Viernes, 15 de octubre de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #142

VIERNES, 15 DE OCTUBRE DE 2021

TEMA: SIENDO UNIDOS A SU PUEBLO

Dr. William Soto Santiago

Lunes, 17 de agosto de 1998

(Segunda actividad)

Zacatecas, México

Escritura base: Génesis 25:7-11

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Quinto Sello – Pág. 319

Rev. William M. Branham

194. Pero estando allí parado, me toqué la cabeza con la mano y tenía mi cabello de nuevo. Yo era joven. Dije: “¿No es raro? Aquí estamos”. Entonces miré a lo lejos, y vi que venía mi primera esposa, Esperanza. Ustedes saben que ella murió a los veintidós años, y todavía era tan hermosa como antes. Muchos de ustedes la recuerdan. Tenía los ojos negros y cabello negro que le caía por toda la espalda, era alemana. Y pensé: “Ahora cuando ella llegue me va a llamar por mi nombre: “Bill”. Yo sé, cuando llegue va a decirme: “Bill”. Y me fijaba en cada una de esas damas que pasaban; cada una me abrazaba y me decía: “Nuestro precioso hermano, estamos tan contentas de verlo”. Y vi que cada una estaba vestida igual. Pero tenían su cabello de distintos colores, algunas de cabello rubio, y otras de cabello rojo, y unas de cabello negro. Pasaban, y todas eran jóvenes. Entonces cuando ella llegó, pensé: “Voy a ver qué me va a decir”. Y me miró y me dijo: “¡Oh, nuestro precioso hermano!”. Y me abrazó, y luego se alejó, y llegó otra y me abrazó.

195. Oí un gran ruido, y miré hacia esa dirección, y allí venían corriendo un gran número de varones jóvenes, como de veinte años. Tenían cabello oscuro, rubio, etc., y cada uno estaba vestido con una vestidura blanca, y estaban descalzos. Y llegaron y me abrazaron, diciendo: “Nuestro precioso hermano”.

196. Volví la vista, y allí estaba todavía en la cama, y pensé: “Esto en verdad es raro”. Y en ese momento una voz me comenzó a hablar, y nunca vi de donde venía. Dijo: “Tú has sido reunido con tu gente”. Luego unos hombres me levantaron y me colocaron sobre un lugar alto, así elevado. Dije: “¿Porqué han hecho eso?”.

197. La voz dijo: “Sobre la Tierra tú fuiste un líder”.

198. Entonces dije: “Yo no entiendo esto”. Y la voz me estaba hablando, pero nunca vi de dónde venía, pero estaba más arriba hablándome. Dije: “Si yo he muerto, yo quiero ver a Jesús. Él fue toda mi vida, ahora quiero verlo”.

199. La voz dijo: “No lo puedes ver ahora. Él todavía está más arriba”. ¿Ve usted? Esto fue debajo del altar en el sexto lugar, el lugar donde va el hombre. Todavía no era el séptimo lugar, donde está Dios; era el sexto lugar. Allí estaban todos, estaban pasando, parecía que había millones. Yo nunca había visto tanta gente. Y yo allí estaba sentado, y esas personas pasaban abrazándome y llamándome “hermano”.

200. Entonces la voz dijo: “Tú has sido reunido con tu gente como lo fue Jacob”.

201. Y pregunté: “¿Todos estos son mi gente? ¿Son todos estos Branham?”.

202. El dijo: “No. Son tus convertidos a Cristo”.

203. Y los miré muy bien y había una dama muy hermosa, la cual vino y me abrazó. Todas eran casi de la misma edad; y ella vino, me abrazó y dijo: “Oh, mi precioso hermano”. Me miró, y pensé: “Parece un ángel”. Y pasó.

204. Entonces la voz me preguntó: “¿No la conoces?”.

205. Respondí: “No”. No la reconocía.

206. Dijo: “Tú la condujiste a Cristo cuando tenía más de noventa años. ¿Sabes por qué te tiene tanto amor?”.

207. Dije: “¿Esa joven tan hermosa tenía más de noventa años?”.

208. Dijo: “Ella ahora jamás podrá cambiar. Por eso está diciendo: ‘Precioso hermano’”.

209. Pensé: “¿Y de esto tenía yo temor? Estas personas son reales. No iban para ninguna parte; no estaban cansados de estar allí”. Y dije: “¿Por qué no puedo ver a Jesús?”.

