Domingo, 16 de agosto de 2020

ESTUDIO BÍBLICO #21 – DOMINGO, 16 DE AGOSTO DE 2020

TEMA: ¿DÓNDE ESTÁ HOY EL ÁNGEL QUE LE REVELÓ

A JUAN EL APOCALIPSIS?

Dr. William Soto Santiago

Jueves, 13 de mayo de 1999

(Segunda actividad)

Las Choapas, Veracruz, México

Escritura base Apocalipsis 22:16

El Poder Magnético

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 27 de noviembre de 1977

Cayey, Puerto Rico

Bueno, ya estamos terminando, o sea, estamos llegando a una pausa; yo no sé si esta pausa sea larga, ya que si los pasajes están listos para esta semana próxima, saldré de vacaciones.

Ahora, ustedes recuerden que aun las vacaciones que he de tomar, que he tratado de tomarlas por tantos años, si Dios quisiera usar mis vacaciones o esas vacaciones para hacer algo, ustedes saben que yo no me opondría; pero si Él no quiere hacer nada estaré pronto de regreso aquí. Si Él que quisiera hacer algo, luego que termine todo, nos veremos nuevamente.

Ustedes saben que de una forma o de otra yo voy a regresar, eso ustedes no lo saben; y entonces, si regreso de otra manera, de la otra forma que ya ustedes saben, entonces ustedes van a ser transformados, porque no vendré solo, vendremos todos los de la otra dimensión.

 

LIBRO DE LOS SELLOS

La Brecha – Pág. 80

Rev. William M. Branham

102. Juan estaba llorando. ¿Qué iba a suceder ahora? El anciano dijo: “Juan, no llores, porque aquí viene el León. Él es el que prevaleció”. Pero cuando Juan miró, él vio el Cordero ensangrentado que había sido inmolado. Cualquier cosa que ha sido muerto está lleno de sangre, como cuando le cortan el pescuezo u otra cosa, y entonces está lleno de sangre. Aquí venía este Cordero inmolado, y ¿para qué se presentó? Para hacer Su reclamo sobre la redención. ¡Amén! Oh, hermano, ¿no tiene usted el deseo de alejarse solo a un rincón y llorar por un rato? Aquí venía un Cordero todavía sangrando. Allí estaba Juan y todos los patriarcas, pero no había ninguno que podía hacer la Obra. Entonces salió el Cordero y Sus días de intercesión habían cesado, los días de mediación; entonces es cuando este Ángel aparecerá. Espere hasta que lleguemos a los sellos mismos y Él dirá: “El tiempo no será más”. Entonces entra a la media hora de silencio; y fíjense bien las cosas que sucederán durante esa media hora del Séptimo Sello, Dios mediante.

 

LA OBRA DEL SÉPTIMO SELLO EN TODAS LAS DIMENSIONES – Parte II

Pág. 62

El Ángel con el Sello del Dios vivo

(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 25 de diciembre de 2004

Cayey, Puerto Rico

Muchas gracias por vuestra amable atención, amables amigos y hermanos presentes, y que Cristo les continúe bendiciendo a todos, y usando a todos grandemente.

Vamos a dejar por aquí al reverendo Miguel Bermúdez Marín para continuar. Un momentito, Miguel, en lo que… [el hermano William recoge sus libros]. Si cuando estemos transformados tuviéramos que estar así con libros, yo creo que solamente recogiendo los libros o trayendo los libros ya conocerían que sería yo el que estaría con ustedes, aunque esté en un cuerpo nuevo.

Pero ya al ver así esto, ya sabrían que no es Miguel, porque Miguel no hace así, sino que sabrían que sería yo.

Pero no se preocupen, ustedes también van a estar transformados, y no necesitarán ver ninguna señal, porque ya nos conoceremos; en el cuerpo nuevo nos conoceremos tal y como seremos allá.

Bueno, que Dios les continúe bendiciendo a todos, y con nosotros nuestro amigo y hermano, el reverendo Miguel Bermúdez Marín.

