Domingo, 8 de noviembre de 2020

ESTUDIO BÍBLICO #45 – DOMINGO, 8 DE NOVIEMBRE DE 2020

TEMA: EL ATALAYA DEL DÍA POSTRERO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 1 de febrero de 1998

Cayey, Puerto Rico

Escritura base: Ezequiel 3:16-21

LIBRO DE CITAS – Pág. 119

Hay un Hombre que puede encender la Luz

Jeffersonville, Ind., 12-29-63

Rev. William M. Branham

1054 – “Cuando esta persecución venga, no te asustes; hay una luz que dice que se llevará a Sus hijos. Ella no pasará por la tribulación. Ella nunca lo hará. Él dijo que ella no, ella será levantada”.

 

EL ESPÍRITU DE DIOS Y EL ESPÍRITU DEL ANTICRISTO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 8 de mayo de 2011

Cayey, Puerto Rico

Por eso es que el reverendo William Branham dice que en la Tercera Etapa, cuando esté manifestada la Tercera Etapa, donde el poder de Dios que fue visto manifestado a través de él en parte, sea manifestado en toda Su plenitud, dice que esto les va a dar la fe para el rapto a los creyentes en Cristo, les dará fe para ser transformados y raptados y llevados con Cristo a la Cena de las Bodas del Cordero.

Y como señal del tiempo en que esto se va a cumplir, dice que vendrá una apretura sobre los creyentes en Cristo. Sobre aquellos que van a disfrutar de esas bendiciones, primero va a venir una apretura. Por lo tanto, cuando vean una apretura moviéndose, y que esté también dirigida en contra de esa Visión de la Carpa, recuerden, está muy cerca esa manifestación plena de Dios, está muy cerca la adopción de los hijos e hijas de Dios.

Por lo tanto, estaremos de parte de lo que Dios ha prometido, trabajando en pro del proyecto que Dios ha prometido llevar a cabo en este tiempo final. No vamos a estar de parte de los que estarán en contra, porque nos colocaríamos en la posición de todos los que se levantaban en contra del Programa de Dios en todos los tiempos.

Los que se colocan en contra de una promesa divina cuando está preparándose todo para que se haga realidad, o cuando se está cumpliendo esa promesa, los que se levantan en contra o se han levantado en contra, están colocados en el tipo y figura de Datán, Coré y Abiram, que se levantaron en contra de Moisés, y también colocados en el tipo y figura de Judas Iscariote.

Por lo tanto, nada queremos tener que ver con esas personas, sino con los que estarán de parte de lo que Dios ha prometido para trabajar para que se haga una realidad, porque Dios obra por medio de Su Iglesia.

 

SELLADOS POR EL ESPÍRITU SANTO

PARA EL DÍA DE LA REDENCIÓN

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 16 de octubre de 2011

Cayey, Puerto Rico

Y Pedro pensaba que él era el más que amaba a Cristo, que él estaba dispuesto a morir por Cristo, pero cuando llegó el momento de la apretura, entonces, cuando ya tomaron preso a Cristo, y él va al patio allá donde están juzgando a Cristo, y le dicen: “Tú eres de los de ellos, tú eres galileo, hablas como ellos, como Cristo y Sus discípulos”, y él les dice: “No conozco a ese hombre”, y así; y juraba. Y después, cuando el gallo cantó, lloró amargamente.

Sepan que Pablo dijo: “El que cree estar firme, mire que no caiga”1: afírmese más en Cristo. Y cuando ve problemas, acérquese más a Cristo. Y si oraba una hora, entonces ore dos horas o tres; si oraba solamente en la noche, ore por la mañana también, y ore al mediodía, aunque esté de pie en el trabajo; al almorzar también: terminó de almorzar después de haber orado por la comida, después dedique unos momentos a estar solito orando usted en privado, ya sea sentado o como sea, lo importante es que el corazón esté en contacto con Dios, esté hablando con Dios a través de Cristo.

