Viernes, 8 de enero de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #62 – VIERNES, 8 DE ENERO DE 2021

TEMA: EL TESORO ESCONDIDO

Dr. William Soto Santiago

Lunes, 12 de julio de 1999

Casma, Áncash, Perú

Escritura base: San Mateo 13:44-50

LIBRO DE LOS SELLOS

El Primer Sello – Pág. 130

Rev. William M. Branham

127. ¿Sabe usted que el nombre “Jehová” no es correcto? Cualquiera sabe que eso es la verdad. Usted, Dr. Vayle, sabe eso. Los traductores no pudieron traducirlo; se deletrea J-V-H-U. Eso no es Jehová, ni siquiera se aproxima. Por cuanto no sabían la traducción, entonces pusieron “Jehová”, pero ese no es Su Nombre. Fíjense: Cada vez que hay una victoria o que algo significativo sucede, un nombre es cambiado. Fíjense cómo fue en los días de Abraham. Primero se llamaba “Abram” pero no les podía nacer el hijo hasta que su nombre fuera cambiado a “Abraham”; y lo mismo con “Sarai”. Ella no tendría más que un vientre muerto hasta que su nombre fue cambiado a S-A-R-A.

128. El nombre “Jacob” significa suplantador, uno que ocupa el lugar de otro, un engañador. Eso fue lo que él hizo: se puso una piel de oveja y engañó a su padre, quien era profeta, para obtener la bendición del primogénito. Puso varas de álamo verde en el agua y las descortezó para que se viera lo blanco del palo, y así hizo que las vacas y las ovejas preñadas parieran becerros y ovejas listados, pintados y salpicados de diversos colores (Génesis 30). Era nada menos que un engañador. Pero una noche se encontró con algo verdaderamente real, él supo que era algo real, y se mantuvo allí hasta el amanecer, hasta que venció; y entonces su nombre fue cambiado a Israel, lo cual significa “un príncipe con poder ante Dios”. ¿Correcto? Así fue con todos los vencedores.

129. Simón era un pescador, pero cuando su fe despertó y supo quién era Jesús, le dijo que Él era el Mesías; Jesús también le dijo su nombre y el nombre de su padre; entonces él venció, y su nombre fue cambiado de “Simón” a “Pedro”.

130. “Saulo” era un buen nombre. Saúl fue rey en una ocasión en Israel; pero ese nombre no era apropiado para un apóstol; podía estar bien para un rey, pero no para un apóstol. Entonces Jesús le cambió ese nombre por “Pablo”. Fíjense en los Hijos del Trueno y los demás.

131. Y ahora Jesús: Su Nombre sobre la Tierra fue Jesús el Redentor, porque fue el Redentor cuando estuvo sobre la Tierra; pero cuando conquistó el infierno y la muerte, los venció y ascendió, entonces recibió un nuevo Nombre. Por esa razón es que gritan y hacen tanto ruido y no reciben nada. Será revelado en los Truenos.

132. Fíjense en el misterio. Él viene cabalgando. Tiene que haber algo para cambiar esta iglesia. Ustedes saben eso. ¡Tiene que venir algo! Ahora noten: Nadie entendía ese nombre, sino Él mismo.

Y estaba vestido de una ropa teñida en sangre: y su nombre es llamado EL VERBO DE DIOS.

Y los ejércitos que están en el cielo le seguían en caballos blancos, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio.

Y de su boca sale una espada aguda, para herir con ella las gentes; y él los regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor, y de la ira del Dios Todopoderoso.

Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. Apocalipsis 19:13-16

133. Allí viene el Mesías, allí es donde está…

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Edad de Pérgamo – Pág. 230

Rev. William M. Branham

195. También dice aquí que Él va a dar al vencedor una piedrecita blanca y en (no sobre) la piedra un nombre nuevo, el cual solamente el dueño conoce. Ahora, la idea de un nombre nuevo, es una idea bien conocida. Abram fue cambiado a Abraham, Sarai a Sara, Jacob a Israel, Simón a Pedro, y Saulo a Pablo. Estos nombres trajeron un cambio o fueron dados por causa de un cambio. Fue solamente después que los nombres de Abram y Sarai fueron cambiados por el Señor, que llegaron a estar listos para recibir al hijo prometido. En el caso de Jacob, él tenía que vencer, y después fue llamado príncipe. En el caso de Simón y de Saulo, su cambio vino cuando ellos recibieron al Señor. Y hoy día, cada uno de nosotros, los verdaderos creyentes, hemos tenido un cambio de nombre. Somos cristianos. Es un nombre que es común entre nosotros. Pero algún día tendremos otro cambio; ciertamente recibiremos un nombre nuevo. Muy bien puede ser que ese nombre sea nuestro nombre original y verdadero, escrito en el Libro de la Vida del Cordero desde la fundación del mundo. Él conoce nuestro nombre pero nosotros no. Algún día, según Su buena voluntad, nosotros también lo conoceremos.

196. Una piedrecita blanca. ¡Cuán hermoso! Aquí está otro cuadro donde el santo recibe recompensa de la mano de Dios por sus aflicciones en la Tierra. ¿Sabe usted que después de Constantino a la iglesia falsa le fue posible poner su mano en la tesorería del Estado y por ese medio construir edificios hermosos llenos de estatuas hermosas? Estas estatuas hechas de mármol blanco, en realidad eran ídolos romanos que habían sido nombrados nuevamente como santos. Las iglesias y su contenido eran excepcionalmente bellas, aun como se ven hoy día, pero Dios no estaba en ellas. ¿Dónde estaba Dios? Con Sus santos en algún hogar o en alguna cueva o alguna región salvaje en la sierra, donde estaban escondidos de los miembros de la iglesia falsa. Ellos no tenían edificios hermosos, ni coros con batas, ni ropa fina ni las demás atracciones mundanas. Pero ahora en esta promesa especial a los verdaderos creyentes de todas las edades, Dios ha declarado que les dará recompensas de gran hermosura y de duración eterna. Deje que los ricos desprecien a los pobres. Déjelos que den grandes cantidades a la iglesia para que ella honre al donador fijando una placa de mármol o alguna estatua en su honor, en un lugar público, para que todos aplaudan. Algún día el Dios que ve y sabe todo, una vez más recompensará a la viuda por darlo todo, aunque sea apenas dos blancas; y Él mismo la recompensará con los tesoros del Cielo.

197. Sí, maná escondido y un nombre nuevo en una piedrecita blanca. ¡Cuán bondadoso es el Señor para con nosotros por recompensarnos tan maravillosamente, siendo nosotros tan indignos! ¡Oh, yo quiero estar listo a toda hora para hacer Su voluntad y para acumular tesoros en el Cielo!

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Edad de Filadelfia – Pág. 354

Rev. William M. Branham

127. ¡Cuán glorioso! Todas las maravillosas promesas de Dios son cumplidas. Todo será terminado. La transformación habrá sido cumplida totalmente. El Cordero y Su Esposa para siempre estarán fundamentados en todas las perfecciones de Dios. Es imposible que alguien lo pueda describir, pero sí podemos pensar y soñar y leer acerca de ello en la Palabra. Pero aun con estas cosas, solamente podemos conocer una parte infinitamente pequeña hasta que llegue aquel gran día de la primera resurrección cuando todo esto llegue a ser una realidad.

128. “Y escribiré sobre él mi nombre nuevo”. Mi Nombre nuevo. Cuando TODO llegue a ser nuevo, entonces Él también tendrá un Nombre nuevo; y ese Nombre también será el nombre de la Novia. Lo que aquel Nombre es, nadie se atreve a conjeturar. Tendría que ser una revelación del Espíritu dada tan concluyentemente que nadie se atrevería a negarla. Pero sin duda, Él dejará aquella revelación para el día en que Él desea mostrar el Nombre. Es suficiente conocer que este Nombre será aún más maravilloso de lo que nosotros jamás podríamos imaginar.

