Viernes, 22 de enero de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #66 – VIERNES, 22 DE ENERO DE 2021

TEMA: REDIMIENDO EL TIEMPO

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 7 de agosto de 1999

(Segunda actividad)

Austin, Texas, Estados Unidos

Escritura base: Efesios 5:13-20

 

LIBRO DE LA APRETURA

Pág. 98

La Gran Revelación

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 15 de julio de 1979

Cayey, Puerto Rico

Así que seguiremos adelante trabajando en la Obra, haciendo todo de acuerdo al plan de Dios, de acuerdo a los planos de Dios, para que Dios sea glorificado en todo; y no le daremos oído a lo que el mundo pueda decir, a lo que el diablo pueda decir, a lo que los falsos ungidos puedan decir, no le prestaremos atención, ni los escucharemos (para no perder tiempo), sino que estamos tan ocupados que no sabemos ni lo que estén hablando ellos, porque estamos tan ocupados oyendo lo que Dios está hablando que no podemos perder tiempo en otra cosa.

Así que este no es tiempo para perderlo sino para aprovecharlo en las cosas que Dios tiene para esta hora. Aprovechando bien el tiempo porque los días en esta Tierra, los días son malos.

Por ahí hay un sinnúmero de cosas que no son muy buenas, pero nosotros aprovechamos bien el tiempo en estos días que nos quedan para hacer conforme al plan de Dios, antes que los días se pongan más malos y no podamos hacer lo que Dios ha encomendado en nuestras manos para hacer.

Quiero decirles que la manifestación plena de esa Tercera Etapa, la manifestación plena será bajo apretura; por lo tanto, toda cosa que esté a nuestro alcance actualmente hacer, que no podamos hacer en la apretura por causa de que estaremos limitados en cuanto al aspecto material, económico y todas estas cosas, entonces las haremos antes que nos llegue esa apertura, para después no tener que lamentarnos: “Si yo pudiera hacer algo…”. Bueno, ya, según vio el hermano Branham, ya lo que teníamos que hacer antes lo habíamos hecho; ya el resto le tocará a Dios hacerlo. Nuestra parte la hacemos primero, Él hace la de Él.

 

TODOS SEREMOS PROBADOS PARA SER ADOPTADOS

VOL. I

Pág. 142

Saludo a los cachorritos

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 22 de febrero de 1992

Santa Cruz de la Sierra, Bolivia

Como cuando invitan a nuestro hermano Bermúdez, lo invitan para quizás un día de campo o quizás para un paseo, Bermúdez dice: “Es que yo no tengo tiempo. Estoy todo el tiempo ocupado haciendo este trabajo de los libros, haciendo este de grabaciones, este de video, y yo no tengo tiempo para irme a pasear por acá o por allá…”. Eso está bueno, que no tenga tiempo para cosas que son temporales, porque el tiempo lo tiene ocupado en las que son eternas.

De las que son temporales, nada va a obtener en el Reino de Dios: todo eso se pierde. Pero las que son eternas: con nosotros se van para el Milenio y para la eternidad también; ese es el tiempo que mejor la persona aprovecha, ese es el único tiempo bien aprovechado; el demás, el resto del tiempo, se está perdiendo.

Entonces, los afanes de esta Tierra, vean ustedes, que las personas piensan que son la cosa principal de la vida… las personas lo que están haciendo es perdiendo mucho tiempo ahí; están perdiendo el tiempo de sus vidas, cuando el tiempo mayor debe ser utilizado en el Reino de Dios, que es el tiempo que cuenta como usado para almacenar tesoros en el Cielo.

Ahora, también están las riquezas de este mundo. Algunas personas tienen buenas posiciones económicas, y por causa de esas posiciones y de sus negocios están muy ocupados haciendo mucho dinero aquí; pero para el Reino de Dios dicen que no tienen tiempo. ¿Y quién se perjudica? No van a perjudicar el Reino de Dios, se perjudican ellos mismos.

