Domingo, 25 de julio de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #119

DOMINGO, 25 DE JULIO DE 2021

TEMA: UNA DESCRIPCIÓN DEL HIJO DEL HOMBRE

EN MEDIO DE LOS SIETE CANDELEROS

Dr. William Soto Santiago

Miércoles, 28 de octubre de 1998

(Segunda actividad)

Talcahuano, Biobío, Chile

Escritura base: Apocalipsis 1:10-20

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 48

Rev. William M. Branham

40. Cuán conmovedora e inspirativa fue la aparición de Jesús a Juan, quien estaba desterrado por causa de la Palabra. ¡Y he aquí, la Palabra viva ahora estaba en frente de él! ¡Qué visión tan iluminadora! Porque todo atributo descriptivo tiene una significación. ¡Qué revelación de Su glorioso Ser!

41. 1. Su cabello tan blanco como la nieve. Juan se fijó en Él, y mencionó primeramente la blancura de Su cabello. Era blanco y brillante como la nieve. Esto no fue por causa de Su edad. Oh, no. El cabello resplandecientemente blanco no significa edad, sino experiencia, madurez y sabiduría. El Ser Eterno no cumple años. ¿Qué es el tiempo para Dios? Tiempo significa muy poco para Dios, pero sabiduría significa mucho. Es como cuando Salomón le rogó a Dios por sabiduría para juzgar al pueblo de Israel. Ahora, Él viene, el Juez de toda la Tierra. Él será coronado con sabiduría. Eso es lo que significa el cabello blanco y resplandeciente.

[Lectura de Daniel 7:9-14]

42. Allí está. Daniel lo vio con aquel cabello blanco. Él era el Juez que abría los libros y juzgaba con ellos. Daniel lo vio que venía en las nubes. Eso es exactamente lo que vio Juan. Ambos lo vieron exactamente igual. Ellos vieron al Juez con Su cinta de juicio alrededor de sus hombros, puro y santo, lleno de sabiduría, completamente apto para juzgar al mundo en justicia. ¡Aleluya!

43. Aun el mundo entiende este simbolismo, porque en tiempos pasados el juez llegaba y convocaba la corte, estando vestido con una peluca blanca y un manto largo que significaba completa autoridad (un manto desde el cuello hasta los pies) para impartir justicia.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 50

Rev. William M. Branham

44. 2. Sus ojos como fuego. Piense en esto: Aquellos ojos que una vez fueron nublados con lágrimas de tristeza y piedad, aquellos ojos que lloraron de compasión ante la tumba de Lázaro, aquellos ojos que no vieron la maldad de los asesinos que le colgaron en una cruz, antes con tristeza clamó: “Padre, perdónalos”. Ahora aquellos ojos del Juez son como llama de fuego, que juzgarán a aquellos que le rechazaron.

45. De todas las emociones humanas, Él manifestó esta con más frecuencia que todas las demás; cuando Él apareció como el Hijo del Hombre: Él lloró mucho; pero detrás de aquel llanto y tristeza, estaba Dios.

46. Aquellos mismos ojos vieron visiones, miraron hasta lo profundo de los corazones de los hombres, leyeron sus pensamientos y conocieron sus diversos caminos. Brillando ardientemente a través de ojos mortales estaba Dios, Quien clamaba a aquellos que no le conocían por lo que Él era:

porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.

Juan 8:24b

Si no hago obras de mi Padre, no me creáis.

Mas si las hago (las obras de mi Padre), aunque a no creáis, creed a las obras…

Juan 10:37-38

47. Como el Jeremías de la antigüedad, Él fue el profeta de muchas lágrimas, porque los hombres no recibieron la Palabra de Dios y echaron a un lado la revelación.

48. Aquellos ojos ardientes y llameantes del Juez están aún ahora escudriñando la vida de toda carne, recorriendo toda la Tierra. No hay nada que Él no conozca. Él conoce los deseos del corazón y lo que cada uno se propone hacer. No hay nada escondido que no sea revelado, porque todas las cosas están desnudas ante Él a Quien tenemos que dar cuenta. Piense en eso, Él sabe aun lo que usted está pensando en este momento.