 

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL – VOL. IV

Pág. 166-167

Dios glorifica Su Nombre otra vez

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 19 de septiembre de 1999

(Segunda actividad)

Ciudad de Guatemala, Guatemala

Ahora, hemos visto el nombre que él buscaba. Y vamos a ver un poquito más de ese nombre. Para que tengan el cuadro claro, vamos a ir a la página… vamos a ver qué página, para que tengamos ese cuadro claro por completo: página 26 del libro de Citas, verso 216; para no leer mucho les leeré al final, donde dice:

216 – “… Así que parece quizá yo continuaré adelante hasta quizá que la carpa empiece, o lo que sea que ÉL HA ESCOGIDO PARA PRINCIPIAR A DECLARAR SU NOMBRE EN UNA MANERA NUEVA”.

“Declarar Su Nombre en una manera nueva”, pues es declarar Su Nombre, revelar Su Nombre Nuevo; eso es una manera nueva. El Nombre del Señor Jesucristo en una manera nueva es el Nombre Nuevo del Señor Jesucristo.

Esperen hasta que el Ángel de Jesucristo sea adoptado, y entonces verán el cumplimiento de la Carpa tomando lugar.

¿Y para cuándo será? Será para cuando venga la apretura; por lo tanto, aprovechemos bien el tiempo comiendo alimento espiritual, y creciendo espiritualmente, y madurando espiritualmente, como hijos e hijas de Dios, para, cuando venga la apretura, si no han sido resucitados todavía los muertos en Cristo, sean resucitados; y nosotros los que vivimos, si no estamos transformados todavía, seamos transformados; porque en esa etapa, cuando venga la apretura, es que lo que fue visto manifestado en el reverendo William Branham temporalmente y parcialmente, será visto manifestado en toda su plenitud.

Esa Tercera Etapa estará en toda su plenitud, y ahí estará el Nombre Nuevo del Señor Jesucristo. Y el Nombre Nuevo del Señor Jesucristo será glorificado, como fue glorificado el nombre que usó en Su Primera Venida:

[San Juan 12:28] “Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez (una vez más)”. Y otra vez, pues es por segunda vez.

Ahora, en esa Tercera Etapa, le llama el reverendo William Branham “la Tercera Etapa” a esa etapa donde la manifestación de Dios en toda Su plenitud estará en medio de Su Iglesia, y por consiguiente sucederán cosas que ni nos imaginamos nosotros que serían posibles. Pero si Dios lo ha prometido en Su Palabra, tiene que ser cumplido todo lo que Él ha prometido.

Para la resurrección de los muertos en Cristo tiene que venir la Tercera Etapa, y para nuestra transformación también. Y ahí viene el Nombre Eterno de Dios y Nombre Nuevo del Señor Jesucristo, el cual dice que escribirá sobre el vencedor; y ese será el que conocerá el misterio del Nombre Nuevo de Jesucristo y el misterio de Su Venida.

Y él será adoptado; y cuando sea adoptado entonces serán vistos los milagros y maravillas más grandes de toda la historia del cristianismo, a tal grado que estremecerá al pueblo hebreo; y miren lo que el pueblo hebreo va a decir: la página 22 del libro de Citas, verso 176, al final, dice:

176 – “… Cuando el Señor Jesucristo venga por su Novia, y ellos (o sea, los hebreos) lo vean a Él, ellos dirán: ‘Ese es el que hemos esperado, allí está Él’. Él se levantará con sanidad en Sus alas”.

Y Sus alas son los ministerios de Moisés y Elías. Por eso es que el reverendo William Branham dice: “Los grandes milagros, esos son bajo los ministerios de Moisés y Elías”1.

Impreso en Puerto Rico

1 Citas, pág. 136, párr. 1208