Domingo, 20 de junio de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #109 – DOMINGO, 20 DE JUNIO DE 2021

TEMA: EL PRECURSOR: UN TESTIGO DE LA LUZ

Dr. William Soto Santiago

Miércoles, 7 de octubre de 1998

Bogotá D.C., Colombia

Escritura base:    San Juan 1:1-18 y 8:12

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 63

La Palabra hablada es la Simiente original

Jeffersonville, Ind., 3-18-62

Rev. William M. Branham

555 – “Mi misión, y yo creo que Dios me ha llamado para… yo tengo que decir unas cosas personales hoy día, porque eso es lo que les dije que iba a hacer, ¿ven?, y decirle al mundo. Mi misión, yo creo, en la Tierra ¿es que? Es precursar la Palabra venidera (¿ven?), la Palabra venidera que es Cristo. Y Cristo en Él tiene el Milenio y tiene toda cosa allí directamente, porque Él es la Palabra”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 80

El Absoluto

Jeffersonville, Ind., 12-30-62

Rev. William M. Branham

683 – “Oh, yo recuerdo, Él bajó allí en esa luz grande, allá, de pie en el fondo del río, 1933, en junio, cuando Él dijo: ‘Así – así como Juan el Bautista fue enviado delante y precursó la Primera Venida de Cristo, yo te envío con un Mensaje para el mundo, para precursar la Segunda Venida de Cristo’. Y alrededor del mundo se ha ido, y las lumbres del avivamiento habían sido edificadas por 15 años en casi cada montaña. Sanidad Divina a través del mundo, y el poder, y restauración. Y ahora, yo creo que ella está lista para pegar en esa culminación final más allá, para traer hacia el frente una fe que raptará la Iglesia en gloria. Y ella descansa en el mensaje”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 81

Señores, ¿es este el tiempo?

Jeffersonville, Ind., 12-30-62

Rev. William M. Branham

687 – “Yo estaba bautizando a las 2:00 de la tarde y directamente del cielo bronceado, donde no había habido lluvia por una semana. Aquí vino con un rugido, Él dijo: ‘Así como Juan el Bautista fue enviado para precursar la Primera Venida de Cristo, tú eres enviado con un Mensaje para precursar la Segunda Venida de Cristo’. Muchos hombres… hombres negociantes de la ciudad estaban parados en el margen y me preguntaron qué quería decir, yo dije: “Eso no era para mí, es para ustedes. Yo creo”. En él se fue. Y cuando ese Ángel se fue, si recuerdan, se fue hacia el occidente mientras subía; directo hacia arriba sobre la parte de arriba del puente, y se fue al occidente”.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 119

Mire hacia Jesús

Jeffersonville, Ind., 12-29-63

Rev. William M. Branham

1058 – “Tal vez estoy construyendo una plataforma para que alguien más suba en ella. Tal vez yo sea llevado antes de ese tiempo. / Pero yo creo que estamos tan cerca que no moriría de edad avanzada. Y siendo de cincuenta y cuatro años, no me moriré de viejo hasta que Él esté aquí. ¿Ven? A menos que sea disparado, asesinado o alguna otra cosa, de algún modo muerto; la edad avanzada solamente no me matará hasta que Él venga. Y yo creo eso. / Tal vez yo no lo haré, pero este Mensaje introducirá a Jesucristo al mundo. Porque: ‘Así como Juan el Bautista fue enviado para precursar a la Primera Venida, así es el Mensaje para precursar la Segunda Venida’. Y Juan dijo: ‘He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo’. ¿Ven? Así es que será paralelo en todo. Y yo sé que será, el Mensaje continuará”.

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Séptimo Sello – Pág. 474

Rev. William M. Branham

173. Ahora, cuando esta cinta esté en circulación, quizás sea el instrumento para correr a diez mil de mis amigos, porque van a decir: “El hermano Branham está tratando de hacerse un siervo o profeta ante Dios”. Déjenme decirles esto, mis hermanos: Eso es un gran error. Yo únicamente les estoy diciendo lo que vi y las cosas que me han sido dichas. Usted haga lo que guste. Yo no sé quién será, ni qué va a suceder. ¡No sé! Solamente sé que esos Siete Truenos contienen el misterio por cuya razón hubo silencio en el Cielo. ¿Todos entienden?