210. Dijo: “Algún día Él vendrá, y vendrá a ti primero y tú serás juzgado. Estas personas son tus convertidos que has guiado”.

211. Dije: “¿Y por ser un líder tengo que ser juzgado?”.

212. Respondió: “Sí”.

213. Entonces dije: “¿Todo líder tiene que ser juzgado de esta manera?”.

214. Respondió: “Sí”.

215. Pregunté: “¿Qué de San Pablo?”.

216. Dijo: “Él tendrá que ser juzgado con los suyos”.

217. Entonces dije: “Si el grupo de él entra, entonces los míos también, porque he predicado exactamente la misma Palabra. Él bautizó en el Nombre de Jesucristo, y yo también. Yo prediqué…”. Y en ese momento millones gritaron a una sola voz: “EN ESO ESTAMOS CONFIANDO”. Pensé: “Si yo hubiera sabido esto antes de venir aquí, yo hubiera forzado a la gente para que vinieran. Ellos no pueden perder esta oportunidad. Fíjense…”.

218. Entonces él dijo: “Algún día Él vendrá. Ahora, aquí no bebemos, ni comemos, ni dormimos. Todos somos iguales”. ¿No es eso perfecto? Es algo más allá de lo perfecto. No es sublime, sino aún más allá de lo sublime. No hay palabras en el vocabulario para describirlo. Simplemente cuando lleguemos allá, habremos llegado donde debemos llegar. Pensé: “Ahora, si esto es tan perfecto, entonces ¿cómo será más adelante?”.

219. Él dijo: “Cuando llegue Jesús, y te juzgue según tu ministerio, entonces regresaremos a la Tierra para habitar en el cuerpo nuevamente”. Ahora, yo nunca había pensado acerca de esto anteriormente, pero eso es perfectamente de acuerdo a las Escrituras. “Regresaremos a la Tierra para habitar en el cuerpo, y allí comeremos. Aquí ni comemos, ni tampoco dormimos. Allá comeremos cuando volvamos a la Tierra”.

220. Pensé: “¡Pero esto es maravilloso! ¡Oh, y yo tenía temor de esto! ¿Por qué tenía yo temor de morir para venir a esto? Esto es perfección, más perfección, más perfección. Esto es maravilloso”. Estábamos directamente debajo del altar. Allí estábamos debajo del altar, esperando la venida, esperando que Él fuera a recoger a los cuerpos que duermen en el polvo, para resucitarnos de nuevo. Pasaría y nos resucitaría, como sucedió cuando Jesús pasó por el Paraíso y trajo a Abraham, Isaac y los demás que estaban esperando la primera resurrección. Ellos entraron en la ciudad y aparecieron a muchos. Es algo perfectamente de acuerdo a las Escrituras. Si fue una visión o lo que fue, fue perfectamente escritural.

 

EL SEÑOR JESUCRISTO: EL YO SOY

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 29 de mayo de 1994

(Segunda actividad)

Villahermosa, México

Ahora, cuando murió el rico, no dice que los ángeles de Dios lo llevaron al Paraíso; más bien dice que el rico se encontró en el infierno. Así que fue llevado por los ángeles caídos, que cayeron con el diablo, los cuales se encuentran en la quinta dimensión, que es el infierno; para allá se llevaron al rico. Pero a Lázaro el mendigo, los ángeles de Dios (ángeles que no han caído) se lo llevaron al Paraíso.

Por eso es necesario que todo ser humano asegure su partida de esta Tierra, y sepa quiénes se lo van a llevar cuando terminen sus días aquí en la Tierra: porque se lo van a llevar los ángeles de Dios al Paraíso, o los ángeles caídos, que cayeron con el diablo, con Luzbel, se lo llevarán entonces al infierno, a la quinta dimensión.

Por eso todo ser humano tiene que estar preparado para el día de su partida. Y si no ha de partir, entonces tiene que estar preparado para el día de su transformación; porque vendrá una transformación para los escogidos de Dios en el fin del tiempo.

Así que para una cosa o para otra cosa tenemos que estar preparados.

Impreso en Puerto Rico