Y para que se cuiden, sepan que las apreturas y las persecuciones no solamente vienen de los de afuera. Miren lo que dice el reverendo William Branham aquí. Esto fue hablado en el mensaje “Cristo es el misterio de Dios revelado”, predicado el 28 de julio de 1963. Dice:

“Sobre todo, amaos los unos a los otros; amaos los unos a los otros, no importa lo que diablo procure decir”.

Recuerden que el diablo tratará de usar personas para decir o hablar cosas malas en contra de algún creyente, de alguna persona o de algún ministro.

“Por ahora ustedes son un gran grupo dulce, amoroso, pero recuerden mi advertencia, Satanás no permitirá que se queden así, no señor, él disparará con todo, aunque tenga que traer a alguien que le sirva de instrumento”.

O sea, aunque tenga que traer en medio de los creyentes alguna persona, para que tenga compañerismo con todos y pase como que es uno de ustedes, y comience a hacer y a hablar cosas negativas, a colocar un veneno en el corazón y la mente de las demás personas. Vamos a ver:

“Él traerá a un crítico, un incrédulo, y lo pondrá para hacer que aquella persona tenga compañerismo con ustedes bajo quietud”.

Se verá una persona espiritual, que quiere buscar de Dios, pero es el diablo que trae a alguien, que mete a alguien en medio de los creyentes, para usarlo después; como para que vea todo, investigue esto y lo otro, y le busque faltas a las demás personas; y después comience a decirlas, a hablar, para hacer daño a esa persona, a la familia de la persona y a todas las personas de la Iglesia.

“Entonces (dice) lo llenará con algún veneno y empezará a correr entre la Iglesia con eso (¿ven?). Pero no vaya usted a tomar parte en eso (no vaya usted a decirle: ‘Yo me uno a ti para respaldarte’ y empezar un problema, para empezar a difamar a las demás personas, a los demás hermanos, no), no tenga usted nada que ver con eso, manténganse amorosos, amables y bondadosos los unos para con los otros…”.

Y por supuesto, orando los unos por los otros. Si tiene algo que decir, que ve mal en una persona, dígaselo a Dios: “Mira, Señor, veo esto en mi hermano, ayúdalo; perdónalo y ayúdalo a salir del problema que tiene; ayúdalo en todo”. Con Dios es que tiene que hablar, y así lo puede ayudar.

“Ore por ese hombre (o sea, por ese hombre o mujer, el que venga a criticar)… Ore por ese hombre o mujer, quienquiera que sea, solo ore por ellos y permanezcan unidos, y quédense al lado de su pastor. ¿Ve usted? Él siendo su pastor merece su respeto, él los guiará porque está ordenado por Dios para hacerlo”.

El pastor está ordenado para guiar a la congregación, ordenado por Dios. No deje que un crítico, una persona que venga a meter veneno en el corazón y la mente de las personas, vaya a desviarlo a usted. Dios ha ordenado al pastor de cada congregación para guiar esa congregación en el camino de Dios; él es el responsable. Y las personas de esa Iglesia deben estar sujetos a ese pastor, a ese ministerio, porque él es el que va a dar cuenta por usted ante Dios.

“Ahora recordarán esto: el enemigo vendrá, y cuando lo haga, acérquense lo más posible el uno al otro”.

Cuando vean a una persona que el enemigo esté usando para criticar, para acusar, hablar mal de los hermanos o del pastor, ¿qué va a hacer? Pues unirse los hermanos unos con otros para orar, para estar más cerca los unos de los otros, para que el enemigo no pueda usar a esa persona; y no prestarle atención, ni decirle: “Eres bienvenido para que hables todo eso que quieres hablar”. No. Mantenerlo a raya: “Aquí entre nosotros no puede venir a hablar mal de los hermanos, ni del pastor, ni de ningún ministro; ese veneno es tuyo, por lo tanto, no lo queremos entre nosotros”.

Es como el veneno de las serpientes venenosas: si deja que mueva ese veneno, lo habrá mordido a usted y lo va a envenenar; le va a envenenar el alma, la mente, el espíritu; y entonces lo va a llevar a la muerte espiritual, lo va a apartar de Cristo; y apartarse de Cristo es muerte espiritual.

