Domingo, 31 de mayo de 2020

ESTUDIO BÍBLICO #1 – DOMINGO, 31 DE MAYO DE 2020

TEMA: LA LIBERACIÓN DE LA DESCENDENCIA DE ABRAHAM

Dr. William Soto Santiago

Lunes, 12 de abril de 1999

Austin, Texas, Estados Unidos

ROMANOS 8:19-23

19 Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios.

20 Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza;

21 porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios.

22 Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora;

23 y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo.

LIBRO DE CITAS – Pág. 9, párrafo 73

Principio y fin de la dispensación gentil

Rvdo. William Marrion Branham

Jeffersonville, Ind., 1-9-55

73 – “Y en aquel tiempo Miguel estará de pie, el gran príncipe. Miguel era Cristo, desde luego, que peleó las guerras angelicales en el Cielo con el diablo. Satán y Miguel pelearon en contra uno del otro y ahora… y ese tiempo Él dijo: cuantos fueron hallados escritos en el Libro, fueron libertados”.

LIBRO DE CITAS – Pág. 59, párrafo 518

Una señal verdadera, que es pasada por alto

Rvdo. William Marrion Branham

Pág. 27, Jeffersonville, Ind., 11-12-61

518 – “Israel no podía entrar en acción allá abajo con señales y maravillas hasta que ellos caían en sus rostros y oraban por un libertador. Dios tenía Su libertador, Dios tenía un profeta esperando allá arriba en el desierto; lo tuvo allá por 40 años esperando que ellos se prepararan rectamente para orar. Pero cuando ellos se prepararon y comenzaron a orar, entonces Dios mandó el libertador. Dios hará la misma cosa hoy día si la gente se une y entra en oración”.

LIBRO DE CITAS – Pág. 94, párrafo 811

El Quinto Sello

Rvdo. William Marrion Branham

811 – “¿Han captado algo? Entonces puede ser que no se los tenga que decir el domingo. ¡Qué maravilloso! Noten bien: En el tiempo cuando Dios iba a liberar al mundo antes del diluvio, Él mandó un águila. Cuando decidió liberar a Israel, también mandó un águila. ¿No cree usted que cuando Juan estaba en la Isla de Patmos, este Mensaje era tan perfecto que aun no podía ser confiado a un ángel? Ahora, un ángel es un mensajero, pero ¿sabía usted que aquel mensajero era un profeta? ¿Lo creen? Vamos a probarlo. Veamos Apocalipsis 22:9 para ver si no fue un águila. Él era un ángel, un mensajero, pero era un profeta, el cual reveló a Juan completamente este libro de Apocalipsis.

HABLA, OÍMOS

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 25 de junio de 1976

Puerto Rico

Dios está libertando a Su gente. Libertándolas ¿de dónde? De la casa del infierno, la Edad de Laodicea, que es una edad denominacional; y al haberse denominado, pues ¿qué pasa? Es la casa del infierno.

Entonces esa casa del infierno tiene que caer, esa casa del infierno tienen que romperse sus puertas, sus barrotes, para ser libertados los que están ahí; a los cuales nosotros amamos muchísimo. Entonces tienen que romperse para ser libertados los que tienen que salir de ahí.

Bueno, él encontró su cuerpo muy pequeño, quizás el cuerpo de Moisés; entonces al cumplirse acá… al cumplirse allá, el cuerpo de él, cuando libertó a la Novia…; pero no era solamente la Novia, son más, son los que están ahí metidos; lo cual se cumple ¿cuándo? Cuando aparezca Moisés se cumple. Y entonces por la Palabra hablada… porque el hermano Branham dice que lo que él hizo fue hablar; dijo que la fuerza con ese cuerpo tan pequeño no puede hacer nada.

Por lo tanto, habló y se rompieron las barras; hubo un rugir y salieron libres los que estaban ahí dentro. Eso nos habla ¿de qué? De la liberación del pueblo de Dios, el cual está prometido que será libertado. Ya nosotros estamos libertados, pero tienen que ser libertados más que hay ahí metidos; las vírgenes fatuas tienen que ser libertadas, ellas tienen que ser libertadas.

Por lo tanto, si tienen que ser libertadas entonces (¿entonces qué?) tiene que oírse (¿qué?) la Palabra de Dios. Y si tiene que oírse la Palabra de Dios, entonces ¿qué pasa? Tiene que ser hablada. Y si tiene que ser hablada, Dios tiene que decirle a alguien: “¡No clames, habla!”. ¿Qué va a hablar? Tiene que hablar lo que corresponda a este tiempo para la liberación de los que tienen que ser librados. ¿Y qué es lo que tiene que ser hablado? El Mensaje que corresponde a esta tercera dispensación, tiene que ser hablada la Palabra; y la vara tiene que ser extendida. “Habla al pueblo”. ¿Ve a quién le va a hablar? Al pueblo. “Habla al pueblo y extiende la vara”.

LA GRAN CONQUISTA

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 10 de mayo de 1980

Por lo tanto, Él le podrá decir al pueblo: “No teman, no temáis; porque son más los que están con nosotros que los que están en contra”. Así le dijo Eliseo a su siervo, y así será en este tiempo también, porque habrá un Eliseo en este tiempo que podrá ver al otro lado y podrá ver que las huestes celestiales están a su lado; porque es el tiempo grande para esa batalla, en donde habrá una gran conquista, la cual será a favor del pueblo de Dios.

