Viernes, 18 de septiembre de 2020

ESTUDIO BÍBLICO #30

VIERNES, 18 DE SEPTIEMBRE DE 2020

TEMA: EL ORIGEN Y LA GLORIOSA ADOPCIÓN

DE LOS HIJOS DE DIOS

Dr. William Soto Santiago

Lunes, 3 de mayo de 1999

(Segunda actividad)

Cempoala, Úrsulo Galván, Veracruz, México

Escritura base Romanos 8:14-23

LIBRO DE LOS SELLOS

El Tercer Sello – Pág. 230

Rev. William M. Branham

214. Ella dijo: “Si usted no lo cree, venga conmigo a donde está la reunión para mostrárselo”. Sí señor. Entonces los hombres de la ciudad salieron, pero Él no lo hizo otra vez; pero ellos sabían que algo había pasado con la mujer, ella estaba cambiada; entonces le creyeron. Ellos le creyeron porque la fe viene por el oír la promesa de Dios —la Palabra de Dios— y viendo que sea hecho real. Es una simiente, y cuando es sembrada dará vida, producirá exactamente lo que habla; si no lo hace, entonces no es simiente de Dios, o probablemente el sembrador no supo cómo sembrar; puede ser que no fue enviado de Dios para sembrar la simiente; puede ser que él la está sembrando sobre una piedra; pero cuando el sembrador está sembrando la simiente, Dios cuidará que caiga en el lugar correcto.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Edad de Pérgamo – Pág. 187

Rev. William M. Branham

60. Note la armonía entre el Padre y el Hijo. Jesús nunca hizo nada sin que primeramente le fuese mostrado del Padre (Juan 5:19). Esta armonía ahora habría de existir entre el Novio y la Novia. Él le enseña a ella Su Palabra de Vida, ella la recibe y nunca la duda. Así que nada la puede dañar, ni aun la muerte. Porque si la simiente fuere sembrada, el agua la hará brotar de nuevo. Aquí está el secreto de esta cosa: la Palabra está en la Novia (así como estuvo en María). La Novia tiene la mente de Cristo porque ella sabe lo que Él quiere que se haga con la Palabra. Ella lleva a cabo el mandamiento de la Palabra en Su Nombre porque ella tiene un ASÍ DICE EL SEÑOR. Entonces la Palabra es vivificada por el Espíritu, y llega a suceder. Así como una simiente que es sembrada y regada, llega a la cosecha madura, cumpliendo su propósito.

 

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL – VOL. I

Pág.    150

La Palabra que no puede fallar

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 12 de enero de 1992 (P.M.)

Cayey, Puerto Rico

Solamente hay una cosa que no puede ser imitada, no puede ser personificada; y esa es la Palabra.

Por esa causa el gran misterio escondido en la Visión de la Carpa no puede tener imitaciones, no puede ser personificado; no habrá imitadores, personificadores; porque es la Palabra, la Palabra manifestándose conforme a las promesas divinas.

Es esa Tercera Etapa la Palabra para todos los hijos de Dios; es esa Palabra que no puede fallar para todo el pueblo.

Ahora, nosotros podemos ver la Palabra en letra, nosotros podemos escuchar la Palabra siendo hablada, nosotros podemos ver la Palabra cuando entendemos esa Palabra. Cuando la entendemos, la estamos viendo, la estamos comprendiendo; por eso: “El que oye mi Palabra, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas pasó de muerte a vida”1.

“El que oye mi Palabra” es “el que entiende mi Palabra”; por eso la buena tierra es aquella que oye la Palabra y la entiende; y lleva fruto a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Porque cuando es entendida la Palabra, entonces viene esa bendición para producir de acuerdo a la simiente de esa Palabra, para producir lo que esa Palabra tiene que producir, lo que esa Palabra tiene que producir en aquel que es sembrado; y lo produce cuando la persona oye y entiende esa Palabra.

Ahora, podemos ver la Palabra cuando la entendemos, porque ver es entender; podemos también ver la Palabra de Dios cuando se hace carne; y podemos ver la Palabra en lo que fue prometido.

Cuando estamos viendo el cumplimiento de una promesa divina, estamos viendo la Palabra en acción, cumpliendo lo que fue dicho de parte de Dios.

 

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL – VOL. I

Pág.    11

El origen de los hijos de Dios

Dr. William Soto Santiago

20 de abril de 1975

Ponce, Puerto Rico

Así que Dios nos bendiga en esta mañana, Dios nos guarde; y vea usted cuál es el origen de los hijos de Dios. Vea usted cuál es el origen suyo. ¿Lo vio usted claro? Yo creo que el Señor nos seguirá dando sobre este tema, sobre lo que somos, sobre quiénes somos, de dónde hemos venido, dónde estamos actualmente y hacia dónde vamos; porque Él quiere perfeccionar lo que Él ha comenzado, Él quiere que lleguemos hasta donde Él desea que lleguemos, Él quiere que realmente seamos la manifestación plena de Dios.

Y cuando plenamente la Palabra esté encarnada en nosotros, este grupito de escogidos será el instrumento de Dios para estremecer este mundo. Si Adán tenía la autoridad que tenía sobre la Tierra, este pueblo también lo tendrá. Cristo lo tenía; y lo que Él dijera, ocurría, ya fuera en esta dimensión o en la otra. También el hermano Branham lo tuvo. Y también todos nosotros, también lo tendremos manifestado en este tiempo y en cuerpos terrenales. Porque lo grande será que aun sin haber sido transformados, aun sin haber sido cambiados nuestros cuerpos, esto estará en nosotros.

Así que no se desanimen. ¡Adelante siempre!, con todo el entusiasmo que se debe de tener en esta hora, y con todo el agradecimiento que debemos de tener y de darle al Señor en esta hora en que nosotros vivimos, de haber sido elegidos para ese propósito en este tiempo.

 

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL VOL. I

Pág.    15

El origen de los hijos de Dios

Dr. William Soto Santiago

20 de abril de 1975

Ponce, Puerto Rico

Padre nuestro que estás en el Cielo, Dios eterno, he aquí en esta mañana ante Tu presencia estamos. Estamos muy contentos, muy regocijados por Tus bendiciones, Señor.

Padre celestial, Dios eterno, he aquí en esta mañana hemos escuchado Tu Palabra, hemos estado hablando acerca de lo que son Tus hijos; de lo que somos nosotros, Señor; del origen nuestro, de lo presente para Tus hijos, y del futuro de Tus hijos; lo cual todo está seguro. Nuestro presente es seguro, nuestro futuro es seguro también. Nadie podrá alterar el futuro de nosotros, porque ha sido predestinado por Ti, Señor.

Ahora, Padre celestial, ayúdanos en esta hora en que vivimos… Padre eterno, permite que cada uno de nosotros entendamos quiénes somos, y la posición en que Tú nos has colocado; y que no importa los errores y faltas que cometamos, sigamos adelante en todo momento, sabiendo que nuestro futuro es un futuro que ya está predestinado. Y sabiendo que cuando único podemos tener problemas y cometer faltas es mientras estamos en este cuerpo; mientras todavía la plenitud Tuya no está en nosotros. Mientras tanto, cometemos errores y faltas. Pero Señor, permite… [Fin de la cinta grabada –Editor].

Impreso en Puerto Rico

1 San Juan 5:24