Domingo, 10 de octubre de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #141

DOMINGO, 10 DE OCTUBRE DE 2021

TEMA:    EL MISTERIO DEL ÁNGEL DE JESÚS

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 26 de noviembre de 1998

(Segunda actividad)

San Pablo, Brasil

Escrituras base: Apocalipsis 1:1-3    /    Apocalipsis 22:16

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Quinto Sello – Pág. 301

Rev. William M. Branham

106. Noten bien: En el tiempo cuando Dios iba a librar al mundo antes del diluvio, Él mandó un águila. Cuando decidió librar a Israel, también mandó un águila. ¿No cree usted que cuando Juan estaba en la Isla de Patmos, este Mensaje era tan perfecto que aun no podía ser confiado a un Ángel? Ahora, un ángel es un mensajero, pero ¿sabía usted que aquel mensajero era un profeta? ¿Lo creen? Vamos a probarlo. Veamos Apocalipsis 22:9 para ver si no fue un águila. Él era un ángel, un mensajero, pero era un profeta, el cual reveló a Juan completamente este libro de Apocalipsis. Ahora veamos lo que Juan vio:

Yo Juan soy el que ha oído y visto estas cosas. Y después que hube oído y visto, me postré para adorar delante de los pies del ángel que me mostraba estas cosas.

Y él (el ángel) me dijo: Mira que no lo hagas (ningún verdadero profeta recibiría adoración, o mensajero cualquiera): porque yo soy siervo contigo, y con tus hermanos los profetas, y con los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios. (Apocalipsis 22:89).

107. Ahora, el Libro era tan importante, y es la Palabra de Dios. ¡Cuidado! Cuando la Palabra de Dios es revelada, tiene que ser traída por el profeta porque solamente a él llega la Palabra de Dios.

 

SIENDO BIEN ENSEÑADOS

EN LA ENCRUCIJADA DEL TIEMPO

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 6 de mayo de 2000

Villahermosa, México

Ahora, “ver quién es ese Ángel”, quiero decir, veremos quién es ese Ángel el cual ministró a Juan el apóstol y el cual tiene que haber ministrado a través de toda la historia bíblica; y estaríamos viendo el misterio del Ángel del Señor Jesucristo. Eso será si Dios me permite hablar más claramente; pero si no, lo dejaremos para alguna otra ocasión en donde mencionaremos ese Ángel por el Nombre que él ha tenido en otra dimensión cuando le dio a Juan el apóstol la revelación del Apocalipsis. Pero eso lo dejaremos pendiente para alguna ocasión. Todo será sencillo; porque Dios obra las cosas grandes en forma sencilla.

 

EL ÁNGEL CON EL INCENSARIO DE ORO

Dr. William Soto Santiago

Miércoles, 12 de mayo de 1999

Veracruz, México

(…) Hemos llegado al tiempo final y sabemos que de un momento a otro se completará el Cuerpo Místico de Jesucristo, nuestro Salvador. Y cuando eso ocurra, todo esto también ocurrirá; y Cristo tomará el Libro de la Vida del Cordero en el Cielo, los Siete Sellos, el Libro de los Siete Sellos, lo abrirá en el Cielo; y al abrirlo en el Cielo, luego, cuando abra el Séptimo Sello, todo el misterio de la Segunda Venida de Cristo será conocido por todos en el Cielo. Y luego ese misterio que para la humanidad ha sido un rompecabezas, será proclamado al pueblo hebreo y a las vírgenes insensatas también; pero ya ese misterio lo estarán comprendiendo los escogidos del Día Postrero.

Y en este tiempo, así como los diferentes Sellos se cumplen antes de Cristo tomar el Libro y abrirlos en el Cielo, tienen que estar esos Sellos materializándose en la Tierra. Por lo tanto, la historia de cada Sello ya, vean ustedes, estará realizada, de estos Sellos. O sea, que ya se sabrá qué fue el primer sello, segundo sello, tercer sello, cuarto sello, quinto sello, sexto sello… Ya todos sabrán que ese misterio del Sexto Sello, que es nada menos que el ministerio de Moisés y Elías, ya la gente sabrá, los escogidos sabrán quién es Moisés y quién es Elías, y sabrán también el misterio del Séptimo Sello, sabrán el misterio de la Segunda Venida de Cristo.

Los primeros que conocerán ese misterio serán los escogidos de Dios, la Iglesia del Señor Jesucristo, en el Día Postrero. Y antes de la Iglesia de Jesucristo, ¿quién lo conocerá? El Ángel del Señor Jesucristo, a quien Cristo lo revelará, y él lo revelará a la Iglesia: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”. (Apocalipsis 22, verso 16).

