Domingo, 12 de septiembre de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #133

DOMINGO, 12 DE SEPTIEMBRE DE 2021

TEMA:    LAS COSAS QUE FUERON,

LAS QUE SON Y LAS QUE HAN DE SER

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 1 de noviembre de 1998

Córdoba, Argentina

Escritura base: Apocalipsis 1:10-20

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Primer Sello – Pág. 104

37. También hallamos, en el estudio de las Escrituras, que cada mensajero siempre viene al final de la edad. Pablo vino al final de la edad, y hallamos que sucedió lo mismo con Ireneo, con Martín y con Lutero, el cual vino al final de la edad católica. Wesley vino al final de la edad luterana; pentecostés vino con el bautismo del Espíritu Santo al final de la edad de la santificación. Al final de la edad pentecostal, según la Palabra de Dios, y que Dios me ayude en esta noche para mostrárselos, debemos recibir un mensajero que tomará todas las cosas que ellos dejaron sin terminar y revelará todo el secreto de Dios para aparejar la Novia para el Rapto. Luego vienen siete truenos misteriosos que ni están escritos. Correcto. Y yo creo que por medio de los Siete Truenos será revelado en los últimos días lo que se necesita para aparejar la Novia para tener la fe del rapto; porque con lo que tenemos ahora no podríamos subir. Hay algo que tiene que venir para aparejarnos porque como estamos ahora apenas podemos tener suficiente fe para la sanidad divina. Tenemos que tener suficiente fe para ser transformados en un momento y ser sacados de esta Tierra. Y veremos más adelante (Dios mediante), dónde está esto escrito.

 

EL ESPÍRITU SANTO,

NUESTRA FUERZA SUSTENTADORA

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 3 de diciembre de 2016

El Paso, Texas, Estados Unidos

Cristo había enviado a Sus doce apóstoles a predicar, a sanar a los enfermos, echar fuera demonios, a hacer todas las cosas que Jesús también hacía (y después envió setenta más); pero ahora se encuentra con un problema, de que no les funcionaba lo que hacían; trataban de que saliera echándolo fuera, reprendiéndolo, y no salía. Muestra que los discípulos no tenían la fe perfecta, como la tenía Jesús.

Y algún día la Iglesia del Señor Jesucristo llegará a la fe perfecta, en una edad perfecta, para obtener la Gran Victoria en el Amor Divino; de la cual habla el reverendo William Branham mostrando las Escrituras que hablan de esa bendición tan grande que viene para la Iglesia del Señor Jesucristo, en donde llegará a la fe perfecta y obtendrá la Gran Victoria en el Amor Divino. Y todo eso va a ser realizado en el cumplimiento de la Tercera Etapa, que corresponde al cumplimiento de la Visión de la Carpa.

Por eso es que van a suceder grandes cosas por la Palabra creadora que será hablada, con fe perfecta, y ahí es donde la Iglesia del Señor Jesucristo obtendrá la Gran Victoria en el Amor Divino, y llegará a la resurrección de los muertos en Cristo, volverán a estar con nosotros; y cuando los veamos, seremos transformados. Tan sencillo como eso.

Y las obras que dice la Escritura1: “Las obras que yo hago, vosotros también las haréis”, será una realidad en esa edad perfecta, que es la Edad de la Piedra Angular; donde se obtendrá la Gran Victoria en el Amor Divino a tal grado que se obtendrá la gran victoria sobre la muerte física; porque seremos transformados, y los que murieron creyentes en Cristo regresarán, resucitarán en cuerpos glorificados.

Ellos están en sus cuerpos teofánicos, cuerpos angelicales, que es en espíritus, en el mundo de los espíritus, en la sexta dimensión, a la cual Jesús, Jesucristo bajará; y luego de un juicio que hará con los líderes, luego vendrá a la Tierra, los resucitará en cuerpos eternos y glorificados; y cuando los veamos, seremos transformados. Tan sencillo como eso.

 

EL DÍA POSTRERO Y SUS MISTERIOS

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 16 de junio de 2002

Cayey, Puerto Rico

Y ahora, vean ustedes, todas estas cosas para este tiempo final son misterios del Día Postrero; misterios del Día Postrero para el mundo y el reino del mundo, el reino de las tinieblas, que estará operando a través de la etapa de los pies de hierro y de barro cocido, que es el reino o imperio del anticristo, de la bestia, del hombre de pecado, del 666.