174. Quizás sea ahora el tiempo y la hora cuando aparezca esta gran persona que hemos estado esperando. Quizás este ministerio, por el cual he tratado de convertir a la gente a la Palabra, ha servido de fundamento. Si así es, entonces les estaré dejando para siempre. No habrá dos aquí al mismo tiempo. Y aun si así fuera, él crecerá y yo menguaré. ¡Yo no sé! Pero Dios me ha dado el privilegio de mirar y ver lo que es; lo vi abrirse hasta donde lo vi. Ahora esa es la verdad. Y estoy seguro que ustedes han notado las cosas que han sucedido en esta semana. Estoy seguro que notaron al niño del hermano Collins que estaba por morir aquella noche, luego la muchachita con leucemia. El Reino de Dios está en camino, y la cosa está cambiando más del negativo al positivo, así como ha sido. Ahora, eso no debiera ser tropiezo para ninguno. Es de la justificación a la santificación, de allí sigue al Bautismo del Espíritu Santo y luego a oír esto. Simplemente estamos llegando más cerca a Dios a cada paso.

 

EL MINISTERIO DEL ESPOSO Y LA ESPOSA HOY

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 22 de septiembre de 1989

Bogotá, Colombia

Así como los escogidos, la Esposa allá, que estaba con el Señor Jesucristo en Su Primera Venida y estaba escuchando las palabras del Esposo… Y Juan, siendo el amigo del Esposo, el cual no pertenecía a ese grupo que estaba con el Señor Jesucristo, y tampoco las personas que estaban con Juan el Bautista: tampoco estaban formando parte de esa Esposa del Señor Jesucristo en Su Primera Venida; pues    los discípulos de Juan,    que continuaron con Juan aunque el Mesías estaba allí presente, no eran discípulos del Señor Jesucristo sino de Juan el Bautista; por lo tanto, no eran la Esposa del Señor, a la cual el Señor le estaba hablando esa Palabra.

Pero Juan decía1: “El amigo del Esposo se goza en la Voz del Esposo”. La Voz del Esposo: que estaba hablándole, revelándole los secretos del Reino de los Cielos a la Esposa, que estaba formada por aquel grupo de creyentes en el Señor Jesucristo en Su Primera Venida.

Por eso el Señor Jesucristo les dijo a aquellos que habían creído en Él (no a los que estaban siguiendo a Juan, sino a los que lo estaban siguiendo a Él), les dijo2: “Mas a vosotros es concedido conocer los misterios del Reino de los Cielos”. Y también les dijo3: “Mas bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. Porque muchos de los profetas y de los justos desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron; y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron”.

¿Qué estaban viendo ellos y qué estaban oyendo ellos? Ellos estaban viendo al Esposo, a Cristo, al Mesías en Su Primera Venida; ellos habían recibido al Hijo del Hombre, al Esposo. ¿Y qué estaban escuchando ellos? Ellos estaban escuchando la Voz del Esposo revelándoles los misterios del Reino de los Cielos, para así ellos poder recibir las bendiciones de Dios correspondientes para aquel tiempo, en aquella segunda dispensación que estaba comenzando.

Ahora, vean ustedes cómo aconteció dos mil años atrás. Ahora vean ustedes que nuevamente el Señor Jesucristo envió un mensajero precursor: de la Segunda Venida del Hijo del Hombre, así como lo hizo para la Primera Venida.

Y él vio cosas que habrían de acontecer en la Segunda Venida del Hijo del Hombre, las cuales él anunció que acontecerían; él mostró estas cosas en diferentes formas: por sueños, por visiones, en forma parabólica también y en diferentes formas. Y algunas de estas cosas no le fueron también, algunas de ellas, no le fueron permitidas: no le fue permitido dar a conocer lo que él vio, cuando se trató del cumplimiento de la Visión de la Carpa y ese cuartito pequeño de madera que algún día, en el ministerio del Esposo y la Esposa, aparecerá en la escena.

Era un secreto no concedido a ninguna de las edades de la Iglesia gentil, ni tampoco a la etapa en donde él estuvo precursando la Segunda Venida del Hijo del Hombre, que fue entre la séptima edad y la octava edad, o sea, entre la Edad de Laodicea y la Edad de la Piedra Angular.

A las personas que vivieron en ese tiempo y siguieron el Mensaje del precursor de la Segunda Venida del Hijo del Hombre, no les fue permitido conocer ese secreto, porque ese secreto estaba debajo del Séptimo Sello, que es la Segunda Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles; es la Segunda Venida del Esposo a la Esposa, para así llevar a cabo el ministerio final, y llevar a cabo la Gran Obra de y en la Segunda Venida del Hijo del Hombre en unión a Su Esposa.

Por lo tanto, no fue permitido revelar este gran secreto, porque no correspondió el cumplimiento de ese secreto o misterio a ninguna de las edades del pasado, ni tampoco a la brecha entre la séptima edad y la octava edad, o sea, entre la séptima edad de la Iglesia de Laodicea y la octava edad de la Piedra Angular.

Impreso en Puerto Rico

1 San Juan 3:29

2 San Mateo 13:11, San Marcos 4:11, San Lucas 8:10

3 San Mateo 13:16-17