 

LA OBRA DEL SÉPTIMO SELLO EN TODAS LAS DIMENSIONES – Parte I

Pág. 31

Lo que Juan escuchó

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 23 de diciembre de 1979

Cayey, Puerto Rico

En la Casa del Padre celestial es adoptado ese mensajero para administrar esa dispensación. Le toca a él llevar a cabo todos los negocios de la Casa de Dios para esa dispensación; y todo lo que él hace en esa dispensación, Dios dice: “¡Está bien hecho!”. Porque luego que Dios ha adoptado un mensajero dispensacional, Dios no se arrepentirá; porque antes de Dios adoptarlo, Dios lo pasa por todas las pruebas necesarias para poder entregarle en sus manos los negocios de esa dispensación, y él entonces viene a ser la persona responsable de esa dispensación.

Él tendrá entonces sobre sus hombros toda esa labor dispensacional. Su Mensaje será el Mensaje que gobernará esa dispensación, será el Mensaje que reinará en esa dispensación. Y él entonces es señalado como el que se sienta en esa dispensación como instrumento de Dios para hacer todo lo que Dios tenga para hacer en esa dispensación; y Dios no hará nada a menos que sea a través de ese mensajero dispensacional. No importa que esté vivo o esté muerto.

 

LA OBRA DEL SÉPTIMO SELLO EN TODAS LAS DIMENSIONES – Parte I

Pág. 38

La más grande bienaventuranza

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 9 de octubre de 1983

Valencia, Venezuela

Yo, si tuviera que partir, si tuviera que dormir o morir (como dicen algunas personas), me iría tranquilo si Dios me dice que dejará a nuestro hermano Bermúdez en la Tierra para ayudarles a todos ustedes aquí y en toda la América Latina. Así que si alguno de los dos tuviera que irse, yo le diría al Señor: “Yo quiero irme y que quede él con los hermanos llevando hacia adelante la Obra”.

Bueno, quizás ustedes, pues, pensarán: “Bueno… hermano William pues no quiere trabajar más”. Mire, aquí solamente hay los de este tiempo. Allá en el Paraíso están los de las siete edades completas; así que allá hay muchísimo trabajo también.

Así que el que yo esté sin trabajar, eso no es cierto; dondequiera que yo vaya, ahí Dios me tendrá trabajo para llevar a cabo; y lo mismo que les predico a ustedes, les predicaría a ellos allá. Así que no hay ningún problema: el Mensaje entonces se extendería a otro mundo, a otra dimensión, en donde desearon (en el tiempo en que vivieron), desearon oír, leer y ver estas cosas que nosotros vemos y oímos y leemos.

Nosotros somos bienaventurados, tenemos la bienaventuranza más grande, y estaríamos dispuestos a compartirla con los santos de las edades del pasado.

Yo estaría dispuesto a viajar hasta allá en el momento que Dios quisiera llevarme allá. Así como viajo a otras naciones, viajaría allá tranquilo, sabiendo que es que Él me tiene mucho trabajo allá también. Allí encontraría ministros también; como he encontrado acá, encontraré allá, los cuales recibirán la Palabra; y cada mensajero de cada edad la recibirá para compartirla con su grupo.

Así que no hay ningún problema en cuanto a eso. De seguro me invitarán a su grupo para que les predique el Mensaje. Y quién sabe si se podrán reunir todas las edades a la vez, para tener una actividad de todos juntos. Bueno, esa sería quizás la última, porque después de eso, de seguro, pues todos nos vendríamos para acá para estar de nuevo con ustedes.

Bueno, habrá una gran reunión algún día, de todos juntos, como todos hemos deseado.

Bueno, “LA MÁS GRANDE BIENAVENTURANZA”; así como nosotros la tenemos prometida, también ellos la tienen prometida.

 

LA OBRA DEL SÉPTIMO SELLO EN TODAS LAS DIMENSIONES – Parte I

Pág. 40-41

El misterio del Reino de Dios

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 4 de enero de 1985

Maturín, Venezuela

Sabemos que en este tiempo son colocados los elegidos en ese lugar del Templo del Señor. Es el lugar más sublime, el lugar más importante, el lugar que siempre Dios ha vigilado; y es también el lugar en donde el que entre y coma de ese Maná escondido tiene la promesa de no ver muerte, a menos que haya sido señalado por Dios para partir y luego regresar en la resurrección, para ser testigo de la resurrección; porque eso es bueno: que algunos de los que están aquí vayan al Paraíso, estén un tiempo allá, y después regresen en la resurrección. Si nadie quiere ir, a mí me gustaría ir; y después, cuando regrese, yo creo que me van a conocer de nuevo y van a saber que soy yo por lo que voy a predicarles.