49. Sí, allí está Él de pie como Juez con Sus ojos llameantes para impartir juicio. El día de la misericordia ha llegado a su fin. Oh, que los hombres se arrepintieran y buscaran Su rostro en justicia, mientras todavía hay tiempo. Que pudieran recostarse en Su seno mientras el mundo se deshace en fuego.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 51

Rev. William M. Branham

50. 3. Los pies de latón. Y sus pies semejantes al latón fino, ardientes como en un horno. El latón es conocido por su extraordinaria dureza. No se conoce nada que pueda mezclarse con el latón para templarlo. Pero este latón que describe Sus pies es aún más sobresaliente, porque ha resistido la prueba del horno ardiente; una prueba que ningún otro ha resistido. Y eso es exactamente correcto, porque latón significa Juicio Divino; un juicio que Dios determinó y trajo a su cumplimiento.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 53

Rev. William M. Branham

55. 4. Su Voz como el ruido de muchas aguas. Ahora, ¿qué representan las aguas? Véalo en Apocalipsis 17:15: “… las aguas que has visto son pueblos y muchedumbres y naciones y lenguas”.

56. Su voz era como el ruido de multitudes hablando. ¿Qué es esto? Es el juicio. Porque estas son las voces de las multitudes de testigos, quienes por medio del Espíritu Santo en todas las edades han dado testimonio de Cristo y han predicado Su Evangelio. Será la voz de cada hombre pronunciando juicio en contra del pecador que no hizo caso al aviso. Las voces de los siete mensajeros se oirán con potencia y claridad. Aquellos predicadores fieles quienes predicaron el poder salvador de Jesús, el bautismo en el Nombre de Jesús, el bautismo y el poder del Espíritu Santo, aquellos que apreciaron y se mantuvieron más con la Palabra que con sus propias vidas, todos ellos fueron la voz de Jesucristo por medio del Espíritu Santo a través de las edades.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 54

Rev. William M. Branham

60. 5. En Su mano derecha tenía siete estrellas. “Y tenía en su diestra siete estrellas”. Ahora, ya sabemos, de acuerdo con el versículo 20, lo que en realidad son las siete estrellas: “Y el misterio de las siete estrellas, estos son los ángeles (mensajeros) de las siete iglesias”. Ahora, aquí nunca podríamos cometer error, porque Él mismo lo interpretó. Estas siete estrellas son los mensajeros a las siete edades sucesivas. No son llamados individualmente. Solamente están mostrados como siete, uno para cada edad.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 56

Rev. William M. Branham

64. 6. La espada de dos filos.

[Lectura de Apocalipsis 1:16, Hebreos 4:12, Apocalipsis 19:11-16 y Juan 1:48]

65. Allí está. Cuando Él venga, aquella Palabra vendrá en contra de toda nación y todo hombre; y ninguno podrá pararse en contra de ella. Revelará lo que hay en cada corazón como hizo con Natanael.

La Palabra de Dios mostrará quién hizo la voluntad de Dios y quién no la hizo. Dará a conocer las obras secretas de cada hombre, y por qué las hizo; separará.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Visión de Patmos – Pág. 58

Rev. William M. Branham

70. 7. Su rostro como el sol.

[Lectura de Apocalipsis 1:16, Mateo 17:1-13 y 16:28]

71. Y los tres apóstoles vieron eso: el orden de Su Segunda Venida. Ellos lo vieron transfigurado allí en el monte. Su vestido era resplandecientemente blanco, y Su rostro brillaba como el sol en su cenit. Y cuando Él apareció, allí estaban Moisés y Elías, uno a cada lado. Así es exactamente como Él vendrá. En verdad, Elías vendrá primero y convertirá los corazones de los hijos (Novia) a la doctrina apostólica de la Palabra de los padres.

 

EL TIEMPO DE OÍR LAS PALABRAS DE LA PROFECÍA APOCALÍPTICA

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 18 de septiembre de 1992

Trujillo, La Libertad, Perú

Algunas veces deseamos y pedimos a Dios Sus bendiciones, pero no sabemos dónde están.

En esta noche quiero leer la Escritura en Apocalipsis, para ver dónde están las bendiciones de Dios para nosotros.

(…) Ahora, vean ustedes, es que las palabras de la profecía de este libro son la Palabra de Dios, la Palabra de Dios para cada edad y para cada dispensación; y ahí es donde la persona encuentra la bendición, donde la persona encuentra el gran secreto de la vida eterna.

Sin la Palabra, ninguna persona podría saber que el Señor Jesucristo murió en la Cruz del Calvario y allí pagó el precio por el pecado y nos redimió con Su Sangre preciosa.

Ahora, las palabras de la profecía de este libro, encontramos que corresponden al pueblo de Dios, corresponden a la Obra de Dios; encontramos que las palabras de la profecía de este libro cubren la Dispensación de la Gracia, cubren las siete etapas o edades de la Iglesia gentil, en donde el Señor Jesucristo se reveló en cada edad y trajo Su Mensaje para cada edad; y todo esto lo llevó a cabo al mensajero y a través del mensajero de cada edad.

