Domingo, 21 de noviembre de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #153

DOMINGO, 21 DE NOVIEMBRE DE 2021

TEMA:    LO QUE DIOS HA PROMETIDO

PARA EL DÍA POSTRERO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 27 de diciembre de 1998

Cayey, Puerto Rico

Escrituras base:    Apocalipsis 4:1    /    Apocalipsis 22:16-17

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Tercer Sello – Pág. 212

Rev. William M. Branham

104. Y esa es la misma razón por qué los avivamientos que debemos tener hoy… Ahora, hemos tenido avivamientos denominacionales, pero no hemos tenido una verdadera sacudida. No, no señor. No piense que tenemos avivamientos, porque no los tenemos. Tienen millones y millones de miembros de iglesias, pero no hay nada de avivamiento. La Novia todavía no ha tenido un avivamiento; todavía no ha habido allí ningún avivamiento, ninguna manifestación de Dios para sacudir a la Novia. Estamos esperando eso. Se necesitarán esos Siete Truenos misteriosos para despertarla. Él los mandará, lo ha prometido.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 26

Mirando a lo que no se ve

Jeffersonville, Ind., 10-3-58

Rev. William M. Branham

216 – “Ahora, la otra noche tomé un grupo en el cuarto de oración aquí dentro para–sólo para ver si el nuevo ministerio que ha sido prometido vendría a existencia en el tabernáculo aquí, antes de llegar a la Carpa. Bueno, hasta donde sé, allí no hubo nada, no más que sólo–tan pronto como entré allí, el Espíritu del Señor entró, y sólo comenzó a discernir los espíritus, y diciéndole a las personas de sus problemas, y demás. / Y hoy en las entrevistas, el Espíritu Santo fue maravilloso. Y parecía como quizá continuaría por un tiempo, hasta que esa Carpa llegue, en el marco del mismo ministerio que he tenido, porque en las entrevistas hoy hubo cuatro visiones grandes y sobresalientes que tomaron lugar en las entrevistas. Por lo tanto, al parecer, a lo mejor, voy a seguir hasta que quizá la Carpa comience, o donde sea que ÉL HA ESCOGIDO PARA COMENZAR A DECLARAR SU NOMBRE EN UNA MANERA NUEVA. PERO CUANDO LO HAGA, SERÁ SÓLO TAN PERFECTO COMO LOS OTROS, SERÁ TAN… Y estoy confiando en Dios que será más grande que los otros; no por causa de nuestro ministerio, pero por causa de los enfermos y la gente necesitada. Hay tanta necesidad en la Tierra hoy”.

 

EL UNGIDO CON EL ESPÍRITU DEL SEÑOR:

EL QUE HABÍA DE VENIR

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 5 de enero de 1997

Cayey, Puerto Rico

Y Cristo dos mil años atrás dijo: “Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros”1.

Y cuando ustedes vean al que había de venir, al Ungido con el Espíritu, al Señor, esa Escritura nuevamente estará cumpliéndose; y la segunda parte, que no leyó Cristo, estará cumpliéndose también, pues estará predicando “el día de venganza del Dios nuestro” bajo el ministerio del que había de venir: el Ungido con el Espíritu del Señor.

Este mensajero estará hablando siempre ungido con el Espíritu del Señor; por lo tanto, lo que él estará hablando, su Mensaje será ASÍ DICE EL SEÑOR, para la Iglesia del Señor Jesucristo y luego para el pueblo hebreo. Él estará predicando el Mensaje del Evangelio del Reino para la Dispensación del Reino, para todos los hijos de Dios de entre los gentiles y para el pueblo hebreo también.

 

EL TIEMPO DE ESPERA PARA SER TRANSFORMADOS

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 3 de septiembre de 1995

Cayey, Puerto Rico

Cada escogido de Dios, miembro del Cuerpo Místico de Cristo nacido de nuevo del Agua y del Espíritu, es como Job (el personaje del cual leímos al principio), que no importa que se pierdan sus bienes materiales, o su familia muera, o su cuerpo se enferme de alguna enfermedad que el diablo le traiga a su cuerpo: la persona siempre dirá: “Jehová dio, Jehová quitó, sea el Nombre de Jehová bendito”. No se apartará de servir a Dios.

Dios tuvo confianza en Job, porque Job confiaba en Dios; y no estaba dispuesto a apartarse de Dios, no importa lo que le sucediera a él, a su familia o a sus bienes. Y así es cada hijo e hija de Dios: no importa lo que le pase a él o a su familia o a sus bienes, él siempre seguirá a Dios, servirá a Dios y recibirá su transformación; no se apartará de Dios.

