Domingo, 14 de febrero de 2021

ESTUDIO BÍBLICO #73 – DOMINGO, 14 DE FEBRERO DE 2021

TEMA: LA NECESIDAD DE REVELACIÓN

Dr. William Soto Santiago

Jueves, 2 de julio de 1998

Villavicencio, Meta, Colombia

Escritura base:    San Mateo 11:25-27

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Tercer Sello – Pág. 212

Rev. William M. Branham

104. Y esa es la misma razón por qué los avivamientos que debemos tener hoy… Ahora, hemos tenido avivamientos denominacionales, pero no hemos tenido una verdadera sacudida. No, no señor. No piense que tenemos avivamientos, porque no los tenemos. Tienen millones y millones de miembros de iglesias, pero no hay nada de avivamiento. La Novia todavía no ha tenido un avivamiento; todavía no ha habido allí ningún avivamiento, ninguna manifestación de Dios para sacudir a la Novia. Estamos esperando eso. Se necesitarán esos Siete Truenos misteriosos para despertarla. Él los mandará, lo ha prometido.

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Cuarto Sello – Pág. 254

Rev. William M. Branham

106. Ahora, anoche vimos que venía con su grande espada para    matar, y también vimos que él será muerto con la Espada —la Espada de la Palabra. La Palabra de Dios es una espada de dos filos que lo matará. Espere usted hasta que esos Siete Truenos pronuncien sus voces; y aquel grupo que en verdad puede tomar la Palabra de Dios y colocarla bien, entonces cortará y partirá; podrán cerrar el cielo, podrán hacer esto o aquello o lo que les plazca.

 

LIBRO DE LOS SELLOS

El Séptimo Sello – Pág. 472

Rev. William M. Branham

164. Noten bien el Mensaje del tiempo del fin (este Sello)… Él nos ha revelado los seis Sellos, pero no dice nada del séptimo. El Sello del tiempo del fin, cuando empiece será algo completamente secreto, según la Biblia. Pero antes de conocer eso… Recuerden Apocalipsis 10:1-7: que al fin del Mensaje del séptimo ángel TODOS los misterios de Dios serían conocidos. Estamos en el tiempo del fin —la apertura del Séptimo Sello.

165. El domingo pasado, hace una semana hoy, cuando estaba predicando sobre: “Sed humildes, sed humildes, recuerden que Dios obra en cosas pequeñas”, en verdad no me daba cuenta de lo que estaba hablando, pero ahora lo veo bien. Será de una manera tan humilde. Uno pensaría que una cosa tan tremenda sería revelada allá en el Vaticano, pero más bien viene como vino Juan el Bautista, viene como el nacimiento de nuestro Señor, ¡allá en un establo! ¡GLORIA A DIOS! ¡La hora está a la mano! ¡Aquí estamos! ¡Oh hermano!

 

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL – VOL. I

Pág. 70-73

Dios atrayendo a Su profeta

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 20 de marzo de 1977

Cayey, Puerto Rico

Él presentaría las Trompetas con las Copas y las Plagas; y él, hasta el 65, estuvo deseando abrir una Carpa; ¿para qué? Para llevar a cabo esas reuniones; y en la Carpa era que él iba a predicar sobre las Trompetas, las Copas, las Plagas, los Truenos y todo eso, ¿ve usted?

O sea que el Mensaje correspondiente para la predicación en el cumplimiento de la Visión de la Carpa…, en palabras más claras, el Mensaje correspondiente para estar bajo Carpa es el Mensaje ¿de qué? Los Truenos, las Trompetas, las Copas, las Plagas, todo eso es el Mensaje que corresponde predicarse bajo Carpa. No hay otro Mensaje.

Entonces, vemos que conforme a la promesa, conforme a la promesa es que Dios tiene que moverse, que Dios tiene que obrar. Y ahí usted puede ver, fíjese, ahí usted puede ver que nadie nadie puede ocupar el lugar de otro; aun ni un profeta ocupar el lugar de otro profeta. Lo que Dios va a hacer a través de uno, si otro trata de hacerlo, Dios no se lo permite.

