Domingo, 13 de septiembre de 2020

ESTUDIO BÍBLICO #29 – DOMINGO, 13 DE SEPTIEMBRE DE 2020

TEMA: EL MISTERIO DEL ALMA Y EL LIBRE ALBEDRÍO

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 4 de enero de 1998

Cayey, Puerto Rico

Escritura base Hebreos 9:1-15

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL – VOL. III

Pág. 84

Dios confirmando la obra de nuestras manos

(Reunión de Ministros)

Dr. William Soto Santiago

Sábado, 20 de septiembre de 2014

Bogotá D.C., Colombia

¿Cuántos quisieran haber vivido en el tiempo de Noé para estar ayudando a Noé? Esa era la Obra de Dios para aquel tiempo. Otros hubieran querido vivir en el tiempo de Moisés, ese poderoso profeta de Dios, para estar trabajando junto a Moisés, y para estar trabajando y colaborando para la construcción y en la construcción del tabernáculo, porque era un templo para Dios morar en él y bendecir a Su pueblo.

Tenía atrio, lugar santo y lugar santísimo, porque el ser humano tiene cuerpo, espíritu y alma. El cuerpo equivale al atrio, el espíritu equivale al lugar santo, y el alma equivale al lugar santísimo. Tan sencillo como eso.

 

LIBRO DE CITAS – Pág. 118

Los dones de Dios siempre hallan su lugar

Jeffersonville, Ind., 12-22-63

Rev. William M. Branham

1045 – “Esa es la razón por la cual Dios no hace nada fuera del hombre. Él siempre obra a través de un hombre porque Él tenía que usar a un hombre. Él tuvo que usar a un hombre para poder desplegar Su atributo de Salvador. Él tuvo que hacerlo a Su imagen, hacerlo algo como Él, y lo puso sobre la base del libre albedrío y dejó que actuara de la manera que él quisiera. Él podía hacer su elección. Y Él sabía que el hombre, al darle a él esta elección, caería. Entonces siendo el caso que tuvo que hacer eso, Él da la vuelta y hace al hombre Su socio, ¡y no hace nada sin hacerlo a través del hombre!”.

 

TODOS SEREMOS PROBADOS PARA SER ADOPTADOS – VOL. II

Pág. 113

La parábola del Sembrador

Dr. William Soto Santiago

Martes, 24 de mayo de 2005

(Tercera actividad)

Ibarra, Ecuador

Recuerden que estos terrenos o este terreno, es el alma de la persona, la persona acá en lo profundo de su ser, que es su alma.

El ser humano es trino: es cuerpo, espíritu y alma. La Palabra es predicada, entra por el cuerpo, por los oídos, pasa al espíritu por el entendimiento y el razonamiento y todas estas partes, pasa adentro, por el pensamiento de la persona pasa adentro, llega al alma; y ahí la persona, por cuanto tiene el sentido del libre albedrío para creer o para dudar, o cree o duda la Palabra de Dios.

 

TODOS SEREMOS PROBADOS PARA SER ADOPTADOS – VOL. II

Pág. 98-99

Llegando a tiempo al lugar de salvación

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 5 de octubre de 2003

Cali, Colombia

Y ahora, lo más importante es la salvación del alma.

En cuanto al cuerpo físico (que es mortal, corruptible y temporal), es un cuerpo en el cual hemos venido a la Tierra luego de la caída del ser humano en el Huerto del Edén, y hemos aparecido en este planeta Tierra para ser probados; para ser probados y que cada uno de nosotros como individuos, utilizando el libre albedrío que Dios nos ha dado, digamos a Dios: “Sí, queremos vivir eternamente” o “no queremos vivir eternamente”.

¿Y cómo le decimos a Dios que queremos vivir eternamente? Entrando por la Puerta angosta: la Puerta que es la Puerta de la vida eterna. Cristo dijo: “Yo soy la Puerta; el que por mí entrare, será salvo”.

La persona que entra por esa Puerta es salvo para vivir eternamente con Cristo en Su Reino, y disfrutar de toda esa vida eterna de la cual el ser humano cayó; y toda persona que está interesado en vivir eternamente, entra por esa Puerta.

