Domingo, 23 de enero de 2022

ESTUDIO BÍBLICO #171

DOMINGO, 23 DE ENERO DE 2022

TEMA: EL MISTERIO DE

LAS BODAS DEL CORDERO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 21 de diciembre de 1997

Austin, Texas, Estados Unidos

Escritura base: Apocalipsis 19:7-10

 

EL HIJO DE LA DIESTRA

VI Encuentro Juvenil Latinoamericano y Caribeño

Los Jóvenes del Futuro en la Edad del Amor Divino”

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 25 de febrero de 1996

(Segunda actividad)

Santiago de Chile, Chile

(Tomo 54)

Y ahora hemos llegado al tiempo donde esa Bendición de la Primogenitura dada a Efraín será vista manifestada en la Iglesia del Señor Jesucristo, en el último ministerio que Cristo, el heredero de todas las cosas, el heredero de la Bendición de la Primogenitura…, el cual la ha pasado, como la pasó Jacob, la ha pasado a Su Iglesia gentil, representada en Efraín.

Ahora, es en medio de la Iglesia gentil que la Bendición de la Primogenitura será vista en el Día Postrero manifestada, aunque siempre ha estado ahí; pero será manifestada en toda su plenitud, para así los hijos e hijas de Dios, que han sido redimidos por la Sangre de Jesucristo, que son los Primogénitos escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, recibirán su resurrección, los pertenecientes a las edades pasadas y algunos de los nuestros que han partido; y los que estamos vivos seremos transformados.

Porque la Bendición de la Primogenitura, la bendición del que está a la mano derecha, la tiene la Iglesia del Señor Jesucristo todo el tiempo, desde que nació hasta este Día Postrero, donde es hablada esa bendición contenida en el Libro que estaba sellado en el Cielo con siete sellos; porque la Bendición de la Primogenitura viene de la Diestra de Dios, está contenida en ese Libro que está en la Diestra de Dios.

Y es abierto ese Libro en el Día Postrero, y es traído a la Iglesia del Señor Jesucristo por nuestro amado Señor Jesucristo; y es entregado a Su Iglesia a través del ministerio que tiene la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero, que es el ministerio del Ángel del Señor Jesucristo.

(…) Ahora, aquí cuando Juan lo ve en el Día del Señor, cuando ya las edades han pasado, dice [Apocalipsis 1:16]:

“… y su rostro era como el sol cuando resplandece en su fuerza.

Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí”.

Y esa es la Diestra donde está la Bendición de la Primogenitura. Y Él coloca Su Diestra aquí sobre Juan; y Juan representa a la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero, en el Día del Señor, en donde coloca Jesucristo el ministerio de Su Ángel Mensajero de la Dispensación del Reino.

Así que la Diestra de Cristo es colocada sobre Su Iglesia, la cual estará bajo el ministerio de Cristo a través de Su Ángel Mensajero. Y ahí podemos ver al Hijo de la Diestra, al Hijo sobre el cual Jesucristo coloca Su Diestra para bendecirlo.

Bendiciendo a Su Ángel estará bendiciendo a toda Su Iglesia en el Día Postrero. Por eso es que en Apocalipsis, capítulo 10, que es lo mismo, Cristo como León desciende del Cielo con Su rostro como el sol, con el Librito abierto en Su mano, y clama como cuando un león ruge, porque viene como el León y no como un Cordero, y siete truenos emiten sus voces.

(…) Ahora, vamos a ver aquí algo:

“Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su diestra sobre mí”.

Y Jacob puso su diestra sobre Efraín. Y ahora Cristo coloca Su Diestra —que trae el Libro de los Siete Sellos— sobre Su Iglesia, al colocar Su Libro de los Siete Sellos sobre Juan, que representa al Ángel del Señor Jesucristo y a toda la Iglesia del Señor Jesucristo en el Día Postrero.

Ahora miren cómo aquí, cuando Cristo puso Su Diestra sobre Juan, luego, en Apocalipsis 10, cuando le dio el Libro de los Siete Sellos, ahí está colocando Su Diestra sobre Juan, que es tipo y figura de la Iglesia del Señor Jesucristo bajo el ministerio del Ángel del Señor Jesucristo.

Siempre viene al ministerio colocado por Cristo, la Palabra; siempre es al ministerio que Dios ha colocado en cada tiempo, que viene la bendición de Cristo a Su Iglesia.

Y ahora, en el Día Postrero, podemos ver cómo viene la bendición de Cristo a Su Iglesia, esa Bendición de la Primogenitura, ese Título de Propiedad: viene por medio del ministerio que Cristo ha colocado en Su Iglesia en el Día Postrero, que es el ministerio de Su Ángel Mensajero, del mensajero de la Dispensación del Reino y de la Edad de la Piedra Angular.