(…) Para recibir nuestra transformación se requiere escuchar las palabras de la profecía apocalíptica que corresponden para nuestro tiempo.

Recuerden que en esta revelación apocalíptica hay Palabra de Dios para cada edad y para cada dispensación, para la Dispensación de la Gracia y para la Dispensación del Reino.

Por esa causa ustedes encuentran que aquí la revelación dada a Juan, el discípulo amado, en la isla de Patmos, durante un lapso de tiempo de dos años, habla de las edades de las Iglesia gentil y también habla del glorioso Reino Milenial, y también habla del Juicio Final y de la entrada a la eternidad.

(…) Ahora, en cada edad de la Iglesia gentil vino Palabra del Señor Jesucristo para Su pueblo; y estas palabras fueron palabras apocalípticas.

En cada edad Jesucristo se reveló, Él estuvo caminando en medio de los candeleros de oro; y esto muestra que Él estuvo caminando en las siete etapas o edades de la Iglesia gentil, y dando Palabra para cada edad a través del mensajero de cada edad, al cual vino primero la Palabra de Dios para esa edad, y luego él la predicó; y al predicarla, los que estaban escritos en el Libro de la Vida del Cordero respondieron a ese llamado: dijeron: “¡Esto era lo que yo estaba esperando!”. Eso fue de adentro hacia afuera.

Y fueron bienaventurados en escuchar las palabras del mensajero de su edad; y ahí estaban ellos escuchando palabras de la profecía de este libro.

Ahora, para el fin del tiempo tenemos el Mensaje Final; es el Mensaje apocalíptico, final, para todos los hijos de Dios; y es bienaventurado el que lee y el que oye las palabras de la profecía de este libro.

(…) Las cosas apocalípticas que no se cumplieron en las siete edades de la Iglesia gentil, durante la Dispensación de la Gracia, se cumplirán en la Dispensación del Reino, en la Edad de la Piedra Angular; y las cosas que no se cumplan durante este tiempo en el cual vivimos, se cumplirán durante el Reino Milenial; y las que falten por ser cumplidas, se cumplirán luego que termine el Reino Milenial.

Luego se cumplirá el Juicio Final, y luego se cumplirá también la manifestación de esa gran ciudad, la Nueva Jerusalén.

(…) Tenemos que comprender que tenemos que vencer. No es comenzar en el Reino de Dios y después retirarse; porque dice el Señor Jesucristo: “El que pone su mano en el arado y mira hacia atrás, no es apto, no es digno del Reino”1.

Así que ustedes tienen que caminar hacia adelante siempre; porque tenemos que obtener la victoria, para obtener la materialización de cada una de estas promesas.

Son promesas, bendiciones, para cada uno de nosotros, y están en las palabras de la profecía apocalíptica. Y este, para nosotros, este es EL TIEMPO DE OÍR LAS PALABRAS DE LA PROFECÍA APOCALÍPTICA.

(…) Este es el tiempo de oír las palabras de la profecía apocalíptica; y al escuchar estas palabras y guardar estas palabras, creerlas con todo su corazón, son bienaventurados los que leen y los que escuchan y guardan las palabras de esta profecía, de esta profecía apocalíptica; y estamos en el tiempo señalado por Dios para oír estas palabras apocalípticas.

Este es EL TIEMPO DE OÍR LAS PALABRAS DE LA PROFECÍA APOCALÍPTICA, recuerden bien eso; donde están todas las bendiciones que nosotros podamos desear; y las que todavía no podamos desear porque no las comprendemos, también están ahí; están ahí todas las bendiciones de Dios, que con Su amor divino Él señaló, escogió para todos nosotros.

 

EL DIOS ILIMITADO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 1 de septiembre de 2002

Cayey, Puerto Rico

Y será para la Novia, la Iglesia-Novia del Señor Jesucristo.

Para la Novia, esa Tercera Etapa traerá grandes bendiciones, en donde están incluidas la resurrección de los muertos en Cristo y la transformación de todos nosotros los que vivimos; está también incluido – está incluida la sanidad divina para muchas personas, bajo el cumplimiento de la Visión de la Carpa, bajo el ministerio de los Dos Olivos; los Dos Olivos, que son los dos candeleros de oro que están delante de la presencia de Dios, los cuales son los Dos Ungidos; esos son los ministerios de Moisés y Elías siendo operados por Cristo en Espíritu Santo a través del Ángel del Señor Jesucristo.

Y por consiguiente estará Dios por medio de Cristo, el Ángel del Pacto, el Espíritu Santo, operando Su poder ilimitado.

Impreso en Puerto Rico

1 San Lucas 9:62