Y para conocer ese misterio del 666, dice que es para la mente que tiene sabiduría. Y el Arcángel que viene para dar sabiduría es el Arcángel Gabriel, al profeta Daniel, y le muestra todas estas cosas a Daniel.

En la revelación que le dio al profeta Daniel está todo lo que estaría pasando en el reino de los gentiles, y también las cosas que estarían pasando en el reino del pueblo hebreo.

Y ahora, encontramos que para el Día Postrero, los misterios que estarán siendo cumplidos en medio de los gentiles, ya todos están profetizados, pues están contenidos en el Libro de la Verdad; y el Arcángel Gabriel es el que tiene acceso a ese Libro, y es el enviado para dar revelación (al profeta Daniel) del contenido de ese Libro, de las cosas que han de suceder.

 

LOS MISTERIOS DEL REINO DE DIOS

(Reunión de ministros)

Dr. William Soto Santiago

Miércoles, 20 de agosto de 2003

Torreón, México

Y luego en el capítulo 22, verso 16, dice:

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias. Yo soy la raíz y el linaje de David, la estrella resplandeciente de la mañana”.

Es por medio de este Ángel que vino la revelación a Juan de todas las cosas que iban a suceder. Ya en el tiempo de Juan lo encontramos ministrando. Así como el Ángel de Jehová, el Ángel del Pacto, lo encontramos en el Antiguo Testamento ministrando, y luego se hizo carne y habitó en medio del pueblo hebreo, y fue conocido por el nombre de Jesús.

Y ahora, Cristo tiene en Su Iglesia ese Ángel ministrando. Vean, en el tiempo de Juan le está ministrando la revelación apocalíptica; este Ángel conoce todas esas cosas que deben suceder pronto, y las da a Juan en forma parabólica, con estos símbolos, que son símbolos que corresponden al Antiguo Testamento.

Por eso encontramos que estos símbolos del Apocalipsis están también en el libro del profeta Ezequiel, y también en el libro del profeta Daniel, y también en el libro del profeta Isaías; y así por el estilo, encontramos estos símbolos en el Antiguo Testamento; los encontramos en el libro de Levítico y del Éxodo también, estos símbolos.

O sea que todos estos símbolos apocalípticos ya en el Antiguo Testamento también habían sido usados, tanto en parábolas, en profecías, como también en la construcción de diferentes cosas del templo que construyó Salomón y del tabernáculo que construyó el profeta Moisés.

Ahora, nosotros estamos viviendo en el tiempo en que estos misterios del Reino de Dios, correspondientes a este tiempo final, estarán siendo abiertos para los escogidos de Dios; y solamente el Espíritu de Cristo, el Espíritu de Dios, es el que conoce las cosas de Dios. Por lo tanto, por medio de Su Espíritu Santo, este Ángel en la Iglesia de Jesucristo, en el Día Postrero, estará manifestado en carne humana, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

A Juan se las dio en símbolos, que viene a ser algo parabólico y profético. A nosotros nos abrirá las Escrituras y nos dará a conocer el significado de todas estas cosas que deben suceder pronto.

Ya muchas han sido dadas a conocer por el Espíritu de Cristo a través de los apóstoles San Pedro, y también por el apóstol San Pablo, y también por el séptimo ángel mensajero de la séptima edad de la Iglesia: el reverendo William Branham. Pero hay cosas que todavía no han sido abiertas, pero que tenemos la promesa que serán abiertas y dadas a conocer a la Iglesia, más arriba de las siete edades de la Iglesia, más arriba de la primera edad, de la segunda, de la tercera, de la cuarta, de la quinta, de la sexta y de la séptima edad; y eso de más arriba es la Edad de la Piedra Angular, donde estará el Espíritu de Cristo manifestado; y por medio de Su Ángel, Jesucristo estará revelándonos todas estas cosas que deben suceder pronto.

Ahora, ya sabemos que ese Ángel es el siervo fiel y prudente; sabemos que ese Ángel que le dio a Juan la revelación del Apocalipsis, dice el reverendo William Branham que es un profeta; y dice que toda revelación tiene que venir por medio de un profeta: no puede venir de otra forma.

Por lo tanto, todos los que quieran conocer la Palabra revelada para el Día Postrero (aparte de lo que ya Dios ha revelado por los profetas, Jesús, los apóstoles y los siete ángeles mensajeros), todo lo que corresponde para este tiempo ser revelado, tiene que venir por medio de un profeta.