 

EL MISTERIO DE LA GUIANZA DIVINA

(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 1 de noviembre de 1997

Santiago de Chile, Chile

Hemos visto que habrá un juicio para todos los que han sido los mensajeros de cada etapa, y serán juzgados con el grupo de su edad; y ahí, si salen bien, regresarán a la Tierra en cuerpos eternos; si no salen bien, pues no regresarán. Y si alguno del grupo de alguna edad no sale bien, pues el mensajero no se lo puede traer para acá. Así que vean ustedes cómo será ese juicio para ellos.

¿Y para nosotros cómo será, estando nosotros aquí en la Tierra? Porque el juicio comienza ¿por dónde? Por la Casa de Dios. Ese es un juicio en la Casa de Dios para los de las edades pasadas y para los que vivimos aquí en la Tierra.

Así que al final de nuestra labor veremos —en ese juicio que Él nos hará— si entraremos o no entraremos. Por eso sea cada uno cuidadoso; porque la Escritura dice, San Pablo dice, que la obra de cada uno va a ser probada, y el fuego hará la prueba; y dice que la obra de algunos va a ser quemada1.

Así que ustedes tienen que estar conscientes de esta realidad, y trabajar en la Obra de Cristo con amor divino y con reverencia, con respeto y con santidad en la Obra del Señor, conscientes de que no estamos trabajando para cualquier persona aquí de la Tierra, sino para Dios; y Él espera un comportamiento correcto de parte de todos nosotros; que no nos metamos en problemas o busquemos problemas, sino que trabajemos siendo fieles a Cristo y a Su Obra en el tiempo en que nos toca vivir.

Y siempre evitando el hacer cosas que sean de tropiezo para la Iglesia del Señor. Nunca pensando como cualquier persona puede pensar: “El que tropiece, que tropiece”. Eso es una actitud y pensamiento irresponsable; por lo cual tendrá que dar cuenta a Dios.

No podemos ser piedras de tropiezo, sino de bendición, para todos los hijos e hijas de Dios; ayudándonos siempre en todo, y sabiendo que al final del camino, al final de nuestra labor, y al final de la labor de la Obra de Cristo en este Día Postrero, en la Edad de la Piedra Angular, viene esa partecita, donde los que están en el Paraíso, los mensajeros con su grupo, serán juzgados, y nosotros también acá en la Tierra.

 

EL MISTERIO DEL ARCA DEL PACTO APLICADO

AL DÍA POSTRERO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 14 de diciembre de 1997

Cayey, Puerto Rico

Vean ustedes, Moisés, que era el hombre más humilde de todo el pueblo, en ese momento se llenó de ira; y todas las cosas buenas que había hecho no le valieron para Dios perdonarle esa falla. Y por esa causa no pudo entrar a la tierra prometida en el cuerpo de carne.

En su cuerpo teofánico sí entró; ustedes lo encuentran después en el Monte de la Transfiguración en medio del pueblo hebreo; pero en su cuerpo de carne no pudo entrar, no pudo pasar al otro lado del Jordán; aunque en el territorio en que el profeta Moisés murió pertenece al pueblo hebreo, pertenece a las tribus que tomaron heredad antes de cruzar el Jordán; o sea, en el territorio que conquistaron antes de pasar al otro lado del Jordán, que fueron las tribus de Rubén y de Manasés.

Y ahora, vean ustedes como uno no puede airarse, porque la ira ocasiona graves errores y problemas para la persona delante de Dios. Ustedes encontrarán, a través de la historia bíblica, que toda persona que ha servido a Dios y se ha airado para llevar a cabo la Obra de Dios, y la ha hecho con ira: ha tenido problemas delante de Dios. Un ejemplo es el profeta Moisés

Ahora, vean ustedes, a través de la historia bíblica, cómo toda persona que sirve a Dios tiene que hacerlo con todo su corazón, con amor, expresándole aun en la labor que haga en la Obra de Dios, expresándole amor a Dios.

Porque está sirviendo a Dios con todas sus fuerzas, en las labores que está haciendo en favor de la Obra de Dios; y está sirviendo a Dios con todo su espíritu y con toda su mente, haciendo las cosas con entendimiento, haciéndolas bien hechas; y está haciéndolas también en espíritu, y está haciéndolas también con toda su alma. O sea, con cuerpo, espíritu y alma obrando, trabajando en la Obra de Dios, y con amor divino.

La ira no produce buenos frutos para las personas que se dejan llevar por la ira; y luego, al final del camino, pierden toda la bendición que tenían, eso ha sucedido en muchas personas a través de la historia.

(…) Ahora, vean ustedes, como tenemos que obrar: con amor divino y con sinceridad en el Programa Divino, amándonos los unos a los otros como dijo Jesucristo.