 

LIBRO DE LA APRETURA – Pág. 41

La Tierra Nueva

Dr. William Soto Santiago

Viernes, 25 de junio de 1976

Sabana Seca, Toa Baja, Puerto Rico

Sabiendo todos los problemas que han de venir, sabiendo que habremos de pasar por una apretura, sabiendo que Dios nos dice a través del hermano Branham que estaremos a merced de los elementos, y ya sabiendo cómo aquellos en donde estaba la Palabra encarnada, cómo ellos podían actuar y cómo resolver los problemas que pudieran venirle, pues entonces no nos preocupan los problemas; lo que nos preocupa ahora a nosotros es: estar en buena posición y en buena disposición, y tomar todo el tiempo que sea necesario para que esa Palabra, ese Título de Propiedad, se encarne en nosotros; el resto, después es sencillo.

Lo más duro para nosotros ¿es qué? Lo más difícil es para que se encarne la Palabra. No difícil en cuanto a que Dios haga la cosa difícil para que se encarne; en cuanto a Dios y de parte de Dios es sencillo. La parte dura y difícil es de parte de usted, que por causa de los quehaceres de esta vida, por causa de tantas cosas que tenemos que hacer en esta Tierra para sobrevivir, tenemos muy poco tiempo para dedicarlo al tiempo de la Palabra, para que se encarne en nosotros.

Y como hemos visto a través de un sinnúmero de años por los cuales hemos pasado, ese ha sido siempre el problema nuestro: que tenemos muy poco tiempo disponible para dedicarlo al Señor, para que Él pueda encarnar Su Palabra en nosotros.

 

LIBRO DE LA APRETURA – Págs. 148-149

El velo que Cristo nos ha quitado

Dr. William Soto Santiago

Jueves, 10 de septiembre de 1998

San Bartolomé M.A., Sacatepéquez, Guatemala

Y así como fueron colocadas las tablas de la Ley, la Palabra de Dios para la Dispensación de la Ley, por Moisés, dentro del templo, en el lugar santísimo, en el arca del pacto; así Cristo trae el Título de Propiedad, el Libro de los Siete Sellos, y lo coloca dentro del Lugar Santísimo, dentro del Arca del Pacto.

Y por eso es que, miren ustedes, Cristo, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo, le dice a Juan —el cual es tipo y figura de la Iglesia de Jesucristo y del Ángel Mensajero para el Día Postrero, así como fue tipo y figura también de los siete ángeles mensajeros—, le dice…: “Pídele (le dice a Juan, que es tipo del Ángel de Jesucristo)… Pídele al Ángel que está en pie sobre la tierra y sobre el mar, pídele el Librito que tiene en Su mano”.

Él va y se lo pide, y el Ángel le dice: “Tómalo, cómelo; será dulce en tu boca, pero será amargo en tu vientre”.

Y Juan dice que lo tomó y lo comió, y dice que fue dulce en su boca, pero fue amargo en su vientre. Dice: “Y cuando lo hube comido, amargó mi vientre”.

Esas son las pruebas y persecuciones y aflicciones por las que tendrá que pasar el Ángel del Señor Jesucristo al comerse ese Librito abierto que le es otorgado de parte de Cristo, el Ángel del Pacto, el Ángel Fuerte que desciende del Cielo.

“Entonces tomé el librito de la mano del ángel, y lo comí (Apocalipsis 10, verso 10 en adelante); y era dulce en mi boca como la miel, pero cuando lo hube comido, amargó mi vientre.

Y él me dijo: Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes”.

La profecía final, la profecía del Día Postrero para muchos pueblos naciones y lenguas, viene por medio de aquel que se come el Librito de los Siete Sellos en el Día Postrero, que trae el Ángel del Pacto, el Ángel de Jehová, que es Cristo, el Ángel del Pacto, el Espíritu Santo viniendo en el Día Postrero con ese Título de Propiedad. ¿Viniendo a dónde? A Su Iglesia. ¿Viniendo a qué parte de la Iglesia? Al Lugar Santísimo de Su Templo.

