Viernes, 19 de febrero de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #74 – VIERNES, 19 DE FEBRERO DE 2021

TEMA: LA ESCOGENCIA DE DIOS

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 10 de septiembre de 1999

(Quinta actividad)

Santa Martha Acatitla, Ciudad de México, México

Escritura base: Deuteronomio 10:15-17

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 170

Eventos modernos aclarados por profecía

San Bernardino, Calif., 6-12-65

Rev. William M. Branham

1521 – “Dios hace Su propia elección por medio de Su elección predestinada. Él lo hizo en cada edad, Él envió al hombre para cada edad. Como Moisés, cuando él debía cumplir lo que Él le dijo a Abraham. Moisés nació un niño hermoso, él no podía evitar ser de esa manera. Él nació de esa manera porque él había nacido para ese propósito. Y vemos que Dios hace eso en cada edad. Dios hace Su propia elección por medio de Su propia escogencia predestinada, escoge profetas y cosas para la edad. Prepara su naturaleza, la naturaleza del hombre, el estilo de predicar del hombre, para honrar su don, y todo lo que Él hace es para enfrentar el reto de ese día. Dios forma a ese hombre y lo envía”.

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Cuarto Sello – Pág. 269

Rev. William M. Branham

195. Entonces Él tiene escrito “VIDA”, y viene sobre un caballo blanco. Y acá está un hombre con tres poderes mezclados, llamado “Muerte”, juntando sus súbditos terrestres; pero Cristo está juntando Sus súbditos que son nacidos del Cielo. Este tiene escrito “Muerte” pero Cristo tiene escrito “Vida”. Los que vienen con Cristo, vienen también sobre caballos blancos, y son llamados: “Escogidos desde antes de la fundación del mundo”. ¡AMÉN! Y además, son fieles a la Palabra. ¡AMÉN! Me gusta eso. Son llamados “escogidos desde antes de la fundación del mundo”, y luego son fieles a la Palabra por su escogencia; bien estimulados con vino nuevo y aceite, vienen cabalgando, bajando para encontrarlo. Ellos saben que los truenos mostrarán esto muy pronto.

 

LA SEÑAL PARA SALIR EN EL ÉXODO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 25 de agosto de 2013

Cayey, Puerto Rico

Tenemos también la promesa de la Venida del Hijo del Hombre, de la Venida del Señor; eso es el misterio del Séptimo Sello, de lo cual no se puede explicar ahora para que no haya imitación de lo que será la Venida del Señor en este tiempo final a Su Iglesia; y luego ese misterio será abierto a la Iglesia para obtener la fe para ser transformados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero; y eso será en la Tercera Etapa, como dice el reverendo William Branham.

Y la Tercera Etapa, lo que vimos manifestado temporalmente en el reverendo William Branham, será manifestado plenamente; y será esa Tercera Etapa para la Novia, o sea, para los elegidos, los escogidos, los predestinados, los primogénitos escritos en el Cielo, en el Libro de la Vida del Cordero, para darles la fe para ser transformados y raptados con Cristo.

Y la Tercera Etapa será también para las vírgenes insensatas, que van a pasar por la gran tribulación porque no tenían el Sello del Espíritu Santo; no tenían la señal de la Sangre, que es el Espíritu Santo; no tenían la vida de la Sangre de Cristo, que es el Espíritu Santo.

Y para el mundo entero también será la Tercera Etapa.

Tendrá el impacto no solamente en la Iglesia del Señor Jesucristo (las vírgenes prudentes), sino también en las vírgenes insensatas, lo cual les dará fuerza y ánimo para soportar en la gran tribulación y dar sus vidas por Cristo; porque el anticristo las perseguirá y los matará. Eso está en Apocalipsis, capítulo 12, versos 1 al 17; y lo del anticristo está en Segunda de Tesalonicenses, capítulo 2, verso 1 en adelante.

O sea, que a la humanidad le espera un tiempo muy difícil; pero antes de comenzar la gran tribulación vendrá una apretura para los creyentes en Cristo que tienen la señal de la Sangre, el Espíritu Santo; y ahí, en medio de esa apretura, la Tercera Etapa será manifestada, Dios en toda Su plenitud manifestado en medio de Su Iglesia.