Y yo no me preocupo en tener que irme cuando me tenga que ir, si Dios me llama, ¿saben por qué?, porque aquí tenemos a nuestro hermano Bermúdez, que conoce muy bien esos misterios del Reino de Dios, y puede seguir con ustedes, y no van a tener ningún problema.

Yo le he dicho así a él, y él me dice: “No, mejor me voy yo, y tú te quedas”. Así que hasta en eso… hasta en eso peleamos él y yo; porque él quiere, entonces, pues, irse; pero yo creo que la esposa y los hijos no desearían eso. Así que vamos a esperar que si Dios tiene que llevarse a alguno de nosotros dos, que me lleve a mí y que él se quede con ustedes aquí luchando y trabajando, y entonces me verán de nuevo cuando regrese con todos los santos que están allá.

Así que el que se vaya en estos días no va a estar mucho tiempo allá; por eso es que uno no se tiene que preocupar: va a estar muy poco tiempo allá, y allá… si yo predico aquí y les predico a ustedes todas estas cosas, y les hablo del libro del Apocalipsis, ¿de qué usted cree que yo les voy a predicar allá? No es que yo voy a buscar que… no es que yo voy a buscar a predicar, sino que de seguro cada vez que va uno de los de este tiempo, pues va allí y enseguida lo reciben y le dan la oportunidad de hablar si es ministro, de predicar de las cosas que corresponden a este tiempo, para ellos saber cómo están las cosas acá y saber cuánto tiempo les queda a ellos allá.

Bueno, así que seguiría predicando; no se preocupen en cuanto a eso. Y creo que estaría muy bien allá. Pero sabiendo las promesas que hay acá, yo no me quedaría allá; yo buscaría la forma de salir con todos los que están allá para venirlos a visitar a ustedes acá.

 

LA OBRA DEL SÉPTIMO SELLO EN TODAS LAS DIMENSIONES – Parte I

Pág. 72

El amanecer glorioso de la resurrección

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 4 de abril de 1999

Cayey, Puerto Rico

Antes de una adopción, el Hijo que va a ser adoptado tiene que haber trabajado en los Negocios de su Padre, el cual lo va a adoptar.

O sea que una persona no puede venir de momento y decir: “Yo quiero ser adoptado. Yo creo. Quiero ser adoptado”. Y eso es todo. No, tiene que haber creído primero, y haber trabajado en la Obra del que lo va a adoptar.

Así fue con Jesús antes de ser adoptado en el Monte de la Transfiguración: trabajó en la Obra de Su Padre tres años llevando a cabo ese ministerio, y luego fue adoptado; y después de ser adoptado, entonces coronó Su ministerio con Su Sacrificio en la Cruz del Calvario. No podía Él llevar a cabo esa Obra de Redención sin ser adoptado, y no podía ser adoptado sin llevar a cabo la labor preadopción.

Y ahora nosotros nos encontramos en la etapa de preadopción, trabajando en la Obra de Cristo, el que nos va a adoptar a todos nosotros. En esa Obra de preadopción es que yo estoy trabajando por muchísimos años. Y ustedes también. Estamos en la Edad de la Adopción, que es la Edad de la Piedra Angular; y en la Dispensación de Adopción, que es la Dispensación del Reino; y en el Día Postrero, que es el séptimo milenio, que es el milenio donde serán adoptados todos los hijos e hijas de Dios; porque la resurrección de los muertos en Cristo en cuerpos eternos, prometida para el Día Postrero, que es el séptimo milenio, y la transformación nuestra, es la adopción para todos nosotros.

 

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL – VOL. II

Pág. 35

Cristo en el infierno y luego en el Seno de Abraham

(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 3 de abril de 2010

Cayey, Puerto Rico

¿Ven cómo fue cuando Cristo murió?, y fue primero a donde estaban las almas encarceladas, después bajo al infierno mismo, y después subió y fue al Paraíso, donde estaban Abraham, Isaac, Jacob y todas estas personas creyentes en Dios de la antigüedad. Por eso es tan importante entender lo que pasó allá, porque en nuestro tiempo y para nuestro tiempo… en el mensaje “Almas encarceladas”, de donde les leí que habrá un ministerio que hará grandes maravillas, ahí nos habla de que el infierno va a estar sobre la Tierra; porque se va a abrir el infierno, la quinta dimensión, y va a estar sobre la Tierra.