Él dijo: “Amaos unos a otros”. San Juan también lo dijo, él dijo: “En esto conoceréis que sois verdaderamente mis discípulos: en que os améis los unos a los otros”2. No podemos estar con nuestros hermanos contendiendo, porque eso desagrada a Dios.

(…) No estamos para estar peleando los unos con los otros, ministros con ministros, o hermanos contra hermanos; sino estar en armonía, en amor divino, ayudándonos los unos con los otros; y recibiendo la Palabra, y también llevando la Palabra, el Mensaje, a otras personas.

Ahora, vean ustedes como la Obra de Dios hay que hacerla en y con amor divino; no con ira. El que obre con ira se verá al final del camino mal, porque su obra no será agradable delante de Dios, y será quemada; y la persona tendrá problemas delante de Dios.

Ahora, si es un predestinado, un elegido, se sujetará al mensajero de su tiempo. Y si no se sujeta, pues entonces dará testimonio —con esa acción— de que no tiene su nombre en la sección del Libro de la Vida del Cordero; y corre el riesgo de que su nombre sea borrado, porque está en la otra sección: en la sección del Libro de la Vida, de donde pueden ser borrados algunos nombres; y el mensajero pues no lo va a reconocer como parte de su grupo. Eso es así para las siete edades de la Iglesia gentil y para nuestra edad también.

 

LA VOZ DE LA SEÑAL

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 5 de junio de 2015

Cayey, Puerto Rico

Han transcurrido diferentes edades, en donde Cristo por medio de Su Espíritu ha estado cortando esas piedras vivas, esos creyentes que formarían la Iglesia del Señor Jesucristo; cada cual, cada uno, en la edad que el corresponde.

Han transcurrido ya siete etapas de la Iglesia gentil o entre los gentiles, y ahora nos encontramos en la etapa de la Piedra Angular; donde Él corta por medio de Su Espíritu las piedras vivas que formarán esa etapa de la Iglesia, la etapa de Piedra Angular, que es la etapa más importante de todas las edades, de todas las etapas, porque es la etapa que corona y con la cual corona Cristo a Su Iglesia.

Esa es la etapa que nos toca vivir a nosotros. Esa es la etapa para la cual está la promesa de una Tercera Etapa que ha de ser manifestada en una Gran Carpa Catedral. Por lo tanto, la señal de las maravillas que sucederán en esa manifestación de Tercera Etapa, de parte de Dios en toda Su plenitud, tendrá una Voz: que es el Mensaje Final de Dios, que es los Siete Truenos, la Voz de Cristo hablando como León de la tribu de Judá a Su Iglesia, y dándole así la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Es en esa etapa donde la Iglesia del Señor Jesucristo recibirá la revelación de la Segunda Venida de Cristo a Su Iglesia. Esa es la etapa paralela a la Primera Venida de Cristo.

Esa etapa es la más gloriosa de todas las etapas de la Iglesia del Señor Jesucristo, porque es la etapa donde la Iglesia recibirá la fe para irnos con Él a la Cena de las Bodas del Cordero.

Es la etapa en la cual Cristo vendrá en Su Segunda Venida y se manifestará en toda Su plenitud. Por lo tanto, es la etapa más gloriosa de todas las etapas de la Iglesia del Señor Jesucristo. Y es un privilegio grande vivir en el tiempo correspondiente a esa etapa de la Iglesia del Señor Jesucristo, en donde Él cumplirá todas las promesas que le ha hecho a Su Iglesia.

Tenemos grandes promesas en las Escrituras, para ser cumplidas en este tiempo final.

Está prometido que Cristo se manifestará en toda Su plenitud en medio de Su Iglesia, y los judíos lo van a conocer. Aquí, en la página 41, párrafo 189 de este folleto o mensaje “La Fiesta de las Trompetas”, predicado el 19 de julio de1964, dice:

“Esto será la trompeta, la fiesta fue rechazada; entonces su Mesías será dado a conocer. Note, ellos (o sea, los judíos) conocerán a su Mesías cuando le vean. Él viene en poder esta vez, el que ellos buscaron; Él viene en poder para la Novia gentil, y los judíos van a reconocerlo”.

O sea que la manifestación de Cristo en el Día Postrero, en el cumplimiento de esa Tercera Etapa, en donde Él se va a manifestar en toda Su plenitud en el cumplimiento de la Visión de la Carpa, los judíos van a ver esa manifestación y van a decir: “Pero ¡este es el que nosotros estamos esperando!”.

Israel está esperando la Venida del Mesías; y la Iglesia del Señor Jesucristo también está esperando la Venida del Señor. Por cuanto la Iglesia del Señor Jesucristo está en el Nuevo Pacto, el cual está vigente, es a la Iglesia que Él vendrá en este tiempo final.

Impreso en Puerto Rico

1 1 Corintios 3:13-15

2 San Juan 13:34-35