Por lo tanto, todas las cosas que deben suceder y debemos conocer, las estaremos conociendo a medida que vayan siendo abiertas por el mensajero del Día Postrero, que será un profeta mensajero dispensacional; y, por consiguiente, será la primera ocasión —y la única— que Cristo enviará un profeta dispensacional a Su Iglesia.

Por lo tanto, si fue grande cuando Dios envió los apóstoles, si fue grande cuando Cristo envió al primer ángel mensajero (San Pablo), al segundo, al tercero, al cuarto, al quinto, al sexto y al séptimo, mucho más grande será para este tiempo final, en la Iglesia, cuando la Iglesia vea al Ángel de Jesucristo, al mensajero de la Dispensación del Reino, de la séptima dispensación, dándonos a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto.

Por medio de ese ministerio que estará operando en ese Ángel, estará llamando y juntando con Gran Voz de Trompeta a todos los escogidos de Dios.

Ese es el Ángel que tiene la Gran Voz de Trompeta, ese es el Ángel que será mensajero a la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero en la Edad de la Piedra Angular, y luego será el mensajero al pueblo hebreo también; porque es un profeta mensajero dispensacional, prometido en las profecías y parábolas que fueron habladas y que serán cumplidas en este tiempo final.

Parte de esas parábolas ya han sido cumplidas, como la siembra, nacimiento y crecimiento del trigo; pero la cosecha corresponde a este tiempo final. Y la Cosecha…, para ser llevada a cabo la cosecha del trigo, corresponde al ministerio de los Ángeles del Hijo del Hombre; ministerios que estarán en el Ángel del Señor Jesucristo.

Solamente conocer que ese misterio estará siendo cumplido por el Espíritu Santo en el Ángel de Jesucristo, es tener una revelación muy grande de las cosas que estarán sucediendo en este tiempo final. Y por consiguiente, sabrán que ese será el Ángel Mensajero, y el Mensaje que él traerá, lo que Cristo respaldará en este tiempo final; porque ya los otros ángeles mensajeros llegaron a su final.

Juan el Bautista dijo, hablando de Cristo: “A Él le conviene crecer, y a mí menguar”. Y el precursor de la Segunda Venida de Cristo dijo: “No habrá dos aquí al mismo tiempo. Y aun si así fuera: yo menguaré y él crecerá”.

 

EL CAMINO AL LUGAR SANTÍSIMO

(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago

Martes, 21 de marzo del 2000

Tres Arroyos, Argentina

Ahora, hay algo muy importante ahí, que estará sucediendo: Cuando Cristo termine Su Obra de Intercesión en el Cielo ya estará completo el Cuerpo Místico de Cristo, ya estará construido plenamente el Templo espiritual de Cristo; ya estará construido el Lugar Santísimo, que es lo último que es construido; y ya es dedicado a Cristo, a Dios, ese Templo espiritual. Y entonces Cristo se manifiesta en él, en el Lugar Santísimo, sobre el Arca del Pacto, sobre el Propiciatorio; y toda misericordia, para quien sea, solamente podrá salir de ese Templo.

Porque ya del Templo que está en el Cielo, por cuanto no hay Sangre allí, y Cristo ya no estará allí, ya no saldrá misericordia de allá. Pero por cuanto el Templo espiritual de Cristo estará fusionado con el Templo celestial: todo lo que se lleve a cabo en ese Templo terrenal, o sea, la Iglesia de Jesucristo, aunque es un Templo celestial, Dios lo aceptará.

Desde ahí es que Cristo estará ministrando luego que Él termina Su labor en el Trono del Padre; y entonces viene para reclamar Su propio Trono. Y Él reclamará el Trono de David, para sentarse como Rey.

Y ahora, Él estará manifestado en la Tierra en el instrumento que le corresponda al ministerio del Lugar Santísimo del Templo espiritual de Cristo; por lo tanto, tiene que ser un mensajero dispensacional. Y el único que hay, prometido en la Biblia, Cristo dice que Él lo envía: “Yo Jesús he enviado mi Ángel para dar testimonio de estas cosas en las iglesias”.

A través de ese mensajero será la manifestación de Cristo, el Ángel del Pacto, en el Lugar Santísimo de Su Templo espiritual. Por lo tanto, habrá un ministerio que corresponde a Sumo Sacerdocio para poder ministrar en ese lugar.

Por eso es que para el ministerio en ese lugar, para ministrar la Palabra, para traer la revelación divina, solamente vendrá a ese ministerio; y solamente ese ministerio es el que podrá traer la revelación divina para el pueblo.

Impreso en Puerto Rico

1 San Juan 13:15