Por lo tanto, no hay que ir allá abajo, va a estar acá abierto en la Tierra ya (esa dimensión); y por consiguiente, así como visitó el Señor esas personas que estaban en espíritu, que ya no podían ser salvas, habrá una visita.

Y vean, tocó la puerta, abrieron la puerta, y entró. Eso… Él sabrá cómo abrir la puerta, Él sabrá cómo abrir la puerta en medio de ese pueblo, y va a entrar. Y lo vamos a ver, al Señor obrando en esa Tercera Etapa, que será para el mundo, para la Iglesia, el cristianismo, y para la Novia. Y también va a cubrir los judíos: Al cubrir el mundo, va a cubrir los judíos. Así que lo van a ver en ese recorrido obrando, el Ángel del Pacto, en el Día Postrero, en este tiempo final. Y entonces recordemos que ya estaba profetizado que sería en esa forma; y por consiguiente, va a ser en esa forma.

Recuerden que Él tiene las llaves del infierno y de la muerte; por lo tanto, podrá entrar y salir cuando Él quiera.

Cuando estaba abajo, y bajó allá, tocó y pudo entrar. Y por cuanto el infierno, la quinta dimensión, va a estar abierta y va a estar sobre la Tierra, podrá entrar también.

Así que es importante, porque es paralelo en todo. Lo que hay es, ¿qué?, saber la localización.

¿Y cómo va a hacer para manifestarse allá?, pues no podía ir en el cuerpo, el cuerpo no puede entrar allá. A esa quinta dimensión tenía que ir en el cuerpo espiritual, porque era en el mundo de los espíritus. Pero al abrirse la quinta dimensión acá en la Tierra, van a estar en cuerpos físicos los que ya no tendrán oportunidad de salvación, porque ya el Cordero habrá salido del Trono de Intercesión.

Por lo tanto, el cumplimiento de la Visión de la Carpa cumplirá eso también: la Tercera Etapa. Eso será el Espíritu Santo obrando en el Día Postrero, operando los ministerios de Moisés y Elías por medio de carne humana. Tan sencillo como eso.

Así será que la Tercera Etapa será para la Iglesia-Novia, las vírgenes insensatas (o la Iglesia, el cristianismo; y el cristianismo incluye las vírgenes prudentes y las vírgenes insensatas: las que tenían aceite y las que no tenían aceite), y el mundo, que ya no tendrá oportunidad de salvación, pero van a ver lo que está prometido para este tiempo final.

Ya vemos por qué la resurrección de los santos, de los santos del Antiguo Testamento, dependía de la llegada de Jesús, de Jesucristo, del Ángel del Pacto en cuerpo angelical al Paraíso.

 

QUÉDESE CON LA PALABRA – Parte XII

Pág. 25

El Ángel de Jesús

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 30 de octubre de 1988

San Bartolomé Milpas Altas, Sacatepéquez, Guatemala

“He aquí, yo Jesús he enviado mi Ángel para dar testimonio de estas cosas en las iglesias”1.

Por esa causa Juan, dos mil años atrás, pudo ver a este Ángel en las visiones apocalípticas que durante dos años estuvo viviendo, teniendo; y luego se postró delante de ese Ángel para adorar a sus pies, pero él le dijo: “Mira que no lo hagas. Yo soy siervo contigo y con tus hermanos —adora a Dios—, los que tienen el testimonio de Jesús, tus hermanos; así que adora a Dios”2.

Juan vio a este Ángel, a este espíritu ministrador, a este espíritu teofánico, mostrándole esas visiones apocalípticas; por eso Juan lo pudo ver, y pudo ver a cada uno de ustedes también en sus cuerpos teofánicos que cada uno de ustedes tiene; por esa causa él pudo ver todo el Programa Divino representado en aquellas visiones apocalípticas.

Así que podemos ver la forma en que Juan vio al Ángel del Señor Jesucristo; y también así lo vieron los profetas del Antiguo Testamento y los profetas también del Nuevo Testamento, y los apóstoles y los siete ángeles de las siete edades de la Iglesia gentil.