 

LA SEÑAL DEL HIJO DEL HOMBRE EN EL CIELO

Introducción—

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 26 de febrero de 2016

Quito, Ecuador

Somos las personas más privilegiadas del cristianismo, de toda la historia del cristianismo. Vivir en este tiempo es un privilegio, y ser parte del Cuerpo Místico de Cristo en la Edad de Piedra Angular, un privilegio mayor; que no se puede comparar con dinero, no se puede comparar con nada, sino que ha sido por Gracia Divina; fuimos elegidos para vivir en este tiempo y ser parte del Cuerpo Místico de Cristo en la Edad de Piedra Angular, la Edad de Oro de la Iglesia.

Por eso el reverendo William Branham en la página 37 del libro de Citas dice: “Mire hacia arriba, la edad que viene, la Edad de Corona, la Edad de Piedra Angular”.

Y ahora no decimos: “la edad que viene”. “La edad en que estamos”: En la etapa donde se cumplirán todas las promesas que todavía no han sido cumplidas. Es la etapa donde se cumplirá la Visión de la Carpa y donde Cristo, la Columna de Fuego, entrará a ese cuartito pequeño que tendrá esa Gran Carpa Catedral; y desde allí se manifestará.

Por lo tanto, anhelamos ver pronto la Visión de la Carpa hecha una realidad. Por lo cual, no solamente decimos que respaldamos el proyecto de la Gran Carpa Catedral que le fue mostrada en visión o sueño al reverendo William Branham, sino que trabajamos en pro de ese Proyecto Divino, así como trabajaron los del tiempo de Moisés en el Proyecto Divino de la construcción de un tabernáculo para morada de Dios dentro del lugar santísimo, que era de oro.

Ese lugar santísimo cubierto de oro por dentro y por fuera, representa la Edad de Oro de la Iglesia, la Edad de la Piedra Angular.

 

EL APOSENTO ALTO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 21 de abril de 1991 – (Tercera actividad)

Cayey, Puerto Rico

Así que en este Año de Jubileo, el Año de Pentecostés, la bendición será tan grande, sobre los escogidos de Dios, que regresaremos a la vida eterna, de donde el ser humano cayó en el Huerto del Edén; y regresaremos a la vida eterna con todos nuestros derechos restaurados. Y eso significa para nosotros nuestro regreso a nuestra herencia. Y entonces los hijos de Dios serán los reyes y sacerdotes con Cristo sobre este planeta Tierra, y reinaremos con Cristo por mil años para comenzar.

Aunque no hayamos tenido una posición política en este planeta Tierra, en el Reino del Señor Jesucristo tenemos predestinada, prometida, la posición más alta que un ser humano puede alcanzar en el Reino del Señor Jesucristo.

Así que son tan grandes y maravillosas las promesas que tenemos de parte del Señor Jesucristo, que continuaremos unánimes y juntos en el Aposento Alto de la Edad de la Piedra Angular, esperando el cumplimiento de las promesas que faltan por ser cumplidas en este tiempo final.

“EL APOSENTO ALTO”.

Es muy importante este Aposento Alto actualizado para cada uno de nosotros, en donde estamos perseverando unánimes juntos, esperando el cumplimiento de las promesas que faltan por ser cumplidas. Con paciencia y con fe esperamos el cumplimiento de todas esas promesas para nuestro regreso a la vida eterna, para nuestro regreso a nuestra herencia.

Y como dijo el séptimo mensajero: “Entonces todos los hijos de Dios volverán a ser dioses”1. Porque un hijo de Dios, siendo descendiente de Dios, hereda todo lo de su Padre.

Por eso dice la Escritura en el libro de los Salmos: “Yo dije: dioses sois”2. “Y si dijo dioses a aquellos a quienes es hecha Palabra (la Escritura no puede ser quebrantada)”3, dijo el Señor Jesucristo.

Esto significa que los hijos de Dios tendrán nuevamente poder y autoridad sobre toda la Creación. Todo lo que perdió Adán es restaurado, en este tiempo final, a todos los hijos de Dios que en este tiempo final estarán en el Aposento Alto esperando la restauración de todo lo que se perdió en la caída.

Por eso continuaremos en el Aposento Alto de la Edad de la Piedra Angular, esperando con paciencia nuestro regreso a la vida eterna, nuestro regreso a nuestra posición original de hijos e hijas de Dios.

Impreso en Puerto Rico

1 SPN62-1104M “Nombres blasfemos”, pág. 26

2 Salmo 82:6

3 San Juan 10:34-35