, veremos todos los detalles de ese Ángel; y veremos que todo es más sencillo de lo que nos podíamos imaginar. Pero mientras tanto disfrutemos la Obra que llevó a cabo el Hombre con la misión celestial: Jesucristo, y disfrutemos también la revelación de todas estas cosas que deben suceder pronto, las cuales están siendo dadas a conocer en este tiempo final; para lo cual Jesús dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Ese es el Enviado de Jesucristo para hacer la Obra de Cristo; tanto dar a conocer las cosas que deben suceder pronto, como también hacer la Obra de Cristo en los demás aspectos de la Obra que Dios ha prometido realizar en este tiempo final.

Hemos visto que hubo un misterio en el Hombre con la comisión celestial, y que hay un misterio en el Ángel de Jesucristo, el Enviado por Jesucristo para hacer la Obra de Cristo. Ese misterio, a medida que va siendo manifestado, va llevando a cabo la Obra de nuestro amado Señor Jesucristo.

El Arcángel Gabriel anunció la Primera Venida de Cristo (dice el reverendo William Branham), pues se la anunció a María. Y dice el reverendo William Branham: “Anunciará la Segunda Venida de Cristo”. Le anunció a la virgen María la Primera Venida de Cristo; y le anunciará a la María espiritual, la Iglesia de Jesucristo, la Segunda Venida de Cristo.

Hemos visto que hay un misterio ahí grande, en el Ángel del Señor Jesucristo, que yo espero que pronto esté abierto totalmente, o por lo menos la mitad; pues todavía, todavía no hemos llegado a la mitad del misterio de este Ángel; pero vamos a llegar en algún momento, y entonces veremos claramente quién es ese Ángel en la sexta dimensión y quién es ese Ángel en esta dimensión terrenal, siendo enviado por Jesucristo para dar testimonio de estas cosas en las iglesias.

 

LA OBRA DE DIOS EN EL FIN DEL TIEMPO

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 2 de abril de 1993

Cayey, Puerto Rico

Cuando le abre Su Programa a Su mensajero, él comienza a proclamar ese Mensaje, a dar a conocer el Programa de Dios para ese tiempo; y comienzan, las personas que están escritas en el Libro de la Vida del Cordero, a venir, comienzan a oír y comienzan a entender; no porque alguien les obligue a creer, sino porque ellos dicen: “¡Esto yo lo entiendo, y esto era lo que yo estaba esperando!”. Y comienzan también a trabajar con el grupo que ya ha recibido ese Mensaje, y comienzan a trabajar con el mensajero; y así están trabajando con Dios, que en ese tiempo lleva a cabo esa Obra como Él prometió, usando seres humanos.

Porque el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo es el velo de carne que Dios usa para llevar a cabo Su Obra en el fin del tiempo; y siendo nosotros el Cuerpo Místico del Señor Jesucristo, compuesto por diferentes miembros, somos instrumentos de Dios en la Obra de Dios en el fin del tiempo o fin del siglo.

(…) Vean ustedes, la Obra de Dios en el fin del tiempo es tan importante que de ella depende el glorioso Reino Milenial, de ella depende la transformación de nuestros cuerpos, de ella depende todo lo que Dios ha prometido en la Escritura para el fin del tiempo, para el Reino Milenial y para toda la eternidad.

“LA OBRA DE DIOS EN EL FIN DEL TIEMPO”, en la cual nos conviene a nosotros estar, y estar trabajando en ella.

Impreso en Puerto Rico