Nos es dicho que habrá una batalla y una victoria en el amor divino. Esa batalla será para conquistar todos los poderes del enemigo, para vencer los poderes del enemigo y libertar a todo el pueblo de Dios; y entonces se podrá proclamar la libertad para todo el pueblo de Dios.

Es el tiempo, entonces, de la gran batalla para la gran conquista en el amor divino; y esa batalla será en este tiempo final: El Señor con Su poder contra el poder del enemigo, que también estará manifiesto en este tiempo; pero la conquista en el amor divino será arrolladora. Y entonces serán libertados aquellos que están en la Escritura como la multitud que nadie podía contar. Ellos se han de regocijar, porque los barrotes serán rotos; los barrotes de la cárcel en donde se encuentran serán rotos porque el Conquistador, uno más fuerte que Sansón, dice que desciende el Cielo y clama como cuando ruge un león; y cuando ha rugido, Siete Truenos emiten sus voces.

Y entonces, la Voz de esos Siete Truenos, el Mensaje de esos Siete Truenos, la revelación de esos Siete Truenos, es la Palabra de Dios, el Mensaje de Dios para este tiempo, el cual proclama libertad, proclama el Año del Jubileo, proclama el tiempo de la liberación para todos aquellos que lo puedan escuchar.

Y entonces las cárceles, cárceles espirituales, y los barrotes espirituales que tienen aprisionados a todos aquellos que están escritos en el Libro de Dios, serán rotas esas cárceles, esos barrotes serán rotos; y quedarán en libertad. Y entonces podrán también decir: “¡Libertados estamos!”. Eso lo hace el Conquistador, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo, con Su Mensaje; con Su Voz Él produce eso.

Por lo tanto, sabemos que en esta gran batalla habrá una gran conquista. Es la conquista del Gran Conquistador, del Ángel Fuerte que desciende del Cielo, conforme a la promesa de Dios. Y ese Ángel Fuerte que desciende del Cielo es el Señor Jesucristo en Su Segunda Venida, es el mensajero a Israel; pero viene por la Novia gentil, porque el tiempo de los gentiles ha concluido. Y Él viene por Ella para, con Su Voz, con Su Mensaje, con los Siete Truenos, darle la fe para el rapto; porque de otra manera no puede ser raptada.

LOS VENCEDORES DEL FIN DEL TIEMPO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 12 de enero de 1992

Cayey, Puerto Rico

Viene una apretura, ya eso será a lo último, pero está señalada. Y ahí…, dice la promesa para nosotros que ahí habrá una manifestación poderosa de Dios en favor de nosotros los escogidos, en favor del resto de la Iglesia del Señor Jesucristo, o sea, el resto del Cuerpo, el resto de los creyentes; y habrá una manifestación que aun el mundo verá: será la manifestación del Señor Jesucristo en toda Su plenitud, cubriendo no solamente a los escogidos sino a todo el mundo, en donde se romperán los barrotes de hierro para la liberación de otras personas. Será un tiempo duro, pero maravilloso.

Y en medio de ese tiempo maravilloso escaparemos de las garras de la bestia y de la imagen de la bestia, y tendremos una victoria total; y es la Victoria del Amor Divino. Y heredaremos todas las cosas.

EXTRACTO DEL LIBRO DE APRETURA – Pág. 153-154

DIOS SACA A SU PUEBLO DE UN HORNO DE HIERRO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 21 de febrero de 1999

Lima, Perú

Así fue en el segundo éxodo con Jesús y así es para este tiempo final. Pero cuando venga esta apretura, recuerden: ¡Es que ya estaremos para salir del horno de hierro terrenal! ¡Ya estaremos para salir libres físicamente también! Ya estaremos para ser transformados.

Y cuando estemos transformados, estaremos completamente libres, a tal grado que ni siquiera una gripe nos puede alcanzar, y mucho menos la muerte, porque la muerte ya estará vencida, porque Cristo nos habrá dado la victoria.

Ahora, tenemos la historia del primer éxodo, todo lo que Dios hizo, cómo lo hizo; y tenemos la historia también del segundo éxodo realizado por Jesús.

Y ahora nos toca vivir en nuestra propia carne todo lo relacionado al tercer éxodo y a todos los preparativos para este tercer éxodo, esta salida que hemos de tener de esta dimensión terrenal, de este cuerpo terrenal, en donde obtendremos la redención del cuerpo. O sea que obtendremos la transformación de nuestros cuerpos nosotros los que vivimos, y los que han partido recibirán la resurrección en cuerpos eternos.

Y así como las huestes celestiales estuvieron presentes para la liberación del pueblo hebreo en el primer éxodo allá con Moisés…; y también para el segundo éxodo como que estaban las huestes celestiales… ¿No hubo dos varones que estaban allí cuando Cristo resucitó? Y cuando después, más adelante, ascendió al Cielo, ¿no aparecieron de nuevo dos varones celestiales; o sea, dos Ángeles? Dice que eran dos varones, dos hombres, pero de otra dimensión. Si dijéramos en términos de gente de otras dimensiones, diríamos: “extraterrestres”.

Impreso en Puerto Rico