Así que vemos entonces que Dios es muy celoso en esto, y Dios no permite que nada de eso sea llevado a cabo sin ser el tiempo.

E imagínese… fíjese, página 26 del libro de Citas, mire una de las cosas que se llevaría a cabo en la Visión de la Carpa: párrafo 216 dice:

216 – “… eso ha sido prometido que vendría en existencia en el tabernáculo aquí, antes de llegar a la carpa. Bueno, ahora a lo más que yo sé, allí no había nada, no más que solo – tan pronto como entre allí, el Espíritu del Señor entró y sólo comenzó discerniendo los espíritus y diciéndole a la gente de sus problemas… y parecía como que quizá continuaría por un tiempo, hasta que esa carpa llegue…”.

O sea, el discernimiento continuaría hasta que la Carpa llegara. ¿Cómo? ¿Por qué? Dice el hermano Branham: “Entré al cuartito”, él entró al cuartito allá en el tabernáculo de Jeffersonville, Indiana, para ver si Dios cumplía la Visión de la Carpa en ese cuartito que él había visto en la Carpa; a ver si conforme a aquel cuartito que él vio, Dios hacía en ese cuartito que había en el tabernáculo. Si Dios llegaba a hacer así, entonces el cumplimiento de la Visión de la Carpa estaría cumplido allí.

Entonces en la Carpa que él vio sería aquel tabernáculo, entonces… pero dice que cuando entró, en vez de él ver lo que vio en la Visión de la Carpa, en el cuartito pequeño, lo que él vio fue que el Espíritu de Dios siguió discerniendo como lo estaba haciendo en público, se metió al cuartito y siguió la misma cosa. Entonces el hermano Branham dice:

“… y parecía como que quizá continuaría por un tiempo, hasta que esa carpa llegue…”.

Ahora, encontramos que en la Visión de la Carpa no vemos en ningún lugar en que el hermano Branham viera que se estaba llevando a cabo algún culto de discernimiento, sino lo que él vio que se estaba llevando a cabo era algo privado en un cuartito; nada en público; y no era discernimiento, porque él vio los pacientes cuando salieron. Y él dice que eso era ¿qué? La Tercera Etapa.

¿Ve usted que la Tercera Etapa, que es la Palabra hablada (lo cual está en un idioma desconocido), lo último que falta de la Tercera Etapa ¿es qué? Es bajo Carpa, en un idioma desconocido, y es la Palabra, ¿ve? Entonces, viene todo por la Palabra hablada; y la Palabra hablada vendría en un idioma que no era el inglés. Bueno:

“… arriba, bajo el mismo ministerio que he tenido, porque en las entrevistas hoy hubo cuatro visiones grandes afuera de lo establecido, que tomaron lugar – en – en las entrevistas. Así que parece quizá yo continuaré adelante hasta quizá que la carpa empiece…”.

O sea, que él seguiría adelante con ese ministerio y con discernimiento hasta que la Carpa comenzara; y él siempre estuvo diciendo que el discernimiento un día sería quitado y vendría algo más grande. Dice:

“… hasta quizá que la carpa empiece o lo que sea que ÉL HA ESCOGIDO PARA PRINCIPIAR A DECLARAR SU NOMBRE EN UNA MANERA NUEVA (a declarar ¿qué? Su Nombre Nuevo). PERO CUANDO LA HAGA, SERA SOLO TAN PERFECTO COMO LOS OTROS, SERA TAN… y estoy confiando en Dios que será más grande que los otros, no a causa de – de nuestro ministerio, pero a causa de los enfermos y gente necesitada. Hay tanta necesidad en la tierra hoy”.

Entonces será más grande que las otras dos partes de la Tercera Etapa, la última parte será más grande que las dos primeras partes de la Tercera Etapa, ¿ve? Entonces vemos que será tan grande que él siempre deseó entrar en esa última parte de la Tercera Etapa, y él supo que esa última parte sería bajo Carpa, y que el Nombre Nuevo del Señor sería proclamado, de una manera nueva el Nombre del Señor, sería proclamado de una manera nueva, ¿cómo? Un Nombre Nuevo.