Y Apocalipsis 22, verso 6, nos dice: “Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

Nadie podrá conocer las cosas que deben suceder pronto, excepto aquellos que estarán escuchando al Enviado de Jesucristo, al Enviado de Dios, que es el Ángel del Señor Jesucristo, el cual es el profeta de la séptima dispensación, de la Dispensación del Reino, con el Mensaje del Evangelio del Reino, a través del cual Cristo estará manifestándose y ministrando en Su Iglesia en la Edad de la Piedra Angular, la Edad del Lugar Santísimo, y estará dándonos a conocer por medio de él todas estas cosas que deben suceder pronto.

 

LA RESTAURACIÓN DE LA CREACIÓN

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 28 de enero de 2001

(Segunda actividad)

Cayey, Puerto Rico

Ese Ángel que le dio a Juan la revelación del Apocalipsis, dice el reverendo William Branham: “Pudo haber sido Elías, el profeta Elías, o pudo haber sido alguno de los profetas”. Dice: “Era un espíritu de profeta, ese Ángel que le dio a Juan la revelación del Apocalipsis. No sabemos quién era el Ángel, pero sabemos que era un profeta”.

Era un profeta en cuerpo teofánico, cuerpo angelical; pero para el tiempo final, siendo ese un espíritu de profeta, tiene que hacerse carne en medio de la Iglesia de Jesucristo, para ser enviado a la Iglesia de Jesucristo y darle a conocer todas estas cosas que deben suceder pronto; y luego será enviado al pueblo hebreo para darle a conocer estas cosas también.

Él conocerá el misterio que estará Cristo manifestando en él, y él también dará a conocer ese misterio (hasta donde lo pueda dar a conocer) a la Iglesia del Señor Jesucristo y después al pueblo hebreo.

Pero aún, con todo y eso, seguirá siendo un misterio ese Ángel; porque si ese Ángel estuvo dándole la revelación del Apocalipsis a Juan el apóstol, tiene que tener un nombre cuando estuvo dándole la revelación a Juan el apóstol; pero Juan, o no supo o no escribió el nombre de ese Ángel del Señor Jesucristo.

Pero ese misterio lo conocerá el mismo Ángel cuando esté en medio de la Iglesia de Jesucristo en carne humana. Así como Cristo conocía Su misterio de lo que Él era antes de venir en carne humana: Él sabía que Él era el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, que le había aparecido a Moisés; y también el mismo Ángel de Jehová que le había aparecido a Abraham y había comido con Abraham. Él sabía que Él era antes que Abraham, porque Él es el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, el cuerpo teofánico a través del cual Dios estuvo manifestándose en el Antiguo Testamento, y luego se hizo carne y habitó en medio del pueblo hebreo.

Y ahora, ¿habrá estado este Ángel del Señor Jesucristo en medio de la Iglesia del Señor Jesucristo, desde el nacimiento de la Iglesia de Jesucristo a través de toda la historia de la Iglesia de Jesucristo?

Estuvo con Juan, dándole la revelación del Apocalipsis. Juan quiso adorarlo, pero el Ángel no se lo permitió.

Ese es el Ángel de Jesucristo a través del cual Jesucristo dio a Juan el apóstol la revelación del Apocalipsis; fue el Ángel a través del cual Jesucristo le habló a Juan el apóstol; y era un espíritu de profeta, o sea, un cuerpo teofánico de profeta.

Y para el Día Postrero seguirá siendo el instrumento de Jesucristo cuando esté en medio de Su Iglesia, en medio de la Iglesia de Jesucristo, en carne humana.

Si Jesucristo lo usó estando en cuerpo teofánico, lo usará también cuando esté en carne humana manifestado ese Ángel del Señor Jesucristo.

Es un misterio grande el misterio de ese Ángel; pero ese misterio será tan sencillo que él lo conocerá y él sabrá (al estar en carne humana) que él es el mismo Ángel que le dio a Juan la revelación del Apocalipsis; y podrá abrir ese misterio de toda esta revelación divina; y sobre todo las cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final, podrá abrirsélas a la Iglesia del Señor Jesucristo.

La Columna de Fuego estará acompañando a ese Ángel del Señor Jesucristo; o sea que tendrá la unción del Espíritu Santo ese Ángel del Señor Jesucristo.

Y la Iglesia del Señor Jesucristo, por medio de la revelación de Jesucristo a través de ese Ángel, conocerá el misterio del Séptimo Sello, y conocerá todos los misterios correspondientes a este tiempo final y las cosas que estarán sucediendo en este tiempo final, para la restauración a la vida eterna física en cuerpos eternos, inmortales y glorificados.

Porque este es el tiempo para la restauración de todas las cosas a los hijos e hijas de Dios; este es el tiempo para la restauración de todas las cosas para la Iglesia del Señor Jesucristo; este es el tiempo para la restauración de todas las cosas que perdió Adán y Eva, ser restauradas a todos los hijos e hijas de Dios: ser restaurada la vida eterna física a los hijos e hijas de Dios, ser restaurada la vida eterna física a la Iglesia del Señor Jesucristo, y luego ser restaurado el pueblo hebreo como nación.