“Y aquel al que el diablo está usando como enemigo, se apartará de ustedes o entrará para ser uno de ustedes (o se arregla o se va. Eso es todo).

Nunca vayan a formar grupos o clanes para rumorar entre ustedes o hacerse parte de un clan. Nosotros somos uno. Yo no podría decir: ‘Mano izquierda, estoy disgustado contigo, te voy a eliminar porque no eres la mano derecha’. Esta es mi mano izquierda y quiero que así permanezca hasta la punta de los dedos”.

Recuerden que hay en la Iglesia personas que son mano, personas que son ojos, personas que son boca (los que hablan), personas que son pie: calzados los pies con el Evangelio de Cristo llevando el Evangelio de Cristo, misioneros, y así por el estilo; y los que están en las actividades    evangelísticas llevando el Evangelio para que las almas vengan a Cristo; también los que están en las imprentas, ¿ven?, son manos que trabajan en la producción de folletos, de libros, y así por el estilo. Cada uno tiene un lugar para trabajar en la Obra del Señor.

“Quiero que cada parte de mi cuerpo se quede como está. Dios quiere que nosotros como un cuerpo de creyentes nos mantengamos completamente unidos el uno con el otro. Ustedes tienen cintas que tratan de estas cosas y también sobre lo que nosotros creemos; ustedes tienen cintas que tratan sobre la disciplina en la Iglesia, cómo nos debemos comportar en la Iglesia de Dios y cómo tenemos que reunirnos aquí juntos, sentados en lugares celestiales. No se quede en su casa…”.

Algunas veces algunos dicen: “Como hay problemas, me voy a quedar en la casa”. San Pablo dijo2: “No dejando vuestra congregación, como algunos tienen por costumbre”. Así que no solamente en este tiempo hay algunos que se quedan en las casas, sino en el tiempo de San Pablo también.

“Si Dios está en su corazón, usted casi no puede esperar a que aquellas puertas se abran para entrar y tener compañerismo con sus hermanos. Si usted no se siente así, entonces le diré que es tiempo que se ponga a orar, porque estamos en los últimos días.

La Biblia nos exhorta que cuando más veamos que aquel tiempo se acerca, debemos amarnos más los unos a los otros con amor cristiano y amor divino; debemos congregarnos en lugares celestiales en Cristo Jesús y amarnos los unos a los otros. ‘En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros’3. Eso es correcto. Quédense juntos.

Si usted piensa que algún hermano o hermana está un poco errado, diga: ‘Señor, nunca permitas que nazca en mí raíz de amargura, porque eso le afectaría a él, y también sacaría a Cristo de mi vida’. Los ácidos venenosos de malicia y celo y odio apartarán inmediatamente al Espíritu Santo de usted, lo alejará de aquí del Tabernáculo; eso eliminará al Espíritu Santo de Dios o lo ahuyentará de aquí, hará daño a su pastor, hará todo eso. ¿Ve usted?

No hagan ustedes eso; más bien júntense lo más posible, acérquense, abróchense (eso es como amarrarse bien la correa, ajustarse bien la correa)… abróchense sobre toda la armadura de Dios (o sea, abrocharse bien, amarrarse bien la armadura divina, la armadura de Dios). Hay que ajustarse la correa fuertemente: júntese así el uno con el otro, ámense uno al otro, hable bien uno sobre el otro”.

¿Ve? Hablar bien los unos de los otros. Y si hay algo que no está correcto, pues lo habla con Dios, ora a Dios para que Dios lo ayude.

“… ámense uno al otro, hable bien uno sobre el otro, diga cosas buenas uno acerca del otro; y entonces Dios les bendecirá”.

Pero si habla mal, pues no lo va a bendecir. Si habla bien los unos de los otros, si hablan bien, Dios derramará Sus bendiciones.

Impreso en Puerto Rico

1 1 Corintios 10:12

2 Hebreos 10:25

3 San Juan 10:35