Viernes, 29 de enero de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #68

VIERNES, 29 DE ENERO DE 2021

TEMA: EL JOVEN TRAYENDO A VIDA

LA PALABRA DE DIOS EN EL DÍA POSTRERO

Dr. William Soto Santiago

Jueves, 2 de septiembre de 1999

Villahermosa, Tabasco, México

Escritura base: Isaías 55:3-13

 

LIBRO DE CITAS

Pág. 120

Shalom

Sierra Vista, Arizona, 1-12-64

Rev. William M. Branham

1065 – “Él era la Luz vindicada de ese día. ¿Ve? Pero hay más Palabra para ser vindicada. Él tiene que vindicar más Palabra. Y cuando la última Palabra sea vindicada, entonces la muerte es sorbida con victoria y los muertos en Cristo se levantarán, y entrará el Milenio, y habrá una gran Paz, Shalom”.

 

LIBRO DE CITAS

Pág. 35

El Rey Rechazado

Jeffersonville, Ind., 5-15-60

Rev. William M. Branham

296 – Traslación al Paraíso dicho parcialmente:

“Yo estaba acostado allí, y así, y dije: ‘Bueno, yo sólo pienso en lo que será el otro lado. Yo tengo ya cincuenta años y todavía no he hecho nada. Si sólo pudiera hacer algo para ayudar al Señor…’. Y yo miré y oí algo que seguía diciendo: ‘Solo estás comenzando. Sigue la batalla. Solo sigue en avance…’. Y aquí viene Hope – esa era mi primer esposa. Ella corrió y nunca dijo: ‘Mi esposo’. Ella dijo: ‘Mi precioso hermano’. Y cuando ella me abrazó, había otra mujer parada allí que me abrazó, y luego Hope abrazó a esta mujer, y cada una… Yo pensé: ‘Esto tiene que ser algo diferente, no puede ser. Hay algo…’. ¡Oh!, que quisiera yo jamás volver a esa cáscara vieja otra vez. Yo miré alrededor y pensé: ‘¿Qué es esto?’. Yo me miraba muy bien y yo dije: ‘Yo no puedo entender esto’. Pero Hope parecía ser como una… o, una huésped de honor. Ella no era diferente sino como una huésped de honor. Y oí una voz entonces que habló a mí, que estaba en el cuarto; dijo: ‘Esto es lo que predicaste que era el Espíritu Santo. Este es amor perfecto. Y nada puede entrar aquí sin ello’. Estoy más determinado que nunca en mi vida, que se necesita el perfecto amor para entrar allí… Y ellos gritaron a una voz: ‘Si no hubiera ido, no estuviéramos aquí’. Yo vi alrededor y pensé: ‘Bueno, no lo entiendo’. Yo dije: ‘¿En dónde está Jesús? Yo lo quiero ver tan urgentemente’. Ellos dijeron: ‘Ahora, Él está un poco más alto, aquí por este lado’. Dijeron: ‘Algún día Él vendrá a ti’. ¿Ven? Dijeron: ‘Tú fuiste enviado como un líder y Dios vendrá, y cuando venga Él te juzgará de acuerdo con lo que tú les enseñaste, primero; si entrarán o no. Nosotros entraremos de acuerdo con tus enseñanzas…’. Y esa gente gritó y dijo: ‘Nosotros sabemos eso y nosotros sabemos que nos vamos a ir contigo algún día para atrás a la Tierra’. Dijo: ‘Jesús vendrá y tú serás juzgado de acuerdo con la Palabra que tú nos predicaste. Y entonces, si tú eres aceptado a ese tiempo, que sí serás’, y dijo: ‘Entonces tú nos presentarás a Él como trofeos de tu ministerio’. Dijo: ‘Tú nos guiarás a Él y todos juntos nos iremos para atrás a la Tierra para vivir para siempre”.

 

LAS PROFECÍAS DEL FIN DEL TIEMPO

Parte 6

Pág. 6-7

El que puede destruir la muerte

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 3 de septiembre de 1999

(Tercera actividad)

Villahermosa, Tabasco, México

Y con esa manifestación de Cristo, en donde Él resucitará a los muertos en Cristo en cuerpos eternos y a nosotros nos transformará, destruirá la muerte física para los hijos e hijas de Dios; porque entonces tendremos un cuerpo eterno e inmortal e incorruptible.

Ahora vean, desde el aspecto físico, ese es el momento en donde se materializará esa promesa divina para los escogidos de Dios. No para todo el mundo: el resto de los seres humanos continuará viviendo en cuerpos mortales, corruptibles y temporales. Pero los escogidos ya, de ese momento en adelante, estaremos ya inmortales físicamente; porque tendremos el cuerpo eterno, inmortal, incorruptible y glorificado, y jovencito para toda la eternidad.

Ahora, ya, en lo espiritual, ya la muerte fue destruida para nosotros, al nosotros obtener el Espíritu de Cristo y así obtener el nuevo nacimiento; ya tenemos vida eterna. Por eso es que vivimos una vida tranquila en la Tierra, sabiendo que si nuestro cuerpo terrenal, nuestra casa terrestre muere, se destruye, tenemos un edificio no hecho de mano, un cuerpo teofánico de la sexta dimensión, al cual vamos a vivir. Y luego, para el Día Postrero, tenemos la promesa de una resurrección para los que partieron y una transformación para nosotros los que estamos vivos. Teniendo tales promesas, pues, nuestra vida aquí en la Tierra es una vida de paz. “Mi paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da; yo os la doy”.

Y ahora, teniendo tales promesas, nosotros nos mantenemos sirviendo a Cristo y nos mantenemos recibiendo Su Palabra, Su revelación divina para nuestro tiempo; y así siendo preparados para ese gran evento en donde la muerte física será destruida en los hijos e hijas de Dios; y todo gene de muerte que tenga nuestro cuerpo, va a desaparecer; y todo el cuerpo físico va a ser transformado: vamos a ser cambiados en nuestros átomos; y en el nuevo cuerpo pues no habrá átomos de muerte: todos de y con vida eterna.

Impreso en Puerto Rico