 

PROTEGIDOS BAJO LAS ALAS DE DIOS

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 28 de octubre de 2001

Cayey, Puerto Rico

De los profetas que han ministrado antes de venir a la Tierra, encontramos con claridad completa que hay dos, sobre todos ellos (todos los profetas), hay dos de ellos que han ministrado antes de venir en carne humana a la Tierra.

El primero de ellos es el Ángel de Jehová, el Ángel del Pacto, el cual es Jesucristo nuestro Salvador en Su cuerpo angelical, el cual se hizo carne y habitó en medio del pueblo hebreo para establecer el Nuevo Pacto.

Él mismo fue el que le dio a Moisés la Ley en el monte Sinaí; por eso Jesús podía decir: “Antes que Abraham fuese, yo soy”. (San Juan, capítulo 8, versos 56 al 58). Cuando Él dijo estas cosas pensaron que era un loco, que era un fanático y que era un blasfemo, y quisieron apedrearlo.

¿Cómo será si el Ángel del Señor Jesucristo en medio de la Iglesia de Jesucristo, o en público, dice: “Antes que fuera el séptimo ángel mensajero (o sexto, o quinto, o cuarto, o tercero, o segundo, o primero), yo soy”? De seguro dirían: “Otro loco más ha aparecido”. Lo mismo que pensaron de Jesucristo.

Pero la Escritura dice que el Ángel de Jesucristo le dio a Juan la revelación del Apocalipsis en la década del 90. Así que puede el Ángel de Jesucristo en medio de la Iglesia de Jesucristo, en cualquier momento decirlo a la Iglesia; y los escogidos no dirán otra cosa sino: “¡Así es! ¡Amén! Aquí está: en la Biblia”.

Ahora, ¿por qué no creyeron que Jesús era antes que Abraham? Porque ellos no sabían que Jesús era el Ángel de Jehová en Su cuerpo angelical, Su cuerpo teofánico, y luego se había hecho carne.

Y los que no comprenderán este misterio del Ángel del Señor Jesucristo es que no comprenderán que el Ángel del Señor Jesucristo, el cual estará en la Iglesia de Jesucristo en el Día Postrero, en carne humana, como el Ángel Mensajero de la Edad de la Piedra Angular, él estuvo dándole la revelación del Apocalipsis a Juan en cuerpo angelical.

Ese es el Ángel, de todos los Ángeles de Jesucristo, más importante. Ese es el Ángel que heredará todas las bendiciones que Cristo ha prometido para el siervo fiel y prudente. Ese es el Ángel que se sentará con Cristo en Su Trono.

Y si quieren ver un poquito más de ese Ángel: recuerden que ese es el Ángel, también, que en el Día Postrero estará presente, y que recibirá a Cristo con un Nombre Nuevo, y lo recibirá con el Título de Propiedad; y Cristo lo dará a él para que se lo coma.

Ese mismo Ángel es el que en el tiempo final o Día Postrero estará dándonos el alimento espiritual del Señor Jesucristo a tiempo; y será el Ángel que nos estará revelando todas estas cosas que deben suceder pronto, en este tiempo final.

 

EL ÁNGEL CON EL SELLO DEL DIOS VIVO

(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 25 de diciembre de 2004

Cayey, Puerto Rico

Cuando el Séptimo Sello sea abierto por completo, al final del Séptimo Sello, ahí vamos a comprender el misterio de Cristo y Su Ángel.

Así como Pablo nos dice: “Para que conozcamos el misterio de Dios el Padre, y de Cristo”. ¿Ven? Misterio del cual Cristo dijo: “Nadie conoce al Hijo, sino el Padre; y nadie conoce al Padre, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar”. ¿Ven? Hay un misterio entre Dios el Padre, y Su Hijo: Dios el Padre, y Su Ángel, el cual se hizo carne. Y hay un misterio entre Cristo y Su Ángel. Y es un misterio paralelo al misterio de Dios el Padre, y de Cristo.

(…) Muchas gracias por vuestra amable atención, amables amigos y hermanos presentes; y que Cristo les continúe bendiciendo a todos, y usando a todos grandemente.

Vamos a dejar por aquí al reverendo Miguel Bermúdez Marín para continuar…

Un momentito Miguel en lo que… [El hermano William toma su tiempo para empacar y recoger todos sus libros en la forma como acostumbra hacerlo –Editor].

Si cuando estemos transformados tuviéramos que estar así con libros, yo creo que solamente recogiendo los libros, o trayendo los libros, ya conocerían que sería yo el que estaría con ustedes, aunque esté en un cuerpo nuevo. Pero ya al ver así esto, ya sabrían que no es Miguel, porque Miguel no hace así, sino que sabrían que sería yo.

Pero no se preocupen, ustedes también van a estar transformados, y no necesitarán ver ninguna señal porque ya nos conoceremos; en el cuerpo nuevo nos conoceremos tal y como seremos allá.

Bueno, que Dios les continúe bendiciendo a todos, y con nosotros nuestro amigo y hermano, el reverendo Miguel Bermúdez Marín.

Impreso en Puerto Rico