San Pablo dijo: “Nadie o nada nos apartará del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor nuestro. Ni hambre, ni persecución, ni espada, ni ángeles, ni principados, nada nos apartará del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor nuestro”2.

Cuando las personas se apartan, dejan de servir a Dios, es porque no han nacido de nuevo. Porque cuando la persona nace de nuevo, ha sido sellada con el Espíritu Santo de la promesa hasta y para el Día de la Redención, o sea, para el día de la transformación de su cuerpo.

Así que adelante, como Job y como todos los héroes de la fe: sirviendo a Dios, temiéndole, y esperando nuestra transformación. Estamos en un tiempo de espera; pero el que prometió, cumplirá lo que Él ha prometido3.

Mientras llega ese momento, mientras llega nuestra transformación, Él ha estado y estará cumpliendo diferentes promesas hasta que llegue al cumplimiento de esa promesa gloriosa de nuestra transformación.

No hay lugar a dudas para los hijos de Dios. Hemos creído en Dios, en el Ángel de Jehová, en el Ángel del Pacto, que es nuestro amado Señor Jesucristo, el Dios de Israel, el Dios de Abraham, de Isaac y de Israel; y también el Redentor de Israel y el Rey de Israel. Ese es nuestro Redentor, nuestro amado Señor Jesucristo. Y en Él yo esperaré. ¿Y ustedes?

Continuaremos esperando el cumplimiento de la promesa hecha para todos sus hijos, de la transformación de nuestros cuerpos y de la resurrección de los muertos en Cristo.

 

EL SÉPTIMO SELLO Y EL DÍA DEL SEÑOR

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 24 de septiembre de 1995

(Segunda actividad)

Bogotá, Colombia

Ahora, todo lo que Dios ha hecho a través de la historia de la raza humana, siempre ha sido lo que Él ha prometido en Su Palabra; por lo tanto, han sido los planes divinos siendo cumplidos en medio de la raza humana. Los Siete Sellos del libro del Apocalipsis contienen las cosas que sucederían durante las siete etapas o edades de la Iglesia gentil en la Dispensación de la Gracia, y también contienen las cosas que sucederán en el Día Postrero, en la Dispensación del Reino, en el Día del Señor.

Y estas cosas que deben suceder bajo la manifestación del Séptimo Sello, solamente pueden ser dadas a conocer y entendidas por medio del Mensaje del Ángel del Señor Jesucristo, que es enviado para dar testimonio de estas cosas, para dar testimonio de las cosas que deben suceder pronto en el Programa Divino, y conforme al Programa Divino, conforme a las profecías de Dios para el Día Postrero.

Cualquier otra forma que cualquier persona o grupos religiosos, o de cualquier índole, tome para entender las cosas que deben suceder en el Día Postrero, no acertarán ciento por ciento en lo que Dios estará haciendo y cómo lo estará haciendo. Porque cuando Dios establece que será en una forma como se podrá obtener el conocimiento de las cosas que deben suceder, entonces no hay otra forma. Y si la persona se busca otra forma, eso será su propia forma, en donde no va a obtener nada de lo que desea obtener.

 

LA CREACIÓN DE UN NUEVO HOMBRE

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 12 de febrero de 1995

Bogotá, Colombia

La evidencia que tenemos que una Obra es de Dios, es la Palabra prometida. Si a través del velo de carne donde está ese Espíritu haciendo esas obras, está cumpliendo lo que fue prometido para ese tiempo, ese es el Espíritu de Dios que ha venido para cumplir Sus promesas.

Y toda persona tiene que guardar silencio y no ponerse a hablar en contra de ese Espíritu que está llevando a cabo esas obras por medio del velo de carne que está usando; porque blasfemar contra ese Espíritu que está dentro, es blasfemia imperdonable o pecado imperdonable; el único pecado que dice el Señor que “no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero”4, o sea, ni en el glorioso Reino Milenial.

Así que toda persona antes de hablar, antes de opinar, debe conocer la Biblia y las promesas que están hechas para el tiempo en que está viviendo, para que así no vaya a cometer el error más grave de su vida, y no tenga después oportunidad de arrepentimiento, como le pasó a algunas personas en el pasado, que después llorando querían una oportunidad y no pudieron.

Cuando el Espíritu de Dios, en la Obra que está haciendo, es identificado en la Escritura y por la Escritura, toda persona debe ser reverente a ese Espíritu de Dios, al Espíritu Santo en Su manifestación; porque con Dios no hay juegos ni excusas tampoco. Uno tiene que enfrentarse a la realidad del Programa de Dios correspondiente al tiempo en que vive.

Impreso en Puerto Rico

1 San Lucas 4:21

2 Romanos 8:35-39

3 Hebreos 10:23

4 San Mateo 12:32