 

LIBRO DE LAS EDADES

La Edad de Esmirna – Pág. 169

Rev. William M. Branham

170. En cada edad tenemos exactamente la misma norma. Por eso es que la luz viene a través de algún mensajero levantado por Dios en un cierto lugar; y después de aquel mensajero, la luz se difunde por medio del ministerio de otros que han sido fielmente instruidos. Pero, desde luego, todos aquellos que salen no siempre comprenden cuán necesario es decir SOLAMENTE lo que el mensajero ha dicho. Recuerde: Pablo advirtió a la gente que dijeran solamente lo que él dijo:

Qué, ¿ha salido de vosotros la palabra de Dios? ¿ó a vosotros solos ha llegado?

Si alguno a su parecer, es profeta, ó espiritual, reconozca lo que os escribo, porque son mandamientos del Señor. 1 Corintios 14:36-37

171. Le agregan aquí o le quitan allá, y dentro de poco tiempo el Mensaje ya no es puro y el avivamiento se muere. Cuánto cuidado debemos tener de oír UNA Voz, porque el Espíritu solamente tiene una Voz, la cual es la Voz de Dios. Pablo les advirtió que dijeran lo que él dijo, como también lo hizo Pedro. Él les advirtió que ni aun él (Pablo) podía cambiar una sola palabra de lo que había dado por revelación. Oh, ¡cuán importante es oír la Voz de Dios por medio de Sus mensajeros, y luego decir lo que les ha sido dado a ellos para las iglesias!

 

LA VISIÓN DE LA GRAN CARPA CATEDRAL – VOL. I

Pág. 123-124

El Amor Divino

Dr. William Soto Santiago

Domingo, 28 de mayo de 1989

Cayey, Puerto Rico

Ahora, en esa visión encontramos que el Ángel del Señor le dice a nuestro hermano Branham: “¿Recuerdas el nombre que tú buscabas cuando tuviste la Visión de la Carpa?”. Porque en esa Visión de la Carpa y de ese cuartito pequeño, ahí hay un nombre, el cual tiene que ver con la Obra que corresponde para el cumplimiento de la Visión de la Carpa, la cual corresponde a una nueva edad.

Y luego de la séptima edad nuestro hermano Branham precursó la Segunda Venida del Señor, la nueva edad que vendría: la Edad de la Segunda Venida del Señor, la Edad de la Piedra Angular, la Edad del Amor Divino. Y él quedó entre la séptima y la octava edad, preparando a la gente para entrar a una nueva edad, a una edad eterna.

Por eso cuando él habla de la Visión de la Carpa, la une con la Victoria del Amor Divino; porque en la realización de la Edad de la Piedra Angular es en donde la Visión de la Carpa se lleva a cabo en forma gradual: primeramente en forma espiritual; y luego más adelante tomará otra forma para beneficio de la Novia (los elegidos, los escogidos), y para beneficio también de las fatuas (la Iglesia), y para que los perdidos vean una manifestación divina (la cual no será para salvación de ellos).

Esa es la Tercera Etapa en el cumplimiento de la Visión de la Carpa y el cumplimiento de la Gran Victoria de y en el Amor Divino; la cual se realiza en la Edad del Amor Divino.

Ahora, ya hemos visto que nuestra edad es la Edad del Amor Divino, porque es la Edad de la Piedra Angular. Y usted ha visto que hay siete pasos o siete virtudes; y luego de esos siete pasos o siete virtudes, lo próximo es amor divino, que es Dios, el Espíritu Santo.

Así que estamos en la Edad del Amor Divino, la edad en donde el Señor Jesucristo, el Pilar de Fuego en forma de Espíritu, y Jesucristo en forma de Espíritu, fue prometido para ser manifestado en toda Su plenitud en este tiempo final.

Por eso el séptimo mensajero dice: “Y cuando el Espíritu Santo que nosotros tenemos hoy, llegue a encarnarse, nosotros le coronaremos Rey de reyes y Señor de Señores”. Eso está prometido para nuestra edad, la Edad del Amor Divino.

Impreso en Puerto Rico