Y el más que lo vio fue el séptimo ángel mensajero de la séptima edad de la Iglesia gentil. Aun lo vio en aquella visita de los siete ángeles en aquella nube que fue fotografiada allá en Arizona.

Cuando el séptimo ángel de la iglesia de Laodicea subió a esa constelación, se encontró con que había, por todos (incluyéndolo a él), ocho ángeles. Y dijo que uno de ellos era el más sobresaliente, el cual estaba mirando hacia el este, y el cual era el más llamativo para él. Y dijo: “¡Este es el que tiene el Séptimo Sello: la Segunda Venida del Hijo del Hombre con Sus Ángeles! ¡Este es el que tiene el Séptimo Sello, por el cual hubo silencio en el Cielo por casi media hora! Este es el que tiene ese misterio del Séptimo Sello”.

Es el Ángel del Señor Jesucristo enviado en el tiempo final, es el Ángel para todas las iglesias, es el Ángel para todos los seres humanos, es el Ángel para los gentiles y también para los hebreos, es el Ángel con el Sello del Dios vivo sellando a todos los escogidos antes que llegue la destrucción de los gentiles.

Y por eso Jesús dice: “Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”.

Él es el Ángel que trae la revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para manifestar a Sus siervos las cosas que deben suceder pronto, y las declaró enviándolas por medio (¿de quién?) de Su Ángel3.

La revelación de Jesucristo, de Su Segunda Venida en el tiempo final, solamente puede ser conocida por medio de Su Ángel; porque para eso el Señor Jesucristo lo ha enviado en este tiempo final: para dar testimonio de estas cosas en las iglesias.

“EL ÁNGEL DE JESÚS”. Para usted, para mí, para todas las iglesias, para todos los seres humanos.

El Mensaje que yo les traigo a ustedes no es mío, sino del que me envió. El Mensaje que yo traigo a ustedes, lo he recibido de ese Ángel o Espíritu teofánico que el Señor Jesucristo ha enviado con ese Mensaje para ustedes; y me lo ha entregado a través de Su Ángel, Su Ángel Mensajero y cuerpo teofánico o Espíritu teofánico que me ha dado; y me ha enviado para ministrarles a ustedes el Mensaje de Gran Voz de Trompeta.

No lo he recibido de mí mismo, sino de ese Espíritu teofánico o Ángel de Jehová, que en este tiempo final me ha sido enviado para ministrar este Mensaje de Gran Voz de Trompeta y dar testimonio de estas cosas a todas las iglesias.

No soy yo, sino el Ángel o Espíritu teofánico que Él me ha enviado para que yo lo deje a Él ministrar el Mensaje a través de mí.

Cada uno de ustedes también tiene un ángel, tiene su ángel, su cuerpo teofánico. Y cuando es un Mensaje de ese Ángel, de ese cuerpo teofánico, de ese espíritu ministrador, lo reciben esos ángeles o espíritus teofánicos que les pertenecen a los escogidos. Y luego se manifiestan esos espíritus teofánicos en las personas que les corresponden. Y esas personas entienden luego ese Mensaje, porque es el cuerpo teofánico de cada persona operando en su mente y en su corazón. Y eso es la revelación del Cielo para cada uno de los escogidos.

Y lo que has recibido y has creído con todo tu corazón, no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en el Cielo, en la forma que Él tiene establecido para traer Su revelación.

“Yo Jesús he enviado mi ángel para daros testimonio de estas cosas en las iglesias”. EL ÁNGEL DE JESÚS dando testimonio de estas cosas en las iglesias, en todas las naciones y a todos los seres humanos. Eso es y para eso es el Ángel de Jesús en nuestro tiempo.

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Séptimo Sello – Pág. 471

Rev. William M. Branham

[161]. Entonces me alzó y me colocó en un lugar muy elevado, donde había una reunión, y parecía una carpa o una especie de catedral. Yo miré, y así a un lado parecía que había una cajita, un lugar pequeño. Y esa Luz que ustedes ven sobre la fotografía estaba hablando con alguien más arriba de donde yo estaba. Se fue volando de donde yo estaba, y se fue a posar sobre la carpa, y dijo: “Te encontraré allí. Esto será la Tercera Etapa, y no se lo dirás a nadie”.

Impreso en Puerto Rico

1 Apocalipsis 22:16

2 Apocalipsis 19:10, 22:9

3 Apocalipsis 1:1