 

LA ENTRADA TRIUNFAL DEL HIJO DE DAVID A JERUSALÉN

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 23 de marzo de 1997

San José de los Campos, Brasil

Por eso es que en Apocalipsis, capítulo 10, Cristo descendiendo del Cielo clama como cuando ruge un león; porque viene como León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores, y Siete Truenos emiten sus voces. Es la Voz de Cristo hablándonos un Mensaje completo, un Mensaje dispensacional, con el cual nos da a conocer el misterio de Su Venida, el misterio de la Venida de Cristo como el León de la tribu de Judá, como Rey de reyes y Señor de señores, en Su Obra de Reclamo.

Ahora, las cosas que Cristo ha prometido realizar en el Día Postrero, las estará realizando por medio de Su Ungido; por medio de Su Ungido será que veremos el cumplimiento de las promesas divinas correspondientes al Día Postrero.

En Apocalipsis, capítulo 1, verso 10 al 11, nos dice el apóstol San Juan:

“Yo estaba en el Espíritu en el día del Señor…”.

¿En qué día estaba? En el Día del Señor, o sea que fue transportado: de la década del 90 del quinto milenio, fue transportado a este tiempo final. O sea que fue transportado al Día Postrero para ver y escuchar las cosas que él vio y escuchó en estas visiones apocalípticas; visiones y cosas que vio y oyó. ¿Y quién se las mostró? Vamos a leer lo que Juan dice, y que él mismo nos diga quién le mostró estas cosas. En Apocalipsis, capítulo 22, verso 6 al 10, nos dice:

“Y me dijo: Estas palabras son fieles y verdaderas. Y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, ha enviado su ángel (ese Ángel es el Ungido de Jesucristo para el Día Postrero. Ahora, ¿para qué lo envía?), para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto”.

Nadie podrá comprender estas cosas que deben suceder pronto si no es por medio del Mensaje del Ángel del Señor Jesucristo, porque es enviado para dar a conocer estas cosas. Él es el único que entenderá estas cosas, y luego las podrán entender aquellos que lo recibirán; porque estarán recibiendo su Mensaje, y en su Mensaje estarán reveladas estas cosas que deben suceder pronto, y estarán identificadas las que ya han sucedido. Sigue diciendo:

“¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro”.

¿Por qué son bienaventurados? Porque estas palabras son las palabras de Jesucristo enviadas por medio de Su Ángel Mensajero. Este es el Ángel Mensajero que trae la revelación de Jesucristo.

“Yo Juan soy el que oyó y vio estas cosas. Y después que las hube oído y visto, me postré para adorar a los pies del ángel que me mostraba estas cosas”.

¿Quién le mostró todas estas cosas del Apocalipsis al apóstol San Juan? El Ángel del Señor Jesucristo.

Y Juan quiso adorarlo, pero él se lo prohibió; porque el Ángel del Señor Jesucristo no es el Señor Jesucristo. El Ángel del Señor Jesucristo es el profeta mensajero de la Dispensación del Reino, que viene con la revelación de Jesucristo para el Día Postrero, para tener el ministerio del Día Postrero, del séptimo milenio; y a través de Su Ángel Mensajero Jesucristo manifestarse y hablarle a Su Iglesia todas estas cosas que deben suceder. O sea que por medio de Su Ángel Mensajero es que Jesucristo en Espíritu Santo estará manifestándose y estará hablándole a Su Iglesia todas estas cosas que deben suceder pronto; y estará llamando y juntando a todos Sus escogidos con el Mensaje de la Gran Voz de Trompeta, que es el Mensaje del Evangelio del Reino; el Mensaje del Evangelio del Reino, que gira alrededor de la Segunda Venida de Cristo viniendo a la Jerusalén celestial y al Israel celestial, que es la Iglesia del Señor Jesucristo.

Impreso en Puerto Rico