Vean ustedes, el hombre el cual tenía muchas posesiones…, y dice el Señor Jesucristo que ese hombre aumentó sus almacenes y almacenó muchos bienes, y después dijo1: “Alma mía, muchos bienes tienes; eres una persona rica, multimillonaria, muchos bienes tienes; así que alégrate, gózate, porque tienes muchos bienes”.

Y el Señor dice… y esa noche le fue dicho: “Necio, hoy, esta noche vienen a pedir tu alma; y lo que has almacenado, ¿de quién será?”. ¿Por qué? Porque no se lo puede llevar cuando se muere. Lo disfrutan entonces los que no trabajaron. Y el que trabajó no lo utilizó para el Reino de Dios, por lo tanto no se lo puede llevar; y como no se lo puede llevar y no tiene nada almacenado en el Reino de Dios, “donde esté su tesoro, ahí estará su corazón”2.

Por lo tanto, como su tesoro estaba acá en la Tierra y su corazón también acá en la Tierra, no tiene nada que ir a buscar en el Reino de Dios. No tiene nada allá; por lo tanto, para allá no puede ir. Se murió y no puede ir a la sexta dimensión, al Paraíso, porque no almacenó nada en el Reino de Dios, así que no tiene nada que ir a buscar allá.

Y así sucede con las personas que son representadas como lugares donde lo que nacen son espinas y cosas así.

Ahora, vean ustedes, los bienes materiales y los afanes de esta vida están representados (¿en qué?) en las espinas o espinos que afectan a la persona para que produzca fruto esa Palabra que fue sembrada en él.

Por eso siempre debemos entender que el Señor dijo, cuando le preguntaron cuál es el principal mandamiento, Él dijo3: “Oye, Israel; el Señor tu Dios uno es. Y amarás al Señor tu Dios con toda tu alma, con toda tu mente, con todas tus fuerzas”. Eso quiere decir: Primero Dios.

Así que en la vida de cada uno de nosotros, adultos, jóvenes y niños: primero es Dios.

Ahora, vean ustedes, ya tenemos aquí tres grupos de personas diferentes, en los cuales fue sembrada la Palabra, pero fue colocada esa Palabra pero no produjo nada. A unos les produjo gozo, pero después cogieron miedo cuando les vinieron las pruebas. A estos otros, vean ustedes, los que fueron sembrados entre espinos: fue sembrada la Palabra, ahí nació, creció también, pero no llevó fruto.

Pero aquí tenemos el cuarto grupo4:

“Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra (los demás la escucharon pero no la entendieron), y da fruto (para poder dar fruto hay que oír y entender la Palabra; los demás la escucharon y no dieron fruto); y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno”.

 

LIBRO DE ROMANOS 8:22-23

Pág. 142

Aprovechando bien el tiempo

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 28 de septiembre de 2002

Vía telefónica desde Cayey, Puerto Rico,

a La Trilla, San Felipe, Venezuela

Por lo tanto, aprovechemos bien el tiempo en que estamos viviendo; es el tiempo más glorioso de todos los tiempos para los creyentes en Cristo, aunque para el mundo es el tiempo más difícil, es el tiempo peor de todos los tiempos; pues hay guerras, hay problemas en todas las naciones, hay también terremotos, maremotos, hay temblores, hay tormentas, hay plagas, hay enfermedades, problemas por todos los lugares; pero para el Reino de Cristo este es el tiempo más glorioso.

Por lo tanto, aprovechemos bien el tiempo en el Reino de Jesucristo nuestro Salvador, llevando el Mensaje por todos los lugares, para que Cristo complete Su Iglesia y entonces lleve a cabo la Obra de Reclamo, y resucite a los muertos creyentes en Él, y nos transforme a nosotros los que vivimos.

Impreso en Puerto Rico

1 San Lucas 12:19-20

2 San Mateo 6:21

3 San Marcos 12:29-30

4 San Mateo 13:23