Domingo, 27 de junio de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #111

DOMINGO, 27 DE JUNIO DE 2021

TEMA: LA REVELACIÓN DE JESUCRISTO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 18 de octubre de 1998

(Segunda actividad)

Lima, Perú

Escritura base: Apocalipsis 1:1-3;

San Mateo 24:37-39 y 24:42-47

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Revelación de Jesucristo – Pág. 3

Rev. William M. Branham

1. El escriba, no el autor, de este libro, es San Juan el divino. Historiadores concuerdan en que él vivió la última parte de su vida en Éfeso, aunque para el tiempo de la escritura de este libro él estaba en la Isla de Patmos. Este libro no es la historia de la vida de Juan, sino que es la revelación de Jesucristo en las edades futuras de la Iglesia. En el versículo 3 es llamado una ‘profecía’, y eso es precisamente lo que es.

2. Casi siempre este libro es llamado la Revelación de San Juan, pero eso es incorrecto. Es la revelación de Jesucristo, dada a Juan para los cristianos de todas las edades. Es el único libro en toda la Biblia que está escrito por Jesús mismo, presentándose personalmente a través de un escriba.

3. Es el último libro de la Biblia, sin embargo relata el principio y el final de las dispensaciones del Evangelio.

4. Ahora, la palabra griega para revelación es “apocalypse”, que quiere decir “quitar el velo”. Quitando el velo se ilustra perfectamente en el caso de un escultor mostrando su obra esculpida, exponiéndola al espectador. Es un descubrimiento, revelando lo que previamente estaba escondido. Ahora, el descubrimiento no es solamente la revelación de la Persona de Cristo, sino LA REVELACIÓN DE SUS OBRAS FUTURAS EN LAS SIETE EDADES VENIDERAS DE LA IGLESIA.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 126

El Cristo identificado de todas las Edades

Topeka, Kansas, 17-6-64

Rev. William M. Branham

1121 – “Ahora, Hijo del Hombre es un profeta. Aun Jehová mismo llamó a Ezequiel: ‘Hijo del Hombre’. Jehová hablando a un hombre, profeta, le llamó Hijo del Hombre. Y Jesús se identificó como el Hijo del Hombre, porque las Escrituras no pueden ser quebrantadas”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 141

No apoyes en tu propio entendimiento

Phoenix, Ariz., 20-1-65

Rev. William M. Branham

1262 – “Y hoy, Jesús dijo en Lucas, el capítulo 17 y el versículo 30: ‘Como fue en los días de Lot, así será en el tiempo del fin, cuando el Hijo del Hombre…’. Ahora recuerden, ‘Hijo del Hombre’ es un profeta. Jehová llamó a Ezequiel un ‘hijo del hombre’. Jesús vino en tres nombres: Hijo del Hombre, Hijo de David, Hijo de Dios. Él se llamó a Sí mismo ‘Hijo del Hombre’ para que la gente entendiera, porque Él fue ese profeta que el Señor Dios levantaría. Ahora noten, entonces Él prometió ¿qué? El Hijo del Hombre se revelaría a Sí mismo otra vez, poco antes de aquel tiempo, antes del fuego”.

 

EL TIEMPO DE OÍR LAS PALABRAS

DE LA PROFECÍA APOCALÍPTICA

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 18 de septiembre de 1992

Trujillo, Perú

Para recibir nuestra transformación se requiere escuchar las palabras de la profecía apocalíptica que corresponden para nuestro tiempo.

Recuerden que en esta revelación apocalíptica hay Palabra de Dios para cada edad y para cada dispensación, para la Dispensación de la Gracia y para la Dispensación del Reino. Por esa causa ustedes encuentran que aquí, la revelación dada a Juan el discípulo amado en la Isla de Patmos durante un lapso de tiempo de dos años, habla de las edades de las Iglesia gentil y también habla del glorioso Reino Milenial, y también habla del Juicio Final y la entrada a la eternidad.

 

LA REVELACIÓN DE JESUCRISTO

DE LAS COSAS QUE DEBEN SUCEDER

Parte I

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 27 de marzo de 1994

Bogotá, Colombia

Y ahora, miren ustedes aquí en el capítulo 1, verso 3, de Apocalipsis, lo que nos dice: “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía”.

¿Ven ustedes que este libro del Apocalipsis es una profecía? Una profecía que cubre cientos de años, y que cubre las edades de la Iglesia gentil, y que cubre también el tiempo que ha de transcurrir después que terminan las edades de la Iglesia gentil; cubre también el tiempo de la gran tribulación, cubre también el tiempo del glorioso Reino Milenial, y cubre también todo lo de la eternidad, lo cual ha sido colocado en esa forma abarcadora.

Ahora, es bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía. Y cuando las palabras de esta profecía se cumplen, son bienaventurados aquellos que pueden ver lo que se está cumpliendo conforme a la revelación apocalíptica y los que pueden oír la enseñanza del cumplimiento de esta profecía apocalíptica, a medida que va cumpliéndose.

(…) Así que en nosotros se están cumpliendo profecías apocalípticas que están en forma simbólica, pero que en nosotros se están cubriendo de carne; se están convirtiendo en seres humanos esas profecías simbólicas relacionadas a nosotros, en los cuales Dios está llevando a cabo Su Obra final. Por eso somos cartas leídas de todos los hombres, somos letras apocalípticas leídas de todos los hombres.

Cuando yo los veo a ustedes, yo estoy viendo las Escrituras apocalípticas en forma de seres humanos; cuando yo los veo a ustedes, yo estoy viendo la Escritura, yo estoy leyendo la Escritura; cuando los veo a ustedes estoy leyendo la Escritura que dice: “Mis ovejas oyen mi voz y me siguen”. Así dijo el Señor Jesucristo.

(…) Y las cosas que tienen que ver con las bendiciones de Dios, estarán materializándose en cada uno de nosotros en este tiempo final; porque son las cosas que deben suceder de acuerdo a la revelación de Jesucristo de las cosas que deben suceder; o sea que son cosas inevitables. Como fue inevitable que nosotros escuchásemos la Voz de Cristo en este tiempo final, también era inevitable que fuésemos juntados; era inevitable que nosotros fuésemos creyentes ciento por ciento del Mensaje del Evangelio del Reino; era inevitable que el Mensaje del Evangelio del Reino saliera en este tiempo final; era inevitable que el ministerio de los Dos Olivos apareciera en este tiempo: tenía que salir en el fin del tiempo, conforme a las cosas que deben suceder.

O sea, era inevitable, no se pueden evitar, las cosas que deben suceder conforme a la revelación de Jesucristo en el libro del Apocalipsis; como también será inevitable que los escogidos tengan plenamente la fe para ser transformados y raptados; porque está en los Truenos, que es el Mensaje de Cristo para el fin del tiempo.

Impreso en Puerto Rico